Australia · Europa · fascism · guerra de clases · pandemia

Basta de fascismo médico!

Como Europa o incluso NATOlandia entera están convenientemente compartimentalizadas en estados y áreas lingüísticas, apenas leemos o escuchamos nada de lo que pasa a nuestro alrededor, pero estos días han estado plagados de masivas protestas, cruelmente reprimidas contra el médico-fascismo histérico-pandemista.

Y esto es así porque año y medio después de lo de Wuhan, nadie ha hecho nada o casi nada en positivo: cosas tan obvias como construir hospitales, contratar sanitari*s (en condiciones dignas, ojo!, no como Ayuso) o multiplicar las UCIs. El régimen burgués sigue por lo tanto en la casilla uno de hace un año largo, tratando de “aplanar la curva para no colapsar el sistema sanitario”… que no quieren reforzar, porque (entiendo) reforzar el sistema sanitario daría derechos cubanos al precariado occidental y eso sería el acabóse para el negocio de la sanidad privada que vive de la mierda de sanidad pública que tenemos, casi idéntica, a veces peor incluso, a la de hace demasiadas décadas. No es sólo Catalunya, es Gran Bretaña y un larguísimo etcétera de mochilas austriacas llenas de pesadísimas piedras demoledoras de cualquier semblanza de estado social (incluida la sanidad pública).

Y lo último que quieren es revertir esas decisiones de dejar caer la sanidad pública en el colapso más absoluto para beneficio de la medicina privada y los chanchullos farmacéuticos y prostéticos. Lo último que quieren es ser más como Cuba en lo que sí que funciona allá, p.e. la sanidad o la vivienda.

En consecuencia optan por el fascismo, estado policial si se prefiere, totalitarismo represivo en cualquier caso: transfiriendo la culpa de su absoluta falta de voluntad para construir UCIs (o en general mejorar el sistema sanitario) a la población en general, lo mismo que transfieren la culpa de la ecocatástrofe de los plásticos a la ciudadanía evitando muy cuidadosamente meterse con los fabricantes y distribuidores, o incluso intentan transferir la culpa de la ecocatástrofe climática al usuario ocasional de transporte (en vez de al negocio del petróleo) o la culpa de la destrucción agroquímica de los suelos (por parte de los grandes terratenientes y la industria química) al consumidor con la estúpida falacia veganista de que comer carne es supuestamente malo (cuando en realidad es comer grano y en general hidratos de carbono lo que nos destroza la salud y que lo que importa es cómo se producen los alimentos, y no tanto si estos son vegetales o animales).

Se aplica una política de ordeno y mando dirigida a aterrorizar a la población (masas productoras, proletariado, precariado) en vez de intentar solucionar los problemas de manera radical, en el caso que nos atañe, desarrollando la sanidad pública tan maltratada.

Aquí en el sudoeste europeo, en gran medida por la complicidad insultante de la autodenominada La IzquierdaTM, que no defiende ya los derechos humanos y civiles, sino que ha adoptado al parecer lo peor del leninismo disciplinario más rancio como toda capacidad pseudo-analítica, y que como mucho mendiga derechos sociales con la boquita pequeña mientras sirve de puntal al neoliberalismo policial más vomitivo y se pierde en guerras culturales transhumanistas (que de nuevo sirven a la medicina-negocio y sus locuras y no o apenas a la emancipación humana), apenas se mueve nada. Pero apenas un paso más allá de las fronteras de Frankistán (estado francés) todo anda revuelto.

En Britanistán (estado británico) multitudes inmensas se concentraron ayer en Trafalgar Square (Londres) y otras ciudades (Leeds, Manchester, etc.) contra la dictadura médico-fascista de BoJo, alertando contra el totalitarismo policial, acusando al régimen de crímenes contra la humanidad y bloqueando carreteras.

Londres, ayer (24 Jul 2021)

En Italia también ha habido inmensas protestas que comparan al (no electo) primer ministro Mario Draghi (de infamia austericida y antisocialista pero al parecer ahora también parte de la muy derechista La IzquierdaTM), que está siendo acusado de ser como Hitler por sus medidas represivas, que dividen a la ciudadanía según su aceptación o no de las terapias génicas experimentales llamadas “vacunas”, negando los derechos humanos más básicos a quienes desconfiamos de la buena voluntad o eficacia de la mafia farmacéutica y sus extraños inventos bajo oscuras patentes ultraprotegidas.

Pero quizá donde peor están es en Australia, que parece empeñada en volver a sus orígenes como colonia penitenciaria, re-estableciendo por enésima vez el confinamiento doméstico en la mayoría del continente-isla. Allá también ha habido importantes protestas, brutalmente reprimidas por el régimen médico-fascista burgués.

Ciudadano víctima del estado policial médico-fascista (Sydney, Australia, 24-Jul-2021)

Como comunista democrático exijo a quienes se autodenominan “de izquierda”, “socialistas”, “comunistas”, etc. que defiendan los derechos humanos y las libertades cívico-políticas o que reconozcan que no son sino fascistas apenas camuflados. Y también exijo que sean coherentes y que impulsen con todas sus fuerzas una sanidad pública de primera calidad (y no esta mierda de sucedáneo farmacologista), así como la garantía del derecho a una vivienda digna, un trabajo digno (o pensión digna en su defecto) y una economía ecológica plena. Y, si no, que dejen de pretender que son “de izquierda” porque no son más que derechuzos de mierda, con tendencias fascistoides muy muy preocupantes.

Actualización: ayer también hubo importantes protestas contra la dictadura médico-fascista en París y Atenas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s