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El fascismo se consolida en Europa

La masiva victoria electoral del partido neonazi FPÖ en Austria define muy claramente un punto de inflexión en la historia de Europa. Si hace 16 años un resultado comparable casi llevó a la suspensión de de Austria como miembro de la UE (el máximo castigo que la UE puede imponer a sus miembros), causando pronto la caída del gobierno de coalición que lideraban, en este momento es perfectamente posible que el partido neonazi se pueda salir con la suya, ya que no es probable que la extrema derecha de Europa Centro-Oriental (Hungría, Polonia, etc.) les ponga pega alguna y cualquier decisión de suspensión requiere unanimidad.

Además si entonces tenían el 20% de votos, ahora alcanza el 35%, 14 puntos por encima de su inmediato seguidor, el Partido Verde. Se trata de elecciones presidenciales, primera vuelta, y en teoría Alexander Van der Bellen (26%) aún podría aglutinar suficientes votos prestados para detener al líder nazi Norber Hofer. Espero que así sea, aunque lo veo difícil, porque es bien sabido que la derecha “moderada” fácilmente se transforma en extrema derecha en momentos como este, y la tercera candidata, la “independiente” Irmgard Griss (19%), así como el cuarto, A. Kohl (11%), son también de derechas. De hecho Griss intentó conseguir el apoyo del FPÖ, así que la cosa parece cantada y Austria tendrá el primer presidente nazi desde 1945 y el pronóstico para las futuras elecciones parlamentarias, previstas para 2018, es muy oscuro.

Peor aún: Austria es el síntoma claro de lo que es una tendencia brutal y muy preocupante en gran parte de Europa, incluyendo grandes potencias como Francia (FN en torno al 28% de la intención de voto, consolidado) y Alemania (AfD disparado al 14% en pocos meses y con el potencial de crecer aún más) pero sobre todo muchos estados más pequeños: Hungría, Polonia (ambos con gobiernos muy extremistas), Holanda, Dinamarca, Suecia.

En contraste, la tendencia de ascenso de fuerzas progresistas se limita en esencia al Mediterráneo y las Islas Atlánticas, en lo que parece un choque de trenes ideológico, que sin duda destruirá a la Unión Europea en pocos años.

El proceso es muy comparable a lo que Europa vivió en los años 30 (1933: ascenso de Hitler, 1936: victoria del Frente Popular en España, seguido de golpe de estado fascista, 1939: guerra mundial). Como entonces, se vive una gran crisis económica y social, se buscan chivos expiatorios en las minorías étnicas, los partidos “moderados” (entonces “coalición de Weimar”, ahora “bloque de Bruselas”) sufren una erosión muy importante (brutal en el caso austriaco) y el Gran Capital no duda en apoyar a la extrema derecha (Ucrania, Siria, Turquía, Polonia, fenómeno islamófobo) para intentar imponer su voluntad en una situación caótica que definitivamente no tiene bajo control en absoluto. Cabe esperar, que, como entonces, en el momento decisivo la derecha “moderada” se pase en masa a la extrema derecha, mientras que la actitud bipolar de la izquierda “moderada” juegue también a favor de los fascistas.

Hay diferencias también: no existe ya ni la Unión Soviética ni nada que se le parezca, tampoco gobierna la izquierda en Francia (ni parece que vaya a ser así). En consecuencia en aquellos territorios donde la izquierda más seria consolida posiciones, se ve aislada e impotente. Tanto Rusia con Putin como EE.UU. (lo mismo da con Trump que con Clinton) simpatizan con la extrema derecha y detestan a la izquierda real.

Otra cosa es que a medio plazo la ultraderecha pueda lograr nada en absoluto: no tienen capacidad puesto que se deben a los beneficios del Gran Capital, lo que impide que puedan promover las reformas urgentes, tanto sociales como ecológicas, que podrían poner fin a la crisis, pero también al capitalismo. Son sin duda impotentes en última instancia pero el daño que pueden causar, que casi sin duda causarán a Europa es previsiblemente devastador. De hecho ya lo están causando, retrasando por tiempo indefinido la necesaria reforma del sistema.

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Congreso sobre Iruña-Veleia

El escándalo de la persecución inquisitorial contra arqueólogos (!!!) por haber descubierto cientos de textos antiguos en la ciudad Caristio-Romana de Veleia (lugar conocido como “Iruña”, “la ciudad”, tras su abandono en el s. V) vuelve a la palestra con la celebración del Segundo Congreso Internacional, a celebrarse en Iruña-Oka (Araba) el 7 de Mayo de 2016.

Congreso-Veleia-2016

La persecución inquisitorial contra, no ya sólo los arqueólogos de Lurmen Eliseo Gil e Idoia Filloy, sino de hecho contra uno de los documentos históricos más importantes de la historia de la lengua vasca, así como del latín vulgar, ya en evolución incipiente hacia los romances ibéricos, fue liderada por la infame Diputada Foral de Cultura Lorena López de Lacalle (EA, sector Opus Dei, que al parecer sigue dominando a este partiducho residual en Araba) y los lingüistas de la UPV-EHU Joaquín Gorrochategui (sic) y Joseba Lakarra, el cual al parecer controla con mano férrea la facultad de Filología. Estos personajillos organizaron una farsa de “comisión de sabios” institucional que proclamó en 2007 los hallazgos como una “falsificación” (increíblemente masiva!), sin que hubiera debate alguno ni opción de defensa por parte de los científcos acusados. De hecho sólo un informe había sido entregado a fecha de la decisión infame: el de Gorrochategui, el más fanático de los conspiradores contra la evidencia histórica.

Desde entonces, decenas de estudios se han publicado en apoyo de la tesis veracista, desde muchos campos diferentes (desde lingüistas a arqueólogos, muchos de ellos de gran prestigio), mientras que ninguno nuevo ha sido producido en defensa de la hipótesis falsificacionista. Sólo un arqueólogo osó tomar parte en la farsa de la comisión, Julio Núñez, que fue premiado con la dirección del sitio, donde sólo ha hecho desde entonces auténticas barbaridades, que parecen más dirigidas a ocultar y destruir que otra cosa (en genera todos estamos más tranquilos cuando se limita a vivirla buena vida con su sinecura, sin enredar aún más).

El argumento falsificacionista se basa casi únicamente en la opinión de carácter meramente filogenético, de los susodichos lingüistas conspiradores, ya que los hallazgos contradicen sus teorías, muy cuestionadas por otros estudiosos de la lengua. De hecho hay un gran número de lingüistas, tanto estudiosos del euskera (Elexpuru, Frank) como de otras lenguas (Iglesias, Silgo Gauche, Satué, Rodríguez Colmenero, Thomson, Fritz) que consideran absolutamente válidos los hallazgos, en parte porque coinciden (contra la opinión sabihonda de Gorrochategui y Lakarra, que se pasaron diez pueblos de lo listillos que son) con lo que se encuentra en otros yacimientos, sea latín vulgar u otras lenguas (hay hasta jeroglíficos egipcios entre los hallazgos). Numerosos arqueólogos de prestigio también han apoyado la calidad científica del trabajo de Gil y Filloy, mientras que ni uno sólo (Núñez aparte) les ha cuestionado o ha levantado la mano en favor del polémico Núñez. Véase la lista completa de informes (descargables) en SOS Iruña-Veleia.

El escándalo sigue sin resolverse satisfactoriamente en parte porque está aparcado en los juzgados (hay una querella por “falsificación” contra Gil y Filloy desde hace ya casi una década), en parte porque el dictamen de la comisión está considerado cuasi-oficial, por la sanción de la Diputación de Araba, y en parte porque todos las fuerzas políticas están en una u otra medida implicadas: EA entonces gobernaba con el PNV pero ahora es parte de EH Bildu (para su desgracia e ignominia), mientras que los partidos españolistas más bien simpatizan con las ideas de la historiografía española más rancia (muy favorecida por el franquismo) que imaginaba (sin fundamento alguno) que los pueblos de la cornisa cantábrica eran “celtas” y, en base a ese disparate, ha construido la llamada “teoría de la vasconización tardía” por la que el concepto medieval de “vascones” se interpreta literalmente en el sentido de la tribu pre-romana del mismo nombre, imaginando que lo que serían hoy día los navarros y alto-aragoneses se expandieron de forma masiva tras la caída del Imperio Romano, imponiendo su lengua y genes, algo que no tiene fundamento alguno se mire como se mire (para un mejor entendimiento del origen del término “vascones”, “vasco” en singular latino, léase por ejemplo la página introductoria a este blog, que es muy relevante aquí).

Además para estos personajillos poltroneros lo más importante es salvar la cara: incluso si alguno quizá puede reconocer en privado que hubo precipitación, errores e incluso alevosía, nunca lo admitirán en público, puesto que eso tendría un coste personal y político que no están dispuestos a asumir. Por lo tanto, con la venia del juez (que tampoco tiene prisa alguna, como suele pasar en los casos “problemáticos”), prefieren esperar idefinidamente, aunque esto suponga un retraso inaceptable en la investigación científica, daños a los importantísimos materiales archivados (que algunos incluso querrían destruir) y al yacimiento en sí, así como a la carrera profesional de Gil y Filloy, auténticos “galileos” de la arqueología y la lingüística de nuestros días.

Eppur si muove.

Para más información:

estado español · Euskal Herria · guerra de clases · política

Podemos: una fuerza periférica dirigida por madrileños

No es que Podemos no tenga fuerza en Madrid, que sí que la tiene, es que no tiene fuerza apenas en la Gran Castilla, la definamos como la definamos. La única excepción clara es Madrid misma, a no ser que incluyamos áreas de dudosa afiliación en este concepto de la Gran Castilla: Cádiz, Asturias y Canarias.

El mapa que realicé en su día para mi blog For what we are… ilustra bien este problema:

 

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Resultados electorales por provincia de Podemos y sus coaliciones en Diciembre 2015 [Errata: “15-25%” debiera ser “15-20%]

En casi todas las provincias de Castilla, Andalucía y Aragón, Podemos (Podemos+CHA+IU en Huesca) es un partido pequeño con menos del 20% de los votos, menos del 15% en muchísimas de ellas. Sólo se salvan Madrid, Cádiz y Asturias, con resultados tampoco demasiado llamativos (20-25% del voto).

No estoy criticando los resultados, que conste, sino sólo subrayando lo obvio: que aún queda mucho trabajo para que los y las “gran-castellanas” se pasen en masa a la zona roja… o morada o lo que sea. Es también digno de mención que en muchas provincias podrían haber sacado escaños (o más escaños) y mejorado su estadística porcentual si hubieran ido en conjunción con IU, que saco casi un millón de votos en estas regiones, e incluso si se hubieran coaligado con Izquierda Castellana, que cosecha alrededor del 2% de los votos en Castilla-León en particular (poco pero todo puede sumar si hay voluntad). De hecho, según los cálculos de El Diario, si Podemos hubiese ido en coalición con IU en todo el estado y no sólo en territorios selectos, la alianza tendría 85 escaños y la posible coalición con el PSOE sumaría mayoría absoluta.

En cualquier caso, la fuerza de Podemos+coaliciones está claramente en la periferia, muy en particular en territorios que tienen una clara diferencialidad étnica respecto a la “España nuclear” o “Gran Castilla” y donde claramente dominan las tendencias secesionistas o cuando menos federalistas: Paísos Catalans y Hego Euskal Herria, donde fueron prácticamente primera fuerza, así como Galicia, Asturias y Canarias.

No es sólo una cuestión de votos sino también de escaños: 41 de los 69 escaños de Podemos+coaliciones (el 59,4%) se obtuvieron en estos cinco territorios más o menos descontentos con el centralismo gran-castellano, alias “español” y en general discriminados por éste. Y muchos de estos votos son claramente préstamos de la izquierda secesionista (en Catalunya y Euskal Herria, por motivos diferentes) o captados gracias a las coaliciones (País Valencià, Galicia). El voto de izquierda (de izquierda real, excluyendo a los liberales del PsoE) en Euskal Herria, Balears y Canarias, donde Podemos concurrió en solitario es de todas formas mucho mayor, con especial énfasis en el caso vasco. También lo es en Catalunya, donde ERC, embarcada en el proceso secesionista (ahora titubeante bajo la dirección traidora de Puigdemont), fue segunda fuerza.

En definitiva, lo que representan los votos a Podemos+coaliciones, es en gran medida el deseo de la periferia, étnicamente diferenciada y muy descontenta con la tiranía y horrorosa gestión del centro castellano, castellanista y centralista-imperialista, de refundar el estado sobre bases muy distintas, quizá confederales, sin duda socialistas, democráticas y honradas. Lamentablemente, tanto para el proyecto transformador en general como especialmente para el Podemos de centralidad castellana o madrileña, éste no tiene mas que apoyos muy débiles en el “corazón de la bestia”, con las honrosas excepciones antes mencionadas. En general en la Gran Castilla (Andalucía y Aragón incluidos para este análisis) gana el PpsoE (nada de socialista ni obrero, poco de popular, todo y más de españolazo: de nacional-imperialista gran-castellano).

Por todo ello me parece muy inestable que el partido morado tenga un liderazgo tan exclusivamente madrileño, que simboliza e incluso significa lo contrario de su base electoral. Y esto lo digo con todo el respeto y deferencia (aunque expectante) a las personas concretas a cargo (léase: Iglesias, Errejón, Bescansa, etc.) La reciente inclusión del aragonés Echenique en labores directivas no parece que cambie nada en este aspecto, ya que Aragón (exceptuando el norte seguramente) parece funcionar con parámetros idénticos a los de Castilla.

En términos demográficos absolutos las cinco macro-regiones diferenciales (naciones, países, lo que sea) suponen apenas un tercio de la población del estado pero en términos de votos “podemitas” (plus) son unos dos tercios. Si la dirección continúa siendo dominada por la Gran Castilla, se corren muchos riesgos, sobre todo en cuanto que Iglesias (muy en particular, también el petardo de Monedero que es un auténtico jacobino y no para de dar la lata) no duda en subrayar su “españolidad” una y otra vez con la esperanza, seguramente vana, de incrementar sus apoyos electorales en la Gran Castilla.

Entiendo que el partido ha surgido como ha surgido, con centralidad en Madrid, y por eso es como es, tanto en planteamiento como en dirección, pero uno no puede sino plantearse por qué la dirección no está más territorialmente compensada o incluso si no merecería la pena pasar de Madrid y Castilla totalmente y crear un movimiento genuinamente “centrado en la periferia”. Hablo en términos teóricos y no estoy proponiendo nada en concreto, que conste (ni siquiera he votado aún a Podemos, excepto en una especie de quiniela multicolor que hice para el senado en protesta por la falta de unidad electoral de la izquierda vasca), sino que me limito a hacer una reflexión general como “ciudadano español” (a la fuerza, “súbdito” sería un término más exacto) y como nacional vasco (por nacimiento, arraigo y convicción). Reflexión que pienso que debería hacer toda la izquierda seria del estado y muy en particular los y las dirigentes de Podemos.

Como nota histórica final, tengo que decir que la situación me recuerda un poco a lo que fueron, las rebeliones carlistas, en particular la primera, que fue la más genuina. En estos levantamientos, primariamente anti-centralistas y sólo secundariamente reaccionarios, prácticamente la totalidad de la base popular era vasca (el llamado Partido Navarro), más algunos catalanes y valencianos, mientras que el liderazgo era castellano (el Partido Castellano o Apostólico). Esta extraña asociación produjo muchísimos desajustes, llevando en última instancia a la derrota de ambos. Por supuesto que la comparación tiene sus limitaciones pero también cierto mérito, creo, y debiera de inducir a la reflexión.

estado francés · Europa · guerra de clases · política

El pueblo ocupa las plazas en Francia

56fe2bdd4363aVarias grandes ciudades del estado francés han desarrollado masivas ocupaciones populares de plazas y otros lugares céntricos tras la huelga general de ayer. Según informa Público, la “noche en pie” ha tomado no sólo la Plaza de la República de París, sino también plazas céntricas en Lyon, Nantes, Burdeos y Caen, mientras que un teatro fue ocupado en Toulouse. Todas ellas han sido desalojadas por la gendarmería (policía militar), excepto quizá las de Lyon y Toulouse, de las que no tengo información al escribir esta noticia.

Los desalojos han sido respondidos con nuevas convocatorias para esta noche.

El motivo inmediato de la huelga general y las ocupaciones pacíficas de espacios públicos es la reforma laboral reaccionaria que pretende acabar con la semana de 35 horas y permitir despidos “a la española”, por extensión se intenta hacer caer el gobierno del ultraderechista camuflado de “socialista” Manuel Valls, que intentó imponer el estado de emergencia permanente en el hexágono, entre otras barbaridades. Las últimas encuestas sugieren que el PS podría obtener menos votos en unas eventuales elecciones que el Front de Gauche, liderado por Jean-Luc Melenchon, que se consideran afines a Podemos, sin embargo los grandes ganadores de la traición “socialista” son los partidos de derecha: Les Republicains (si no les lidera Sarkozy, en cuyo caso irían mal) y el infame Frente Nacional (Le Pen), que permanecería estancado por debajo del 30% de estimación de voto.

América · política

Habla el hacker que falseo las elecciones mexicanas

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La característica cabeza rapada de Andrés Sepúlveda

Andrés Sepúlveda, colombiano, hacker de máximo nivel, ha revelado para Bloomberg que intervino en muchas elecciones latinoamericanas en favor de la mafia ultraderechista de Miami, en concreto del “consultor” Juan José Rendón, quien, por supuesto niega la mayor.

El caso más notorio es el de las elecciones presidenciales mexicanas de 1012, que fueron, una vez más, denunciadas por fraude, y en las que “ganó” el candidato PRI-ísta Peña Nieto. Pero no es el único en absoluto: Nicaragua, Panama, Honduras, El Salvador, Colombia, Mexico, Costa Rica, Guatemala y Venezuela fueron todos escenarios en los que intervino para trampear la campaña o los resultados en favor de la derecha. También revela que tuvo ofertas para “trabajar” en el estado español pero que las declinó por falta de tiempo, algún otro las aceptaría quizá.

Preguntado sobre si las primarias estadounidenses están siendo manipuladas, respondió que está “100% seguro de que es así”.

Aunque es difícil establecer una cronología precisa a partir del estilo del artículo, que no mantiene el formato entrevista, parece que su primer trabajo al parecer fue para la campaña de Álvaro Uribe, el narcopresidente colombiano, robando listas de direcciones de correo de sus oponentes e inundando a los destinatarios con desinformación. Más tarde trabajó contra el presidente salvadoreño Carlos Mauricio Funes (FMNL), quien denunció la “guerra sucia” emprendida por la oficina de Rendón.

Otros trabajos de Sepúlveda fueron en Honduras, en favor del presidente golpista Porfirio Lobo, en Guatemala hackeando ordenadores por cuenta del partido ultraderechista PAN, en Nicaragua (2011), orquestando intoxicaciones contra el líder sandinista y actual presidente Daniel Ortega, llegando incluso a hackear el correo de su esposa y portavoz gubernativa, Rosario Murillo.

En Venezuela (2012), Sepúlveda se arriesgó ligeramente publicando un vídeo de sí mismo husmeando en la cuenta de correo del Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. También infiltró múltiples páginas gubernativas e incluso la de la campaña electoral de Chávez mismo, cuya invasión hizo pública. Tras la muerte del comandante por un cáncer tan agresivo que muchos lo creen inducido, Sepúlveda secuestró la cuenta Twitter del entonces candidato Nicolás Maduro, forzando al gobierno del país a cortar la Internet en todo el país durante 20 minutos.

Una de las principales “innovaciones” del equipo de Rendón fue la creación de equipos de intoxicación, que inundaban (y aún inundan) las redes con opiniones tendenciosas que hacen pasar por genuinas y espontáneas. Un caso típico se puede apreciar en las secciones de comentarios de algunos medios progresistas, sistemáticamente inundadas por “comentaristas” opuestos radicalmente a la línea editorial misma y que, espontáneamente, no deberían estar ahí, al menos no en números tan grandes y de forma tan insistente. Para ello crearon software, conocido como “depredador de redes sociales”, que permite crear múltiples cuentas falsas y gestionarlas como un auténtico ejército de intoxicación propagándistica.

Ésta es precisamente la principal táctica utilizada en las elecciones mexicanas a gobernadores, donde Sepúlveda dirigió un ejército de 30.000 Twitter bots en apoyo a varios candidatos PRI-ístas. También organizó una oleada de falsas llamadas al voto por un candidato del PRD a última hora, que causaron indignación y favorecieron a su rival. En otra elección, falsificó perfiles de Facebook, de supuestos homosexuales que “apoyaban” al candidato derechista, lo que no sentó bien entre sus auténticos simpatizantes, en general homófobos.

Esta y otras tácticas fueron utilizadas en la campaña presidencial, principalmente espionaje telefónico y digital y falsificación de documentos.

La colaboración de Sepúlveda y Rendón se acabó en 2012, cuando éste decidió apoyar a Santos para la presidencia de Colombia. Sepúlveda, no un mero mercenario sino un ultraderechista convencido, consideraba a Santos un traidor por su voluntad de negociar la paz con la guerrilla comunista FARC. En su lugar, Sepúlveda se enroló directamente en la campaña del candidato más intransigente, Zuluaga.

El error de Sepúlveda fue destapar su identidad, apareciendo en TV con supuesta evidencia que dañaba la imagen de Santos. Un mes después fue arrestado y, en un juicio en el que las amenazas eran obvias, condenado a 10 años de cárcel.

Tras sobrevivir varios años a intentos de asesinato en prisión, Sepúlveda decidió hacer pública su historia en 2015. También parece (o pretende) que ahora se ha convertido en favor de la transparencia e incluso ha reformado su programa de spam-bots para identificar otros ataques similares.

Aunque ya no cuenta con su estrella Sepúlveda, Rendón sigue trabajando como “consultor” político y niega que esté involucrado en la campaña del neo-nazi estadounidense Donald Trump. Por supuesto también niega que Sepúlveda jamás trabajara para él…