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La crisis: mi síntesis

Me preguntan por la crisis. Respondo de forma tan sintética como puedo.

BastillePara mí estamos en una época de crisis profunda y relativamente lenta de carácter sistémico, comparable quizás a la época final del antiguo régimen francés, cuando todo el peso de las catastróficas finanzas del estado recaían sobre los pobres, mientras que los ricos estaban prácticamente exentos de impuestos. Una década antes de la Revolución Francesa nombraron a Necker, un economista protestante, para que reformara el sistema pero pronto le echaron porque el poder de la aristocracia era inmenso y se negaban a pagar impuestos o perder subvenciones. Eso condujo a la Revolución Francesa y más en general y a medio plazo, revolución tras revolución, a un cambio de paradigma político y socio-económico.

Sin embargo una vez que los burgueses se instalaron en el poder su capacidad revolucionaria o incluso reformista se anuló y entonces ya sólo quedaba el Proletariado y el Campesinado para ello. Entonces tenemos la Revollución Rusa y sus herederas, que es como la francesa pero con burocracia en vez de burguesía como segmento dirigente. Es una revolución que no acaba de ser proletaria del todo, que es desarrollista (y en ese sentido “capitalista”) pero que evidencia los límites del liderazgo burgués, en particular en la periferia del sistema, sin “burguesías nacionales”, amedrenta y despabila a la burguesía y sus aliados social-demócratas, que reforman progresivamente entre los 30 y los 60, produciendo el espejismo del “capitalismo social”.

A finales de los 60 se produce (en los países desarrollados) la crisis de transición del modelo fordista (obrero masa, fábrica disciplinaria, subsunción formal del trabajo en el capital) al modelo toyotista (obrero social, fábrica difusa, subsunción real del trabajo en el capital, que es más alienante pero también antiautoritaria). Occidente reaciona con reformas osadas, demostrando ser más flexible que la URSS, y descartando a sus dictadores y líderes autoritarios (en los estados desarrollados), privatizando a saco, destruyendo en gran medida las conquistas sociales. globalizando y creando una burbuja de crédito para amortiguar el golpe (es lo que solemos llamar “neoliberalismo” o “thatcherismo”).

La URSS no reformada por su naturaleza autoritaria intrínseca al leninismo, reacciona sólo muy tarde y colapsa. China, menos desarrollada, adopta en cambio un modelo neo-fordista híbrido que mucho me temo que tenga sus límites (al tiempo) pero que de momento le sirve para competir por la hegemonía global, en un escenario imperialista (en el sentido leniniano) casi bipolar que recuerda al de Alemania contra Gran Bretaña antes de la Primera Guerra Mundial.

GJParisFuegoMientras tanto Occidente se cuece lentamente en su propia salsa y los proles pagamos los platos rotos, la situación cada día más se parece a la de la Francia prerrevolucionaria pero con agravantes de dimensión sin precedentes: afecta a todo o casi todo Occidente y además se combina con un desafío global sin precedentes (catástrofe ambiental) de carácter global y al que el Capitalismo no puede aportar soluciones por su naturaleza expansionista, depredadora, imperialista, ecocida (lo mismo que explota a l*s human*s, explota al planeta y éste no tiene mecanismos de lucha propios). Esta doble crisis lleva ya tiempo acumulándose, tuvo un primer estallido en 2007-08, que produjo grandes protestas e incluso semi-revoluciones a partir de 2010.

Ahora lo que vemos es un “cierre de filas” autoritario y neoliberal (fascismo de 3ª generación?) pero es estéril puesto que no aborda los problemas de fondo, que son gravísimos y no pueden ser ignorados. Las únicas salidas son la revolución o la extinción. Cuánto tiempo se prolongará la crisis es difícil de vaticinar pero yo como mucho le doy hasta 2035, como mucho.

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“No corráis que es peor…!”

Artículo de colaboración para Borroka garaia da! Autor: Iñaki Gil de San Vicente

En nuestro inocente antifranquismo juvenil creíamos que lo peor era echar a correr cuando cargaba la policía o la guardia civil porque si nos quedábamos quietos no nos pegarían ni nos patearían en el suelo, ni nos arrastrarían agarrándonos por los pelos, ni nos detendrían, torturarían y encarcelarían… Dada nuestra virginidad política, y embelesados por la ideología democraticista abstracta, pensábamos que las fuerzas represivas respetarían los «derechos humanos». Muy pronto aprendimos que lo mejor era salir corriendo… para organizar la defensa y contraatacar. Comprendimos que una manifestación debía organizarse militarmente a pequeña escala, con sus objetivos, estrategias, tácticas de aproximación, avance y protección de flancos, y cómo no, sobre todo de retirada segura. Siempre había que tener una retaguardia. Poco después, descubrimos que los mismos criterios elementales, convenientemente adaptados, servían para toda lucha política, sindical, social, cultural, pacífica, estudiantil, vecinal, no-violenta, de masas, etc., debido al contenido político de lo militar y al contenido militar de lo político. Y con sonrojo nos dimos cuenta que no habíamos inventado el fuego: un necesario baño de humildad.

Pero se nos insistía en que lo mejor era la espera, la no provocación, porque el ruido de sables impedía negociar con la «burguesía democrática». Se nos decía que la impaciencia ultraizquierdista de Rosa Luxemburg al decir que «quien no se mueve no siente las cadenas», sólo reforzaba al búnker porque la gente tenía miedo a la represión y, además, era cierto aquello que «más vale malo conocido que bueno por conocer». La «izquierda» explicaba exultante que ya no existían fuerzas represivas sino «trabajadores del orden», que con un SÍ a la «democracia» resolveríamos todos los problemas; al poco esa «izquierda» disciplinó a sus bases amenazando que «quien se mueve no sale en la foto». Y aceptó y pactó a la baja lo que el capital quiso: unidad española, propiedad privada, continuidad reforzada del Estado terrorista, monarquía e Iglesia – «dios nos lo da, dios nos lo quita», «dios aprieta, pero no ahoga» … ¿y si ahoga? -, amnesia social y mentira histórica, desindustrialización para «entrar» en Europa y empobrecimiento para enriquecer al capital… Un diluvio de hielo apagó en muchos sitios el fuego de la libertad, y el grueso de la izquierda renegó de la esencia político-militar del marxismo.

Desde la segunda mitad de los ’70 el capitalismo lanzó una contraofensiva mundial destinada a recuperar la tasa de ganancia, destrozar a la URSS y derrotar la lucha de clases en su generalidad, en especial a las organizaciones armadas. La amnesia social, el abandono de la teoría y la moda post creada por la industria político-cultural, han extirpado de la historia reciente la tenaz resistencia del proletariado. A la vez, los efectos de la desindustrialización y del fetichismo de la mercancía se sumaron a los del reformismo. Todo ello logró que el capitalismo se recuperara mal que bien sobre un rastro de sangre y devastación, con la euforia del aplastamiento de la URSS ocultando que ello fue debido más a razones internas que externas. La sucesión de subcrisis y crisis parciales cada vez más frecuentes e intensas, fue ignorada por la burguesía y eran ridiculizados los pocos marxistas que advertían de la proximidad de la debacle que, como sabemos, estalló a finales de 2007. En las dos últimas décadas, el capitalismo ha cambiado en sus formas, ha desarrollado contradicciones nuevas y lo que es peor, ha agudizado al extremo su esencial irreconciliabilidad con la vida.

Ahora, sobre este desierto, avanza el neofascismo; la represión ha culminado con éxito el asesinato legal de Oier Gómez; aumenta el número de prisioneras y prisioneros políticos y sociales, y de exiliadas y exiliados; planifica el encarcelamiento de Nines Maestro, María Barriuso y Beatriz y de muchas otras personas de bien, sindicalistas, periodistas, militantes…; ahora, el Estado ha endurecido su ataque a GARA buscando cerrarlo para siempre: se equivocan quienes reducen este golpe a un simple problema de libertad de expresión, lo mismo que se equivocaron quienes simplificaban la brutalidad contra la juventud de Altsasu a un hecho aislado del contexto vasco, o quienes niegan la función estratégica de la ofensiva contra los gaztetxes o la ferocidad patronal contra el movimiento obrero y sindical, o los ataques a la cultura popular vasca; ahora se perciben mejor que nunca antes los límites insuperables de las «nuevas» estrategias, estatutos, partidos, confluencias y ciudadanismos, mareas…

Hay que golpear lo más posible al pueblo trabajador en la medida en que éste se deje, pero las luchas proletarias en Euskal Herria indican que no se deja, o al menos resiste en parte. Hay que aplastar a otros pueblos para saquearlos: la burguesía vasco-española anhela la inmediata «reconquista» de Venezuela. Hay que estrujar la propia tierra vasca y la burguesía se salta sus limitadas leyes medioambientales siempre que puede. Hay que manipular a la población, y EiTB y la prensa se vuelcan con ahínco en ello. ¿Por qué?

Porque la economía ha llegado al límite del crecimiento: así lo dice nada menos que Janet Henry, importante analista burguesa. Scholz, ministro alemán de Finanzas, asegura que se ha acabado la época de las vacas gordas, mientras que China registra la tasa de crecimiento más baja desde 1990. La Eurozona crece un 1,8% en 2018, la tasa más baja en cuatro años, Italia también entra en recesión, Francia se estanca, el Brexit amenaza los cimientos, y, en privado, se reconoce que el crecimiento yanqui es artificial. La prensa española grita alborozada que crece un 2,8% sin reconocer que para la economía convencional un aumento del PIB de entre 2,5% y 3% es ya una «recesión técnica», que ese aumento se sostiene sobre el empobrecimiento masivo, que no aumenta la productividad y que, por no extendernos, el capitalismo estatal español ha retrocedido del puesto 8 en 2009 al 14 en 2017 y se discute si retrocederá al 15 o 16 en 2021. Se nos promete que la tecnociencia nos salvará, pero se rige por tres reglas vitales para el capital: derrotar al proletariado, multiplicar la productividad y el beneficio, y vencer en la guerra cainita interburguesa; luego, si sobra algo y según cuanta presión haga el pueblo, aliviar en algo sus penas.

Pues bien, en este nuevo contexto, se rescata la fracasada estrategia y se nos dice que volvamos a creer en la «democracia» tolerada por el capital como única forma de acción política; que frente al neofascismo y la irracionalidad oscurantista al alza, hay que aglutinar a las «fuerzas de progreso», desde el PSOE a la CUP pasando por el PNV; que no son buenos los radicalismos que asustan a la ciudadanía y que debemos esperar a mejores tiempos, a las famosas «condiciones objetivas» para que entonces y sólo entonces la lucha de liberación nacional de clase dirija desde la calle la acción en los parlamentos españoles por muy autonómicos y forales que parezcan. Mientras tanto, hay que esperar, pactar, consensuar. La capacidad de autoorganización y de creatividad del pueblo debe ser supeditada a la lenta burocracia institucional.

[Nota de Bagauda: el artículo es simplemente demasiado bueno para no reproducirlo integramente, algo que casi nunca hago, en todo caso recordar que el original está AQUÍ].

Euskal Herria · historia · política

Zumalakarregi proclamó la República Vasco-Navarra

Mikel Sorauren ha encontrado un documento probatorio (…) una comunicación al más alto nivel. En la misma, Zurbano le informa que ha llegado a Madrid «una proclama de Zumalacárregui en la que dice que en atención a la inadtitud y abandono con que mira la defensa de su causa Don Carlos, se declara el Reino de Navarra y provincias vascongadas en República Federal y para ello se convocarán a los estados, luego que las circunstancias de la guerra lo permitan».

Leer más: http://nabarralde.eus/zumalakarregi-republicano-federal/

Euskal Herria · guerra de clases · historia · política

Memorias y autocríticas de los viejos autónomos…

Agintea Hausten publica un documento interesantísimo en el que varias personas de lo que fue el movimiento autónomo de Azpeitia reflexionan anónimamente sobre lo que fue aquel período de los 70 y 80 tempranos, LAIA y los Comandos Autónomos Anticapitalistas.

https://aginteahausten.wordpress.com/2018/08/31/autonomos-que-autonomos-la-experiencia-de-gerra-aundi-y-del-movimiento-autonomo-en-azpeitia/

Yo soy de la siguiente generación, la de los gaztetxes y el movimiento antimilitarista, que se mencionan de paso como grandes logros que surgieron fuera de su núcleo, aunque sin duda había una relación un tanto indirecta. Creo que también fueron muy importantes en esa segunda oleada los medios de contrainformación: las radios libres y revistas como el Resiste, etc., sin los que todo lo demás era impensable.

Me parece muy curioso como las personas, casi sin querer, evolucionamos de forma natural hacia la Autonomía, con todas las contradicciones que aparecen en esa conversación, que hago mías en alguna medida, y eso es así, creo, porque la Autonomía es el estado natural del ser humano.

Como se ha reconocido públicamente en más de una ocasión, el difuso y descentralizado Movimiento Autónomo (a menudo ni siquiera llamado así pero sin duda reconocible como tal), ha sido crucial en los desarrollos políticos y sociales de Euskal Herria (y otros muchos lugares) y lo sigue siendo, creando y manteniendo abiertas las contradicciones de la lucha de clases y dando vida a nuestras vidas, empoderándonos mediante la ocupación y la desobediencia.

Mucho queda por hacer sin duda pero ni un paso atrás!

Euskal Herria · historia

Portus Amanus necesariamente era Bilbao

PORTUS AMANUS (FLAVIOBRIGA) DEBE SER BILBAO.

Por qué? Ptolomeo informando sobre los autrigones nos da sus coordenadas tanto de la boca del Nerva (Nerbioi) como de Flaviobriga (http://penelope.uchicago.edu/…/Rom…/_Texts/Ptolemy/2/5*.html):

mouth of the Nerva river     13°10   44°40
Flaviobriga                              13°30   44°15

Las latitudes (dcha.) son como las nuestras, basadas en el Ecuador, aunque evidentemente están mal por lo menos en un grado (se va muy al norte), las longiudes (iza.) están referenciadas a una mítica “Isla de los Benditos” en algún lugar del Océano Atlántico y son por lo tanto siempre longitud Este, lo mismo que todas las latitudes son Norte.

No importan tanto las coordenadas absolutas (cláramente erróneas) sino la relación entre ellas: está claro que para Ptolomeo Flaviobriga estaba al sudeste de la boca del Nerva, más al sur que al este. Esta tendencia hacia el sudeste corresponde con el curso de la Ría de Bilbao, a veces llamada Nerbioi o Nervión, y es imposible que estuviera más al sur que Bilbo Zarra porque pasando San Antón hay rocas que hacen el cauce imposible de navegar: la ría es navegable exactamente hasta San Antón y no es una cuestión de sedimentos sino de rocas, luego es probable que fuera así también en la Antigüedad.

 

PortusAmanus

 

Es imposible o muy irracional defender que Portus Amanus estuviera en Castro-Urdiales, como suele argumentarse desde la historiografía oficial basándose únicamente unos restos defensivos romanos, probablemente de la época de las Guerras Cántabras: necesariamente debe estar ría arriba. Tampoco puede ser Portugalete o Zierbena, algo que alguna vez he considerado, porque están demasiado cerca de la desembocadura de la Ría. En consecuencia debió de ser la actual Bilbao (Bilbo Zarra: Casco Viejo y/o Bilbao La Vieja).

Amanus naturalmente debe ser Abando pero es posible que el topónimo antiguamente se refiriera a toda la margen izquierda de la Ría, ya que Abanto, mucho más hacia el mar suena casi exactamente igual, e incluso la defensa de Castro como Flaviobriga suele argumentar que Samano, el barrio donde se encuentran los restos romanos, es el mismo nombre.

Euskal Herria · historia

Asamblea por la defensa de Iruña-Veleia

Iruña-Veleia: ¡llega el juicio!

·        Personas inocentes en el banquillo de los acusados

·        ¿Joyas de nuestro patrimonio a la basura?

¡Enfrentémonos a la injusticia!

Con objeto de idear un calendario de acciones y movilizaciones, haremos una asamblea. Estás invitada/o.

 24 de marzo, sábado, 10:00,  en el centro Aldabe de Gasteiz

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Quieren enjuiciar a Eliseo Gil y Oskar Escribano sin que exista ninguna prueba contra ellos,  sin haberse hecho dataciones de grafitos ni catas controladas, mientras que los actuales gestores del  yacimiento han destruido todo un sector con una gran excavadora. Todo ello con el respaldo o el silencio de entidades, partidos y personas que deberían velar por el patrimonio cultural y lingüístico de este país.

Ante la enorme gravedad de la situación, nos disponemos a llevar a cabo una potente campaña de información y denuncia, y a su vez arropar a los miembros de Lurmen, cuyo único delito ha sido realizar un descubrimiento arqueológico de suma importancia, tanto para  la historia del euskera como para otras muchas áreas de conocimiento.

Euskaraz: http://euskararenjatorria.net/?p=30529