Euskal Herria · guerra de clases · política

De la revolución al capirote

lenin_txabi_argala_sobre_el_v_biltzar_boltxe_denda_azalaMuy interesante este artículo del que se hace eco Boltxe, que es en realidad el prólogo por Petri Rekabarren al libro “Lenin, Txabi, Argala: sobre la actualidad de la V Asamblea”. Trata en poco espacio pero muy intensamente lo que podríamos describir como la historia de una derrota auto-provocada: la de la Izquierda Abertzale oficial.

Habla de las dos últimas ofensivas del Capitalismo en el Estado Español y en particular Euskal Herria, la de González y la de Aznar (que aún prosigue), pero quizá incluso más interesante es la descripción de los fracasos internos de la IAO y que bien puede aplicarse a otras fuerzas:

No debe sorprendernos este desplazamiento de las direcciones populares y obreras por las direcciones interclasistas, ya que es muy frecuente en las situaciones en las que se conjugan al menos cuatro dinámicas: retroceso de la lucha obrera y popular unido al ascenso de la ideología burguesa, represión sistemática de las organizaciones revolucionarias, existencia de una amplia base de cuadros acostumbrados a la acción institucional y existencia de una casta universitaria con ganas de integrarse en el sistema desde posturas solo progresistas.
También es crucial, aunque nos ha costado entenderlo, el papel de Gara (presunto sucesor del excelente diario Egin pero en manos de una dirección totalmente distinta), en este proceso de auto-traición y auto-destrucción que comienza en 1998:
La nueva dirección de Gara juega un papel clave en el debilitamiento de la conciencia nacional de clase en franjas militantes superadas por los cambios que nadie les explica. Lo hace divulgando con todos sus medios la ideología interclasista y un pro imperialismo descarado, mientras cierra sus espacios a los movimientos populares, a la lucha de clases, a los debates teóricos, y da un paso cualitativo: permitir la descalificación y el insulto contra quienes no claudican.
Etcétera. Merece la pena leerlo.
Nota: si existe la Izquierda Abertzale oficial, existirá también la Izquierda Abertzale alternativa (o yo hablaría más bien de Izquierda Revolucionaria Vasca), no? Sí, sin duda, no están todas los que son pero somos todas las que estamos: Herritar Batasuna.
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Réquiem por el Río Tajo

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En un lugar de La Mancha…

El cambio climático acaba de marcarse un tantazo en Españistán: “Abril: aguas mil” pasa a la lista de refranes obsoletos (RAE ponte las pilas!), los peces se mueren por millares en aguas verdosas que parecen de alcantarillado y Murcia declara Def Con Dos, al ver cómo su industria nacional: las verduras de regadío van a tener que conformarse con ser de secano y, por lo tanto, nada verdes, ni colorás tampoco. No hay ya agua para trasvases, no.

Ya estaban los ingleses subiéndose por las paredes hace meses porque no les llegaban verduras de Murcia, que si habían subido mucho de precio, que si era una especulación o incluso un chantaje anti-Brexit… pues es sólo el principio chavales. Lo que no sé es por qué, con lo que llueve en Albión, no cultiváis vuestros propios tomates, la verdad. Que no hace suficiente sol? Pues probad en el Sahara entonces, porque dentro de poco no va a ser muy diferente en el caso de Murcia y gran parte de la Península Ibérica.

El calentamiento global avanza a paso de gigante, por mucho que el Emperador Donald se empeñe en ponerse la venda en los ojos, y ya no afecta sólo a remotos esquimales o campesinos africanos: ha llegado a Europa y ha llegado para quedarse y agravarse. Es sólo el principio.

Junto a las contradicciones clásicas de la lucha de clases y la propia incapacidad del Capitalismo para mantener una economía sana para una sociedad estable, la contradicción ecológica o ambiental, que se nos echa encima cual apocalipsis sin trompetas, es una contradicción “nueva” de carácter extremo y en retroalimentación positiva con las propias de lo económico-social o humano. Marx y otros pensadores clásicos no entendieron este problema porque, al enfocarlo todo desde una perspectiva humanista o socio-económica, y al atribuir al trabajo humano ser la única fuente de “valor”, no eran capaces de comprender que la explotación también se ejerce sobre la Naturaleza (o Medio Ambiente o Madre Tierra) creando una dialéctica propia que bien podría causar la extinción misma de la especie humana (entre otras muchas) si no le ponemos remedio pero ya, y que, en cualquier caso agrava y acelera las contradicciones internas de la Humanidad bajo el Capitalismo, llevando a éste a un callejón sin salida y a la necesidad urgente de una salida revolucionaria, que no puede ser meramente socialista, ni mucho menos desarrollista (explotadora de la Naturaleza), sino plenamente eco-socialista, o como prefiero denominarla yo: eco-comunista (para evitar malentendidos con el social-liberalismo reformista).

A ponerse las pilas, compañeras, porque esto es sólo el principio y va a causar todo tipo de contradicciones y luchas, que casi inevitablemente tienen que derivar en procesos revolucionarios, que hay que asegurar que sean exitosos.

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Las causas coloniales de la Carlistada

Borroka Garaia Da! publicaba ayer un excelente artículo de carácter histórico titulado “El cupo. Antes integrista religioso que vendido autonomista”. Recomiendo encarecidamente su lectura porque, aunque el título sugiere que está hablando de la actualidad informativa, en realidad trata mayormente sobre lo que ocurría hace 185 años, comenzando con la Matxinada contra la expropiación de los bienes comunales, en particular el hierro bilbaino, entonces tan anhelado por la incipiente industria inglesa, y siguiendo con lo que la historiografía llama Primera Guerra Carlista pero que entonces se describía simplemente como Guerra de las Provincias Vascongadas (que al parecer incluían a Nabarra), a las que tratan de “país enemigo” y para cuya conquista dispusieron de grandísimas dotaciones de armas y pertrechos por parte del hegemón colonial británico, que fue el mayor beneficiado de la expropiación del hierro vasco comunal.

Cualquier gran-bilbaino sabe, aunque sea de refilón, que nuestra comarca está plagada de montañas de hierro desaparecidas. Montañas que duraron casi dos milenios desde que las mencionara Estrabón. Lo que no solemos saber, dado que la educación está en manos de los conquistadores “guiris” (palabra que se origina precisamente en la Primera Carlistada, en referencia a la G.R.I. española), es cómo esas montañas se desvanecieron o quedaron convertidas en auténticos quesos gruyere, de manos del imperialismo anglo-español, que de paso destruyó una ría inmensa, que le daría mil vueltas a la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, para transformarla en un canal para el atraque de barcos pesados, rodeado de industria pesada contaminante y explotadora, todo por el interés colonial extranjero.

Es fundamental entender nuestra historia para entender de dónde venimos, qué nos ha pasado, por qué lucharon nuestros antepasados y a dónde queremos llegar. Es necesario recuperar nuestra historia, entenderla e integrarla en nuestro proyecto revolucionario nacional.