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Platonismo-Leninismo

PLATONISMO-LENINISMO:

Platonismo: doctrina política anti-democrática de la antigua Atenas que promovía un régimen “ideal” de gobierno de los intelectuales (“aristocracia”) o, como “mal menor”, de los militares (“timocracia”) o de los caciques (“oligarquía”), cualquier cosa menos poder popular (“democracia”). El platonismo fue adoptado por todas las oligarquías tradicionales, sobre todo en conjunción con el cristianismo (neoplatonismo), para justificar dictadura de la clase terrateniente primero y la burguesa después (sufragio censitario, dictaduras militares, bonapartistas y fascistas), pero se vio obligado a ceder terreno ante las presiones del proletariado, estableciendo los oligarcas unas “democracias” restringidas y vigiladas como mal menor. Siempre el “mal menor” de los caciques frente al poder del pueblo soberano.

Blanquismo: secta socialista francesa de finales del s. XIX que, según Engels, era una organización dictatorial e intrínsicamente aislada de las masas proletarias que sólo podía llegar producir una dictadura si llegara a tomar el poder.

Leninismo: copia rusa del blanquismo a principios del s. XX sorprendentemente exitosa que demostró que Engels tenía razón en su análisis del blanquismo, ya que estableció una dictadura de su partido en nombre (sólo en nombre) de las masas proletarias y campesinas. Se forma así la primera “aristocracia” platónica jamás, en la que algunos intelectuales, los afiliados al partido bolchevique, gobiernan en beneficio del conjunto de la sociedad pero oprimiéndola en lo político, negando la democracia, el poder popular, de manera sistemática. Este sistema (o su variante estalinista, ver más abajo) fue muy exitoso en la periferia subcolonial del Capitalismo fordista (c. 1908-68) al establecer de hecho un “capitalismo sin capitalistas”, reemplazando esta intelectualidad del partido único a una clase burguesa inexistente o muy débil y supeditada a potencias extranjeras, lo que permitió el desarrollo nacional, en especial en las grandes potencias subdesarrolladas rusa y china. A largo plazo se demostró una vía original e híbrida en lo ideológico al capitalismo nacional, ni más ni menos, pero poco se puede caracterizar como “socialismo” y nada en absoluto como “comunismo” (literalmente “municipalismo” en francés e italiano).

Estalinismo: heredero de facto del leninismo, versión más totalitaria si cabe y extremadamente estatista, infame por su naturaleza extremadamente inquisitorial, por su persecución sistemática de toda disidencia dentro del socialismo. Estándar de hecho en los llamados “socialismos reales” de principios y mediados del siglo XX (fordismo periférico), incluso tras la “desestalinización” (que fue más formal que real). Imposible de reciclar.

Trotskismo: heredero alternativo del leninismo, oposición principal (no única) al estalinismo desde dentro del leninismo, eventualmente más ecléctico y flexible pero aún así muy arraigado en el platonismo-leninismo que es inevitablemente dogmático y sectario. Sin logros concretos más allá de la propia Revolución Rusa pero con buenos análisis críticos de lo que consideran “degeneración socialista” o incluso “capitalismo de estado”. Quizá reciclables pero no en la medida en que sigan siendo leninistas, es decir: concibiendo una revolución dirigida neoplatónicamente por “el partido”.

Maoísmo: ramificación original china (y albanesa) del estalinismo caracterizada por la agitación de base frente a la intelectualidad neoplatónica del partido único (revolución cultural), elemento que establece un contrapunto inestable y fugaz a esta dictadura neoplatónica sin llegar a derrotarla jamás puesto que nunca se cuestiona la existencia de un partido único, sólo se mantiene a raya a sus dirigentes mediante la espada de Damocles de la denuncia desde abajo, primariamente la organización juvenil. Aún así la revolución cultural tuvo sin duda un efecto mayor sobre las sociedades en las que actúo ayudando a romper esquemas medievales como la religión, que en los estados lenininistas/estalinistas normales pervivió sin problemas y experimentaría un gran resurgimiento tras el final de los regímenes leninistas. La revolución cultural se convierte así en el elemento más revolucionario de toda la familia leninista pero en última instancia no deja de ser un fenómeno sin efecto duradero en el régimen, que acaba cediendo al capitalismo igual igual.

CONTRAPUNTOS GENUINAMENTE COMUNISTAS DE NUESTRO TIEMPO:

Autonomía Obrera: “herejía” occidental de base que considera que el único “partido” es el movimiento obrero real en sus muchas formas (sindicatos, movimientos sociales, e incluso quizá los propios partidos en la medida en que sirvan al movimiento obrero real de base y sólo en ese caso).

Confederalismo Democrático o Ecosocialismo: “herejía” desarrollada por el intelectual comunista Murray Bookchin tras pasar por el trotskismo y el anarquismo y renegar de ambos, adoptada posteriormente por el movimiento revolucionario kurdo ante la crisis existencial del leninismo en el cambio de siglo. Defiende una democracia obrera real y tan directa como sea posible, renuncia al nacionalismo estatista en favor de la libre confederación de las comunidades reales, puede recordar al anarquismo pero desdeña el “purismo” anti-político en el que degeneró esta corriente refugio, siendo muchísimo más ecléctico, pragmático y con los pies en la tierra de la realidad social, étnica y política en la que pueden operar los movimientos revolucionarios reales, así mientras construye en el nordeste de Siria una, muy amenazada, federación comunista que es en lo político comparable a Suiza pero en lo socio-económico a Cuba o la URSS, en el estado turco ha intentado promover en cambio un partido que reúna a los revolucionarios kurdos con los turcos (y otras etnias como los cripto-armenios), con cierto éxito electoral. Se enfatizan apectos “sectoriales” como el feminismo y el ecologismo que suelen estar muy en segundo plano (o no estar en absoluto) en otras fuerzas más obsoletas.

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Comunismo o hambruna

… hasta un niño podría comprender
que nuestra paga era realmente demasiado pequeña.

 

En el poema “Demolición del barco Oskawa por su tripulación”, Bertolt Brecht nos explicaba magistralmente la contradicción fundamental del Capitalismo: que paga mal, lo bastante mal para que los y las trabajadoras, sin necesidad de ir a la huelga siquiera, se lo tomen como lo que es de hecho: una esclavitud que sabotear. Que se pudre la carne? Mala suerte, problema del empresario. Que el barco va al desguace y los obreros pierden su mierda de empleo? Mala suerte, problema del empresario, que hubiera pagado mejor.

El burgués se erige mediante su control de hecho del capital (recursos productivos: tierra, máquinas, etc.) en director, gestor, de la producción social, que, no sólo gestiona, directamente o a través de trabajadores-gestores, sino que parasitiza mediante lo que Marx llamaba plusvalía: el valor de la producción no convertido en salario (de supervivencia o peor). Esa extracción de plusvalía, esos salarios de hambre, esas condiciones de trabajo brutales… llevan a l*s trabajador*s a no tomarse su trabajo ni un ápice más en serio de lo que estrictamente necesitan para que no les echen. Bueno, miento, de hecho sí que se lo toman casi siempre mucho más en serio, sobre todo cuando las condiciones de explotación son menos extremas, pero hasta cierto punto, en general la persona trabajadora sabe que al final del día no tiene control alguno y que su trabajo, en especial si es precario, puede desvanecerse en cualquier momento por decisión arbitraria (y rara vez explicada) del empresario, se siente indefens*, alienad*, y por lo tanto no puede asumir, y por lo general no asume, la responsabilidad de la tarea productiva más allá del mínimo estrictamente necesario. Así son las condiciones de explotación: no las marca la persona trabajadora, sino la persona explotadora y quizá ni siquiera ésta, sino que es una dinámica, un “sistema”, que incluso a éstas les viene en algún grado dada y de la que no pueden evadirse sin perder mucho: estatus, poder y riqueza material.

En el mundo anterior a la crisis (histeria) pandémica, así era la normalidad… y funcionaba, mal que bien. De repente todo eso ha colapsado: no se permite viajar a las personas trabajadoras, o apenas, pero la burguesía es incapaz a su vez de subir los salarios o mejorar las condiciones laborales (quizá no pueda pero tampoco quiere: está muy mal acostumbrada a ganar siempre, a tener una oferta de mano de obra casi infinita a la que puede pagar miserias y mantener en condiciones de casi esclavitud, y a que, cuando hay problemas, “papá estado” venga a sacarles las castañas del fuego con leyes, policía y subsidios varios). Con la histeria del covid-19 eso ha tocado fondo y lo ha hecho de manera que a mí mismo me ha costado entender: las personas trabajadoras han llegado a activar huelgas en muchos sectores, empezando por Italia, demandando el cierre (temporal) de sus empresas hasta que se pueda garantizar una seguridad anti-vírica que difícilmente puede lograrse sin disparar los costes de producción. Naturalmente estos son l*s trabajador*s semi-privilegiados, aquell*s que tienen o tenían cierta confianza en su seguridad laboral y que son capaces de ejercer la lucha sindical clásica en mayor o menor grado; el proletariado más puro, el precariado, se ha visto por contra abocado casi siempre al paro, a menudo sin colchón social alguno, y por lo tanto al hambre y la miseria más extremas.

Aún así los costes de vida siguen siendo más altos que los salarios que estarían dispuestos a pagar los empresarios en demasiados casos: puede que la persona trabajadora tenga que venderse por un salario de supervivencia pura pero los costes de esta supervivencia están demasiado altos, y lo están porque la burguesía ha conseguido sabotear el propio mercado del que tanto alardean para conseguir mayores beneficios de los bienes más básicos, en especial la vivienda y la energía. Decía alguien que “hay personas tan retorcidas que son capaces de patearse el propio culo”, pues esto se aplica también colectivamente a la clase burguesa sin duda, sobre todo cuando encarece sus propios costes mediante el aumento artificial del coste de la vida. Este problema lo han paliado mediante la inmigración semi-forzada, una nueva forma de esclavismo “voluntario”, que les iba proveyendo de mano de obra desesperadísima y sin derechos que iba cubriendo esos puestos de miseria y chabolismo, esos trabajos extremadamente duros y muy mal pagados que nadie más quería. Ahora, con las fronteras cerradas y los desplazamientos internos limitadísimos, no encuentran quien recoja la fresa… o el ruibarbo.

Y digo el ruibarbo porque es la verdura nacional de Inglaterra (apenas producida o consumida en ningún otro lugar) y lo que me ha motivado a escribir esto es que un tal Charles Tudor, que se hace llamar Príncipe de Gales y es heredero de una de las mayores fortunas del planeta (y que se parece extrañamente al carnicero de mi barrio), no ha tenido mejor idea que animar a sus súbditos a “hacer patria” trabajando en la cosecha. No, no se le ha ocurrido que el estado intervenga o nacionalice los campos y asegure salarios dignos, sino que pide a los y las inglesas que se auto-esclavicen por una miseria para que nada cambie en el orden capitalista, para que su inmensísima riqueza no se desvanezca. Naturalmente la respuesta popular es: “cosecha tú, principito principiante, que no has dado un palo al agua en tu vida”.

Pero esta situación, no nos engañemos, como la de las huelgas profilácticas, es una situación de tipo Oskawa: una demolición incontrolada de la economía que inevitablemente lleva a un desastre. Los y las trabajadoras no tienen por qué saberlo, no se espera de ellas que tomen decisiones, que hagan análisis sesudos, sino que respondan de forma relativamente sencilla al palo y la zanahoria, el problema es que la zanahoria no existe y el palo ahora se usa sobre todo para que no puedas salir a la calle a buscarte la vida. La burguesía se muestra súbitamente incapaz de mantener las condiciones de explotación, y por supuesto es incapaz de reformarlas (tampoco los burgueses son tan sesudos, les falta visión de campo en la gran mayoría de los casos, su zanahoria será quizá más gorda y sabrosa, su miedo al palo más escaso, pero tampoco se espera de ellos que hagan análisis macroeconómico, para eso tienen “economistas”, convenientemente degradados en lameculos profesionales incapaces por lo general de dar una mala noticia, mucho menos de promover el cambio radical de paradigma que es súbitamente urgente y necesario). Por eso entramos en la peor crisis jamás: porque no hay nivel, no lo ha habido en muchísimo tiempo; hace un siglo burgueses como Ford o Keynes eran capaces de comprender que cierto “socialismo” era necesario para que el Capitalismo sobreviviera, Keynes famosamente se propuso “salvar al Capitalismo de sí mismo” y durante un par de décadas o así, sus seguidores lo lograron. Pero entonces vino Margaret Thatcher con la idea opuesta: la de maximizar la plusvalía como fuera, reemplazando a “papá estado” por una absurda tarjeta de “crédito fácil”, creando la mayor burbuja especulativa jamás. Ha bastado un virus invisible para que ese esquema Ponzi de la infladora de helados colapse de la forma más catastrófica concebible.

Aunque, para ser francos, estábamos avisados: ya había colapsado hace 12 años pero, en vez de remediar los problemas, se apuntalaron; en vez de abaratar el coste de la vida, por ejemplo permitiendo que cayera el precio de la vivienda, se hizo lo imposible para mantenerlo alto; en vez de permitir que l*s reformist*s reformaran, se hizo lo imposible para reformarl*s en perritos falderos incapaces de exigir nada; en vez de aprovechar la crisis para hacer algo inteligente, se promovió la estupidez más absoluta y destructiva.

De aquellos polvos, estos lodos. En todo caso aquí estamos: sin salarios y condiciones dignas de trabajo que motiven a la mano de obra a recoger una cosecha que tiene toda la pinta de que va a pudrirse en los campos en gran medida porque nadie tiene las agallas de intervenir el sector a tiempo, arriesgando la ira de unos bancos al borde la quiebra. Por supuesto que habrá quien aún haga dinero especulando en cereales y verduras pero una hambruna de estas dimensiones son palabras mayores, si la clase obrera ahora está en “modo Oskawa”, simplemente dejando que la burguesía pague por sus maldades de forma casi pasiva, cuando haya hambre de verdad, y ya empieza a haberla en demasiados casos por culpa meramente de la “cuarentenitis”, del estado policial profiláctico e impráctico, la situación se volverá absolutamente incontrolable. Y no es un foco concreto que quizá pudiera ser apagado mediante violencia, es global.

La situación es ya desesperada y nadie quiere enfrentarla, sobre todo nadie en posiciones de poder, sea la clase burguesa, sean sus políticos de mierda. Por desgracia tampoco el escasísimo “liderazgo” obrero está a la altura en la gran mayoría de los casos: la postura es en general de reformismo, corto-placismo y falta de análisis en profundidad. El mensaje de Thatcher de “no hay alternativa”, de “es lo que hay”, ha cuajado demasiado profundamente, demasiada gente parece incapaz de ver la ineficacia extrema del Capitalismo terminal, la necesidad urgentísima de comunismo (o eco-socialismo o como se le quiera llamar) para salvar no ya a la clase obrera, sino a la mismísma Humanidad.

Aprenderemos a hostias… o nos extinguiremos por idiotas. Es lo que hay, esta vez de verdad.

estado español · guerra de clases

Matemáticas españolas: repartiendo la tierra.

Dicen que somos españoles… pero al parecer sólo para lo malo. El estado llamado España (nombre colonial romano de Iberia en origen, quizá del griego Hesperia = tierra de poniente) tiene 505.990 km2 de superficie, o para ser más preciso 50.595.575 hectáreas (fuente, hay una ligera discrepancia). De ellas menos del 25% se consideran hoy día de cultivo pero llegaron a ser casi el 33% en torno a 1970. La población estimada en 2018 era de 46.733.038.

tierraagraria

La hectárea es no sólo la medida oficial de agrimensura sino que es fácil de visualizar incluso para el urbanita más acérrimo como parecida a un campo de fútbol (en realidad la ha. es 50% mayor, un campo de fútbol es 1/3 menor que una ha). Está bien tener presente que un km2 es igual a 100 hectáreas.

En justicia, a cada habitante de España nos corresponde 1,083 ha de tierra, en realidad la inmensa mayoría no tenemos nada e incluso las personas propietarias de su vivienda sólo tienen una pequeñísima fracción de la tierra que les corresponde por derecho natural. De esta hectárea, entre 1/4 (cifras actuales) y 1/3 (cifras históricas) es tierra de cultivo. A una familia típica de cinco miembros (incl. no sólo niñ*s sino también ancian*s), le correspondería en consecuencia entre 1,25 y 1,67 ha de tierra de cultivo, el equivalente a unos dos campos de fútbol. Nótese que también tendrían derecho a tierra de “otros usos” como bosques, pastos y “otras superficies” (urbanizado en particular), muchos de ellos reutilizables como tierras de cultivo (o viceversa), ya que en muchos territorios la plantación forestal en particular ha devorado muchísimas tierras cultivables. P.e. en Gipuzkoa decía Humboldt hace dos siglos que no había espacio en las colinas casi que no estuviera cultivado, mientras que ahora no hay espacio apenas que no sea plantación forestal. Por ello y por otras razones de conveniencia es necesario tratar a todas las tierras por igual, aunque sin duda estudios más pormenorizados sobra la “arabilidad” de cada zona serían un complemento interesante.

En consecuencia la población del estado está “mal distribuída” aproximadamente de la siguiente manera (la densidad de población del estado es de 92 hab/km2, datos por C.A. aquí):

desequilibriomapa

Esto quiere decir que una posición de justicia territorial que parta de la unidad del estado español, exige que se recolonice Castilla y Aragón con millones de personas procedentes de Madrid, Catalunya, País Valencià, Euskal Herria Occidental, Canarias y Balears. No es de extrañar teniendo en cuenta los flujos migratorios del siglo XX, en los que se desplazó a los campesinos castellanos para colonizar las urbes, en especial las naciones oprimidas vasca y catalana, pero tampoco es un reflejo exacto de ese proceso (aunque quizá un estudio más pormenorizado se aproxime mejor). Estimo que más de 5 millones de madrileñ*s, más de 4 millones de catalan*s, más de 2 millones de valencian*s, más de un millón de canari*s y de vasc*s y unos 700.000 baleares, deberían ser reubicad*s en tierras agrarias del interior peninsular para que hubiera justicia territorial y agraria en el marco unitario (de facto pero también violentamente reivindicado por el nacionalismo español o gran-castellano).

Por supuesto también implicaría relocalizaciones masivas en cada una de las provincias y CC.AA. de las ciudades al campo pero el efecto más dramático es la necesidad de relocalización de millones de personas, muchas de ellas catalanas o vascas, a través del estado. Si “España es una”, entonces que la tierra sea de todos los españoles por igual. Exijo mi hectárea en Castilla y la necesito ya!, no me importa que no tenga vistas al mar. Tierra y libertad!

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Jasa, baserri y estado vasco

En respuesta al artículo de Hauspoa ‘El hilo rojo de la historia’ (publicado en castellano en Borroka Garaia Da!) El título ad-hoc parafrasea al famoso libro de Engels “La familia, la propiedad privada y el estado”, siendo (para los no-euskaldunes): “jas(a)” = clan y “baserri(a)” = caserío, granja-hogar tradicional vasca, legalmente indivisible, pilar conceptual del derecho vasco.

Me gustaría ayudar a responder a esas preguntas (vide artículo citado) que quedan pendientes al final, aun cuando ni siquiera sé si se pueden responder directamente tal y como están formuladas.

Para empezar: “comunidades campesinas”? Yo diría que la Revolución Neolítica es ya una forma de opresión, o al menos de degradación (evolución contradictoria como poco), ya que nuestra biología básica (incluidas psicología y sociología de corte genético) es netamente cazadora-recolectora, quien busque el comunismo primitivo en el campesinado encontrará muchas contradicciones pero quien lo busque en la caza-recolección lo encontrará siempre, y aunque suele encontrarse división de roles productivos de género también se encuentra ahí igualdad de género a nivel fundamental, que se empieza a ver dañado en el Neolítico, con más claridad en las sociedades pastoriles por lo general.

En este sentido, en la Europa Occidental pre-Indoeuropea podemos observar tres fases:

1º – La fase paleolítica, con muchas fases internas, que es pre-vascónica (pero contribuirá de manera secundaria a lo vasco) y que en su encarnación final epi-magdaleniense llamo ‘paleoeuropea occidental’. Entonces habría comunismo primitivo e igualdad esencial de género, lo mismo que se observa en todas las sociedades cazadoras-recolectoras del planeta.

2º – La fase neolítica, que es vascónica ya aunque en la mayor parte del territorio aún no vasca o proto-vasca (sino de tipo sardo genéticamente hablando), que fue causada por una colonización acelerada desde Asia Menor y Grecia, llegando a EH hace unos 7000 años. Es probable (en mi opinión) que en la zona entre Navarra y Borgoña (al menos, también se aprecia poco después en la región escandinava, pero no la mayoría de Iberia, ni en Irlanda, ni en Languedoc, ni en la mayoría de Alemania, ni en Italia tampoco) se empezara a formar una población mestiza proto-vasca hacia esas fechas (pero necesitamos más investigación en esta zona). En todo caso el las lenguas vascónicas deben haber llegado en esa época y las poblaciones mestizas “proto-vascas” también las adoptaron. Culturalmente no está claro si ya había patriarcado o no o si en algunos lugares sí y en otros no. Lo que sí que hubo fue sin duda guerra y violencia, al menos en Alemania, violencia que en algunos casos parece tener elementos sexistas y muy brutales.

3º – La fase calcolítica (cobre y piedra) avanzada, hace unos 5000-4000 años, con continuidad en la Edad de Bronce, en la que se aprecia por un lado la expansión indoeuropea inicial sobre poblaciones mayormente vascónicas de Europa Central, Balcanes y Escandinavia (a partir del sur de Rusia, que es la cuna de lo Indoeuropeo) y por otro, en Europa Occidental, la expansión de poblaciones de tipo proto-vasco, con la cultura de Artenac primero y del Vaso Campaniforme después (aunque ojo: el Campaniforme es complejo), a partir de probablemente Aquitania y zonas adyacentes. En esa época vemos en Iberia un reemplazo poblacional de tipo genético vasco (indistiguible de los vascos modernos “purarraza”) y en las Islas Atlánticas un tipo genético similar al de los modernos “celtas”, que es muy similar al vasco pero podría tener alguna mezcla indoeuropea. En Alemania apreciamos también un avance del tipo vasco pero sin realmente socavar la base indoeuropea (mestiza) establecida previamente por la conquista de la cultura de la Cerámica Cordada y en la República Checa lo que vemos es cambio cultural hacia el Campaniforme (de origen sudoccidental) pero sin aportación genética proto-vasca alguna (estricta continuidad indoeuropea con cambio cultural nada más). En esta época, si no antes, se desarrolla con mucha seguridad la propiedad privada, el comercio (probable rasgo central del fenómeno campaniforme proto-vasco) y al menos en las zonas más desarrolladas (Iberia meridional sobre todo) una clara especialización laboral y formación de una sociedad de clases, probablemente con algunos elementos patriarcales ya.

elazuer
El Azuer, castillo proto-íbero

En el Bronce del Sudeste Ibérico por ejemplo (cultura o civilización de El Argar y afines) vemos con mucha claridad esta sociedad de clases y patriarcal, así en la motilla (castillo) del Azuer (La Mancha), que son casi con certeza absoluta gente proto-íbera y de genética vasca, vemos tres clases nítidamente diferenciadas por la nutrición: la de “alta calidad” (la familia del barón o castellano seguramente), la de “calidad media” (probablemente soldados y sus familias) y la de “baja calidad” (la mayoría, sirvientes) y vemos también que las mujeres jóvenes de esta clase baja sufren más (indicio de patriarcado y abusos sexistas). Por contra en el Neolítico catalán vemos igualdad social, incluida de género. Ref. para ambos estudios: https://forwhattheywereweare.blogspot.com/2011/03/childhood-and-death-in-neolithic-and.html
Es decir: lo que aprendemos es que los proto-vascos, en este caso proto-íberos pero misma cosa en términos genéticos y generalmente culturales, podían desarrollar por su cuenta, sin necesidad de invasiones indoeuropeas o de otra índole, sociedades clasistas y patriarcales. Probablemente eso se aplique menos a lo que más tarde llamaremos Vasconia o Euskal Herria pero es sobre todo por “subdesarrollo”, por ser una periferia en términos civilizacionales.

Bolunburu
Bolunburu, oppidum del Hierro

4º – La fase de la Edad del Hierro, que empieza realmente al final de la Edad de Bronce, con la expansión de la cultura italo-céltica de los Campos de Urnas, que son invasiones indoeuropeas al sur de los Alpes y al sudoeste del Rin, más tarde reforzadas en el Hierro, sobre todo con la cultura plenamente celta de La Tène, y ya en la fase histórica con la invasión romana, que es un auténtico período colonial al servicio de la metrópolis italiana. Esta fase es un exacerbamiento de los procesos de apropiación ya presentes en las fases anteriores y por supuesto de establecimiento de una cultura más fuertemente patriarcal (palabra latina, de “pater familias”, con autoridad de vida y muerte sobre toda la “famlia”, conjunto de servidores domésticos o “famuli”, por extensión la mujer, las hijas y también los hijos varones, al menos los menores de edad).
En esta fase se produce la conquista romana de “Vasconia” (Aquitania seguramente es un término menos anacrónico), Cantabria y Asturia, que también eran países preindoeuropeos, vascónicos, digan lo que digan. La conquista comienza con la campaña de Craso el Joven, probablemente buscando la gloria personal, en el contexto de la campaña de César contra los galos. Somete a las naciones (tribus o estados) hasta el Bidasoa y Pirineo pero César constata que naciones más remotas de los aquitanos aprovecharon la llegada del invierno para evadir la sumisión, esas naciones son sin duda las de Hegoalde, vascones, varduli, etc., quizá incluso cantabri. Naciones que serían conquistadas después en varias campañas, muchas de ellas muy oscuras (varios triunfos por “pacificar Hispania” pero sin detalles), culminando en la Guerra Cántabra, que fue una auténtica guerra asimétrica, tras la que se obligó a los cantabri (pero se aprecia también en Bizkaia) a abandonar sus “oppidae” (poblados fortificados) en las cimas de las colinas y a residir en los valles. P.e. aquí en Bilbo, se abandona Malmasin y se funda la colonia de Flavibriga en la localidad preexistente de Portus Amanus (Puerto Abando?, por coordenadas necesariamente es Bilbao o cercanías, ya que está al sur-sudeste de la desembocadura del Nerva, pronúnciese “nerua”).
Durante unos cinco siglos seguiremos en esa subordinación colonial, con la única pequeña mejora de la formación de la provincia de Aquitania Tertia (Novempopulania) por la insistencia de cierto prohombre al que le inscribieron una estela (no recuerdo el nombre), ya en la época terminal de Diocleciano.

 

5º – Feudalismo y Bagauda: El feudalismo se inicia precisamente con Diocleciano (fines del s. III), soldado dálmata golpista que detesta Roma (y casi muere de indignación cuando por fin la visita y es tratado de tú a tú). Diocleciano no sólo troceó el Imperio sino que estableció la obligatoriedad de herencia del oficio de padre a hijo y favoreció el “colonato” (servidumbre de la gleba), su reforma monetaria radical destruyó la economía mercantil urbana y agrarizó el Imperio en crisis. A partir de ahí estos rasgos se profundizan, con los oligarcas terratenientes cada vez presionando a más y más campesinos libres a convertirse en siervos (coloni, “servus” aún significaba esclavo) y además se impondrá la religión cristiana (neo-judía) a partir de su sucesor Constantino (principios del s. IV) obligatoria a partir de Teodosio (fines del s. IV). Tras la muerte de Teodosio el Imperio Occidental colapsa rápidamente, en parte por las invasiones germánicas (visigodos desde el este y vándalos desde el norte sobre todo) pero también por las revueltas campesinas llamadas “bagaudae”, que en ese momento estallan en Helvetia y, sobre todo en Aquitania y la zona alta de Tarraconense (es decir: en “Vasconia”). Esta última revolución campesina no es nunca derrotada del todo y sienta las bases de lo que luego conoceremos como derecho pirenaico, navarro o vasco, que no es romano ni feudal, sino otra cosa, algo muy nuestro y en general bastante mejor que el derecho romano.También es sin duda responsable del milagro de la supervivencia del euskera en medio de lenguas romances (latín vulgar).
Así vemos en la primera “edad oscura” (o altísima Edad Media) cómo durante dos siglos, del Ebro al Garona y de Cantabria a zonas indeterminadas del Pirineo, existe una Zona Libre que no acaba de ser conquistada ni por godos ni por francos. Es en esta época cuando se empieza a usar el término “vascones” (singular latino “vasco”), aunque a veces se usa “cántabros” y “Cantabria”, en particular por los visigodos, que crean el Ducado (marca fronteriza) de Cantabria, precursor distante de Castilla, en la zona al sur de la actual Cantabria, de Merindades, pero incluyendo La Rioja y Tutera, con algunas incursiones más al interior que no parece que fueran nunca consolidadas. Esta Zona Libre (o la mayoría de ella, Cantabria parece que se pierde al estado visigodo entonces) se acabará constituyendo como Ducado de Vasconia, tras la invasión franca de principios del siglo VII. Es en este momento cuando, a pesar de mantener sin duda en importante medida sus raíces revolucionarias campesinas, Vasconia (ya con ese nombre) se convierte en Ducado, en monarquía, y entra ya al orden feudal medieval formalmente.

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Antso VII ‘Azkarra’, que cedió media Navarra a Castilla sin luchar siquiera

Esta situación monárquico-feudal se irá agudizando en las siguientes fases estatales vascas que son Pamplona y Navarra. Nunca hay una ruptura total o radical con el derecho pirenaico, no hasta la Revolución Francesa al menos, pero sí que creo que debemos hablar de degradación paulatina del espíritu revolucionario vasco en estas condiciones, hasta el punto que la Navarra foral llegó a tener una corte (parlamento) estamental, típicamente tardo-feudal. En este sentido creo que hay que dejar de idealizar el estado navarro, que es derivado del derivado del derivado de la revolución constituyente vasca o Euskal Bagaduda, en un proceso de concesiones y adaptaciones que en general favorecen a los poderosos y a los extranjeros. Sin embargo, en algunos territorios, esa degradación feudalizante fue mucho menor, en particular en la costa (entonces de menor importancia), donde vemos como no aparecen castas feudales o incluso se mantiene, al menos en Lapurdi, la igualdad legal de mujeres y hombres, ref: https://www.academia.edu/682017/The_Remarkable_Role_of_Women_in_16th_Century_French_Basque_Law_Codes

6º – Revolución industrial, Capitalismo y destrucción parcial o total de las autonomías vascas “forales”. Sólo apuntarlo porque es la fase final o más reciente pero ha sido analizada muchas veces y no me siento capaz de añadir nada que no sea conocido.

Europa · guerra de clases

El barrio rebelde y solidario de Exarchia (Atenas) bajo ocupación policial

Masiva ofensiva del gobierno griego contra los espacios sociales liberados, en particular aquellos con enfoque en los inmigrantes/refugiados.

En total, hay 23 okupas en Exarcheia más otras 26 en el vecindario, lo que hace un total de 49 concentradas en un área bastante pequeña, a las que se deben agregar otros tipos de lugares autogestionados, algunos de los cuales se alquilan (Espacio social gratuito de Nosotros, tienda gratuita de Skoros, etc.), así como docenas de viviendas privadas que reúnen grupos de activistas, a menudo cerca de terrazas para permitir el acceso a las calles.

De las okupas ubicadas precisamente dentro de Exarchia, 12 son refugios para solicitantes de asilo y migrantes y los otros 11 son de colectivos políticos anarquistas y antiautoritarios (aunque la mayoría de las okupas de migrantes también son obviamente muy políticas, comenzando con la Notara 26 y Spirou Trikoupi 17 con asambleas directas y muchos vínculos con el resto del movimiento social). En las de Spirou 17 y Transito (que los cafres del poder ahora se están cargando), más de 15 niños fueron arrancados de una existencia pacífica y feliz para ser enviados de repente a los campamentos.

Artículo completo en Borroka garaia da!: El barrio rebelde y solidario de Exarchia (Atenas) bajo ocupación policial

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La crisis: mi síntesis

Me preguntan por la crisis. Respondo de forma tan sintética como puedo.

BastillePara mí estamos en una época de crisis profunda y relativamente lenta de carácter sistémico, comparable quizás a la época final del antiguo régimen francés, cuando todo el peso de las catastróficas finanzas del estado recaían sobre los pobres, mientras que los ricos estaban prácticamente exentos de impuestos. Una década antes de la Revolución Francesa nombraron a Necker, un economista protestante, para que reformara el sistema pero pronto le echaron porque el poder de la aristocracia era inmenso y se negaban a pagar impuestos o perder subvenciones. Eso condujo a la Revolución Francesa y más en general y a medio plazo, revolución tras revolución, a un cambio de paradigma político y socio-económico.

Sin embargo una vez que los burgueses se instalaron en el poder su capacidad revolucionaria o incluso reformista se anuló y entonces ya sólo quedaba el Proletariado y el Campesinado para ello. Entonces tenemos la Revollución Rusa y sus herederas, que es como la francesa pero con burocracia en vez de burguesía como segmento dirigente. Es una revolución que no acaba de ser proletaria del todo, que es desarrollista (y en ese sentido “capitalista”) pero que evidencia los límites del liderazgo burgués, en particular en la periferia del sistema, sin “burguesías nacionales”, amedrenta y despabila a la burguesía y sus aliados social-demócratas, que reforman progresivamente entre los 30 y los 60, produciendo el espejismo del “capitalismo social”.

A finales de los 60 se produce (en los países desarrollados) la crisis de transición del modelo fordista (obrero masa, fábrica disciplinaria, subsunción formal del trabajo en el capital) al modelo toyotista (obrero social, fábrica difusa, subsunción real del trabajo en el capital, que es más alienante pero también antiautoritaria). Occidente reaciona con reformas osadas, demostrando ser más flexible que la URSS, y descartando a sus dictadores y líderes autoritarios (en los estados desarrollados), privatizando a saco, destruyendo en gran medida las conquistas sociales. globalizando y creando una burbuja de crédito para amortiguar el golpe (es lo que solemos llamar “neoliberalismo” o “thatcherismo”).

La URSS no reformada por su naturaleza autoritaria intrínseca al leninismo, reacciona sólo muy tarde y colapsa. China, menos desarrollada, adopta en cambio un modelo neo-fordista híbrido que mucho me temo que tenga sus límites (al tiempo) pero que de momento le sirve para competir por la hegemonía global, en un escenario imperialista (en el sentido leniniano) casi bipolar que recuerda al de Alemania contra Gran Bretaña antes de la Primera Guerra Mundial.

GJParisFuegoMientras tanto Occidente se cuece lentamente en su propia salsa y los proles pagamos los platos rotos, la situación cada día más se parece a la de la Francia prerrevolucionaria pero con agravantes de dimensión sin precedentes: afecta a todo o casi todo Occidente y además se combina con un desafío global sin precedentes (catástrofe ambiental) de carácter global y al que el Capitalismo no puede aportar soluciones por su naturaleza expansionista, depredadora, imperialista, ecocida (lo mismo que explota a l*s human*s, explota al planeta y éste no tiene mecanismos de lucha propios). Esta doble crisis lleva ya tiempo acumulándose, tuvo un primer estallido en 2007-08, que produjo grandes protestas e incluso semi-revoluciones a partir de 2010.

Ahora lo que vemos es un “cierre de filas” autoritario y neoliberal (fascismo de 3ª generación?) pero es estéril puesto que no aborda los problemas de fondo, que son gravísimos y no pueden ser ignorados. Las únicas salidas son la revolución o la extinción. Cuánto tiempo se prolongará la crisis es difícil de vaticinar pero yo como mucho le doy hasta 2035, como mucho.

Euskal Herria · fascismo · guerra de clases

He visto las calles ardiendo otra vez…

Y reconozco que no me extraña nada. Sobre todo después de lo que están haciendo contra la noviolencia catalana y sobre todo tras casi

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Una de las barricadas ayer en Bilbo

una década de desmovilización acelerada por parte de Sortu, que ya ni es izquierda ni es abertzale, sino la Euskadiko Ezkerra del siglo XXI.

Pero lo que sí que me “extraña” es que con varios detenidos, con barricadas cortando calles céntricas de Bilbao y humareda que se veía a kilómetros, Gara/Naiz no diga una sola palabra. Por supuesto la prensa burguesa se dedica a intoxicar con esto, la prensa falsiprogre madrileña o lo ignora (El Diario) o toma partido por las fuerzas de represión (Público), pero si quieres ver fotos y datos tienes que ir a la Red informal o a medios de contrainformación con pedigrí como La Haine: https://eh.lahaine.org/la-policia-autonoma-espanola-apalea

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Protesta anti-nazi en Euskalduna Aretoa antes de que la policía cargara

La imagen de la gigantesca barricada de fuego, que en buena lógica periodística debiera de ser portada, ha desaparecido de todos los medios, incluso de la ETB donde estos ojos la vieron ayer mismo.

Por qué? Creo que es porque tienen miedo. Cuando el califa mequetrefe de Amurrio dice que hay que dar armas a la ciudadanía, no es consciente de lo que realmente está diciendo: está diciendo que esto de ayer hubiera escalado con facilidad a un tiroteo con muertos, muchos de ellos de su bando. Está diciendo: quiero que me maten, porque no es al parecer consciente del odio mortal que tenemos a gentuza como él y todo lo que representan. Está diciendo que los conflictos laborales se resolverán con tiroteos, en definitiva está apelando a la revolución… sin saberlo. Es quizá la única cosa en la que podría estar de acuerdo con el fascista: armas para el pueblo? Sí por supuesto, hay 80 años (y mucho más) que saldar. ellos (en masculino intencional por su machismo recalcitrante) mientras tanto se escudan en la policía, que hoy por hoy es la única banda armada operativa, una banda que trabaja para ellos contra nosotr*s, contra el pueblo.

L*s otr*s que tienen miedo, son Sortu: se están pelando cual cebolla asada, capa tras capa cada día tienen más escisiones, a menudo provocadas por su propio sectarismo y compromiso (otrora impensable) con el régimen burgués español. Ningún partido que desaloja gaztetxes o viviendas liberadas es “de izquierda”, eso es lo que hace la derecha burguesa. Y es derecha burguesa quien se reune con la patronal, quien desactiva la lucha sindical, quien acepta que el movimiento contra la dispersión de los presos (ya no por la amnistía siquiera) esté liderado por Joseba Azkarraga, la mismísima persona que concibió la dispersión.

Estas escisiones están poco articuladas aún, excepto el sector juvenil, donde las cosas están mucho más claras: Ikasle Abertzaleak y Gazte Koordinadora Sozialista son ya referenciales, l*s primer*s con una larguísima trayectoria, l*s segund*s absolutamente nuev*s pero muy activ*s.

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Policía y nazis apalean a un profesor en Universidad de Ovideo

Y por supuesto, tiene miedo la Patronal, el partido único en la sombra. Los comentarios en los medios de la burguesía son todos de miedo y odio frente al antifascismo. Les gustaría quizá que fueran los camisas pardas nazis quienes apalearan a la gente, como de hecho ocurre en otros lugares, pero les asusta que haya gente que les plante cara, más aún con movimientos de masas como los gillets jaunes o el movimiento de liberación nacional catalán tan activos y tan cerca en lo geográfico.

Vivimos tiempos difíciles. Nunca fueron fáciles pero ahora la crisis del sistema es tan profunda que sólo hay una resolución posible en el medio plazo: ecosocialismo o eco-comunismo. El Capitalismo está definitivamente agotado pero se niega a morir y, mientras tanto, en el lado de la clase trabajadora, del pueblo, del 90%, estamos sin saber qué hacer exactamente. Much*s intentan apoyar a reformismos imposibles (la reforma progresista es imposible ya, el Capital no quiere compartir y no lo hará, l*s líderes de este campo reformista tampoco quieren forzar la situación para obligarle a que lo haga porque son cobardes y les falta un análisis realista de la situación, en el fondo son conservadores que sueñan con volver a los años 60, una realidad provisional hace tiempo desaparecida, entre otras razones porque las colonias se independizaron), otr*s hablan de “abstención activa” pero sin un programa de acción claro. Yo me reivindico, a falta de una organización más específica en mi planteamiento “autónomo”: el partido proletario es el pueblo, es el movimiento popular, cualquier “partido” sólo puede ser una extensión parcial de éste y estar, con criterio, a su servicio.

Lo que se ha visto no puede ser des-visto, lo que se ha dicho no puede ser des-dicho, lo que se ha cantado no puede ser des-cantado, no sé lo que pensará Fermín ahora pero yo me quedo con su versión de los años 80: A la calle!