guerra de clases · política

Platonismo-Leninismo

PLATONISMO-LENINISMO:

Platonismo: doctrina política anti-democrática de la antigua Atenas que promovía un régimen “ideal” de gobierno de los intelectuales (“aristocracia”) o, como “mal menor”, de los militares (“timocracia”) o de los caciques (“oligarquía”), cualquier cosa menos poder popular (“democracia”). El platonismo fue adoptado por todas las oligarquías tradicionales, sobre todo en conjunción con el cristianismo (neoplatonismo), para justificar dictadura de la clase terrateniente primero y la burguesa después (sufragio censitario, dictaduras militares, bonapartistas y fascistas), pero se vio obligado a ceder terreno ante las presiones del proletariado, estableciendo los oligarcas unas “democracias” restringidas y vigiladas como mal menor. Siempre el “mal menor” de los caciques frente al poder del pueblo soberano.

Blanquismo: secta socialista francesa de finales del s. XIX que, según Engels, era una organización dictatorial e intrínsicamente aislada de las masas proletarias que sólo podía llegar producir una dictadura si llegara a tomar el poder.

Leninismo: copia rusa del blanquismo a principios del s. XX sorprendentemente exitosa que demostró que Engels tenía razón en su análisis del blanquismo, ya que estableció una dictadura de su partido en nombre (sólo en nombre) de las masas proletarias y campesinas. Se forma así la primera “aristocracia” platónica jamás, en la que algunos intelectuales, los afiliados al partido bolchevique, gobiernan en beneficio del conjunto de la sociedad pero oprimiéndola en lo político, negando la democracia, el poder popular, de manera sistemática. Este sistema (o su variante estalinista, ver más abajo) fue muy exitoso en la periferia subcolonial del Capitalismo fordista (c. 1908-68) al establecer de hecho un “capitalismo sin capitalistas”, reemplazando esta intelectualidad del partido único a una clase burguesa inexistente o muy débil y supeditada a potencias extranjeras, lo que permitió el desarrollo nacional, en especial en las grandes potencias subdesarrolladas rusa y china. A largo plazo se demostró una vía original e híbrida en lo ideológico al capitalismo nacional, ni más ni menos, pero poco se puede caracterizar como “socialismo” y nada en absoluto como “comunismo” (literalmente “municipalismo” en francés e italiano).

Estalinismo: heredero de facto del leninismo, versión más totalitaria si cabe y extremadamente estatista, infame por su naturaleza extremadamente inquisitorial, por su persecución sistemática de toda disidencia dentro del socialismo. Estándar de hecho en los llamados “socialismos reales” de principios y mediados del siglo XX (fordismo periférico), incluso tras la “desestalinización” (que fue más formal que real). Imposible de reciclar.

Trotskismo: heredero alternativo del leninismo, oposición principal (no única) al estalinismo desde dentro del leninismo, eventualmente más ecléctico y flexible pero aún así muy arraigado en el platonismo-leninismo que es inevitablemente dogmático y sectario. Sin logros concretos más allá de la propia Revolución Rusa pero con buenos análisis críticos de lo que consideran “degeneración socialista” o incluso “capitalismo de estado”. Quizá reciclables pero no en la medida en que sigan siendo leninistas, es decir: concibiendo una revolución dirigida neoplatónicamente por “el partido”.

Maoísmo: ramificación original china (y albanesa) del estalinismo caracterizada por la agitación de base frente a la intelectualidad neoplatónica del partido único (revolución cultural), elemento que establece un contrapunto inestable y fugaz a esta dictadura neoplatónica sin llegar a derrotarla jamás puesto que nunca se cuestiona la existencia de un partido único, sólo se mantiene a raya a sus dirigentes mediante la espada de Damocles de la denuncia desde abajo, primariamente la organización juvenil. Aún así la revolución cultural tuvo sin duda un efecto mayor sobre las sociedades en las que actúo ayudando a romper esquemas medievales como la religión, que en los estados lenininistas/estalinistas normales pervivió sin problemas y experimentaría un gran resurgimiento tras el final de los regímenes leninistas. La revolución cultural se convierte así en el elemento más revolucionario de toda la familia leninista pero en última instancia no deja de ser un fenómeno sin efecto duradero en el régimen, que acaba cediendo al capitalismo igual igual.

CONTRAPUNTOS GENUINAMENTE COMUNISTAS DE NUESTRO TIEMPO:

Autonomía Obrera: “herejía” occidental de base que considera que el único “partido” es el movimiento obrero real en sus muchas formas (sindicatos, movimientos sociales, e incluso quizá los propios partidos en la medida en que sirvan al movimiento obrero real de base y sólo en ese caso).

Confederalismo Democrático o Ecosocialismo: “herejía” desarrollada por el intelectual comunista Murray Bookchin tras pasar por el trotskismo y el anarquismo y renegar de ambos, adoptada posteriormente por el movimiento revolucionario kurdo ante la crisis existencial del leninismo en el cambio de siglo. Defiende una democracia obrera real y tan directa como sea posible, renuncia al nacionalismo estatista en favor de la libre confederación de las comunidades reales, puede recordar al anarquismo pero desdeña el “purismo” anti-político en el que degeneró esta corriente refugio, siendo muchísimo más ecléctico, pragmático y con los pies en la tierra de la realidad social, étnica y política en la que pueden operar los movimientos revolucionarios reales, así mientras construye en el nordeste de Siria una, muy amenazada, federación comunista que es en lo político comparable a Suiza pero en lo socio-económico a Cuba o la URSS, en el estado turco ha intentado promover en cambio un partido que reúna a los revolucionarios kurdos con los turcos (y otras etnias como los cripto-armenios), con cierto éxito electoral. Se enfatizan apectos “sectoriales” como el feminismo y el ecologismo que suelen estar muy en segundo plano (o no estar en absoluto) en otras fuerzas más obsoletas.

Catalunya · estado español · política

Yugoslavia somos nosotros ahora

Un campo de refugiados en Croacia, una niña le pregunta a un voluntario catalán: “Y tu país cuántas repúblicas tiene?” El catalán por no complicarse mucho la vida le responde: “diecisiete”. La niña se lleva las manos a la cabeza y dice: “buff, la que os espera”. Es una anécdota real que escuché al voluntario, cuyo nombre no recuerdo, hace ya casi treinta años.

No se trata por supuesto del número de repúblicas o comunidades autónomas, Suiza tiene muchas más y es muy estable, de lo que se trata es de complejidad etnonacional mal canalizada en términos de democracia, respeto y equilibrio entre las diversas naciones y pueblos. Yugoslavia desde que Milosevic anuló la autonomía de Kosova y Vojvodina se convirtió en dictadura nacionalista serbia otra vez (lo había sido también antes de la II GM y la revolución titoísta) y por lo tanto la guerra se convirtió en inevitable, muy a pesar de los Rugova pacifistas que la retrasaron precisamente en Kosova durante ocho años a pesar de la brutal represión fascista. Fue la represión fascista la que la hizo inevitable.

Y sí, es cierto que en Yugoslavia había armas en cada casa y eso precipitó el conflicto, pero las armas se consiguen… ese no es el verdadero quid de la cuestión, el verdadero quid de la cuestión es la democracia o ausencia de ella, el respeto por la soberanía de los pueblos o la falta de tal respeto. Ya he mencionado el equilibrio multiétnico suizo, puedo mencionar también el inestable pero respetuoso equilibrio belga o incluso la recientemente adquirida calidad democrática británica que reconoce el derecho de autodeterminación de las naciones del Reino Unido. Debo mencionar también el fascinante experimento de Confederalismo Democrático en el Norte de Siria (Rojava-plus) que es como Suiza pero en revolucionario y ecosocialista (y en contraste el estado fascista turco, que es como España pero en francés, es decir: más centralista totalitario si cabe).

Una situación como la actual en la que la España nuclear (Gran Castilla) niega el derecho democrático a decidir a los demás pueblos-nación lleva, me temo, inevitablemente a la guerra. Si algo puede impedirla es que ni España tiene ejército (la tropa española es apenas 2/5 de las fuerzas de policía, que ya están siendo sobrepasadas), ni Catalunya tampoco. Pero más que impedirlo mucho me temo que sólo lo retrase un poco.

El estado español está en la quiebra moral más absoluta pero la gran mayoría de los españoles nucleares o gran-castellanos no parecen darse cuenta, se creen que todo se resuelve con absurdas “condenas ejemplares” y acumulando antidisturbios a pelotazo limpio. No se dan cuenta que cada preso de conciencia, cada mutiliación policial sólo genera más ira, ira que cuando estalle de verdad les va a sobrepasar totalmente. Qué van a hacer entonces? Bombardear Barcelona?!

Yugoslavia somos nosotros ahora ya, la cerrazón en España es tal que no parece que esto pueda evolucionar de otra manera. Los detalles no me atrevo a predecir pero cuando incluso la otrora “gran esperanza española”, Pablo Iglesias, proclama su adhesión a la dictadura neofranquista, mucho me temo que no hay alternativa, la paz no existe sin democracia.

ardebarna
Barcelona, hoy
Euskal Herria · historia · política

Zumalakarregi proclamó la República Vasco-Navarra

Mikel Sorauren ha encontrado un documento probatorio (…) una comunicación al más alto nivel. En la misma, Zurbano le informa que ha llegado a Madrid «una proclama de Zumalacárregui en la que dice que en atención a la inadtitud y abandono con que mira la defensa de su causa Don Carlos, se declara el Reino de Navarra y provincias vascongadas en República Federal y para ello se convocarán a los estados, luego que las circunstancias de la guerra lo permitan».

Leer más: http://nabarralde.eus/zumalakarregi-republicano-federal/

Euskal Herria · guerra de clases · historia · política

Memorias y autocríticas de los viejos autónomos…

Agintea Hausten publica un documento interesantísimo en el que varias personas de lo que fue el movimiento autónomo de Azpeitia reflexionan anónimamente sobre lo que fue aquel período de los 70 y 80 tempranos, LAIA y los Comandos Autónomos Anticapitalistas.

https://aginteahausten.wordpress.com/2018/08/31/autonomos-que-autonomos-la-experiencia-de-gerra-aundi-y-del-movimiento-autonomo-en-azpeitia/

Yo soy de la siguiente generación, la de los gaztetxes y el movimiento antimilitarista, que se mencionan de paso como grandes logros que surgieron fuera de su núcleo, aunque sin duda había una relación un tanto indirecta. Creo que también fueron muy importantes en esa segunda oleada los medios de contrainformación: las radios libres y revistas como el Resiste, etc., sin los que todo lo demás era impensable.

Me parece muy curioso como las personas, casi sin querer, evolucionamos de forma natural hacia la Autonomía, con todas las contradicciones que aparecen en esa conversación, que hago mías en alguna medida, y eso es así, creo, porque la Autonomía es el estado natural del ser humano.

Como se ha reconocido públicamente en más de una ocasión, el difuso y descentralizado Movimiento Autónomo (a menudo ni siquiera llamado así pero sin duda reconocible como tal), ha sido crucial en los desarrollos políticos y sociales de Euskal Herria (y otros muchos lugares) y lo sigue siendo, creando y manteniendo abiertas las contradicciones de la lucha de clases y dando vida a nuestras vidas, empoderándonos mediante la ocupación y la desobediencia.

Mucho queda por hacer sin duda pero ni un paso atrás!

Euskal Herria · política

Con el nuevo estatus se acabará el hambre en el mundo y llegará la felicidad

Leer en Borroka Garaia Da!: https://borrokagaraia.wordpress.com/2018/07/12/con-el-nuevo-estatus-se-acabara-el-hambre-en-el-mundo-y-llegara-la-felicidad/

“Las alabanzas neo-estatutistas recuerdan a Euskadiko Ezkerra, cuando de manera solemne prometía que con el estatuto de Gernika se iban a solucionar todos los problemas de la clase trabajadora de este país, se iba a alcanzar la amnistía, las “FOP” se iban a ir a casa e íbamos a ser felices y comer perdices. Claro que entonces al menos estaba en las instituciones Herri Batasuna para recordarles que sin autodeterminación no hay cambio político y que la mejora de las condiciones de la clase trabajadora nunca han tenido nada que ver con lo que disponga la burguesía.”

capitalismo · estado español · guerra de clases · política

España es una GRAN mierda

Es el título de un excelente artículo con el que me he desayunado hoy, escrito por La Mirada del Mendigo en su blog, reproducido por Kaosenlared, de momento no sabemos que sea contraportada de El País ni que Ana Pardo lo haya usado para interrogar amistosamente a Indahuenda en La Sexta tampoco…

Lo estoy recomendando en todas partes porque parece que es el tipo de cosas que hay que leer y sobre las que pensar para que el año nuevo no sepa demasiado a ranciedad: https://esmola.wordpress.com/2017/12/31/espana-es-una-gran-mierda/

Y es que los empresarios corruptores (y dueños de los medios) siguen en la calle, y es que España, que no es una nación, se compara muy mal con Korea del Sur, que es tan solo media. Allí en ese país de Oriente donde decían que se llevaban los barcos que España no quería construir en Euskalduna o La Naval (es mentira, se los llevaban a Polonia para pagarle el sueldo a Lech Walesa) es un estado totalmente comarable con España, pero mira: allí encarcelan a sus corruptos, a los empresarios también al parecer, invierten en I+D a saco y se toman en serio.

Como bien dice Mendigo:

La referencia en la comparación de España no debe ser pues Corea del Sur sino Turquía; otro Estado de mierda con un gobierno confesional, autoritario y corrupto, donde la administración de justicia, así como la mayoría de la prensa y resto de resortes y palancas de control social son detentadas por un poder autocrático que las usa para perpetuarse.

España sería un país de mierda, si al menos fuera un país.

Eso sí: no nos creamos las vascas y vascos que nos hemos librado de ésta haciendo como que miramos a otra parte: los medios que vemos son los mismos (ETB se esfuerza mucho por no ser diferente), los jueces son los misos, el gobierno supremo es el mismo (y encima nos odia por ser minoría y tener la vaga sensación de que independizándonos igual mejorábamos algo o incluso mucho quizá) y los empresarios corruptores son exactamente los mismos. Por supuesto que la corrupción institucional también es la misma aunque, por diseño del régimen colonial castellano, no se hable en absoluto de ella. El problema es por lo tanto el mismo: España (incluido el régimen regional del PNV, ahora también en Nafarroa Garaia por gentileza de El Cambio™ debe ser destruida, para salvarnos los pueblos y las personas.

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El Confederalismo Democrático como alternativa

Hay una alternativa al capitalismo y es el Confederalismo Democrático. Actualmente se está construyendo en el norte de Siria (Rojava), a pesar de la falta de reconocimiento internacional. El movimiento de liberación kurdo lidera actualmente un experimento revolucionario al establecer un sistema confederal en el norte de Siria, hogar de 4 millones de kurdos. Este ensayo pretende descubrir los aspectos teóricos y prácticos de esta revolución, centrándose en el modelo económico que se está experimentando en Rojava, para determinar si podría constituir una alternativa al neoliberalismo del capitalismo moderno.

Publicado en dos artículos en Rojava Azidi Madrid, originalmente en francés en Kedistan:

Parte 1: https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2017/12/26/el-confederalismo-democratico-como-alternativa-1-2/

Parte 2: https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2017/12/28/el-confederalismo-democratico-como-alternativa-2-2/