Antropología·Genética·Prehistoria

Origen de vascos, sardos y demás europeos según la genética de poblaciones

Lo que sigue es el borrador medio-definitivo de un artículo que será publicado, tras su traducción al euskera, dentro de un trabajo más amplio sobre los orígenes de la lengua vasca, con especial énfasis en el paleo-sardo. Creo que es de interés general y por ello lo comparto aquí.

Origen de vascos, sardos y demás europeos según la genética de poblaciones

Si me hubiesen pedido escribir este artículo hace tan sólo unos años, en 2010 por ejemplo, el resultado hubiese sido completamente distinto: habría defendido como teoría más probable que los vascos y, en menor medida quizá, otros europeos occidentales descendían de forma bastante directa de los cazadores-recolectores del Magdaleniense. Pero entonces no había apenas ADN antiguo, extraído de restos humanos con miles de años de antigüedad, y éste lo cambia todo.

El ADN más fácil de secuenciar el de las mitocondrias, que se transmite por línea puramente materna. En consecuencia las secuencias de ADN mitocondrial extraídas de restos arqueológicos son las más abundantes y, por lo general, las primeras en estar disponibles con la suficiente abundancia como para extraer conclusiones. Basándome en la acumulación de estos primeros datos de ADN mitocondrial antiguo, ya publiqué en 2013 un extenso artículo en el blog Ama Ata¹, en el que concluía que la población vasca, al contrario que otras de nuestro entorno (alemanes, portugueses), parece tener un altísimo grado de continuidad desde el Neolítco inicial, hace unos 7000 años, pero no desde el Paleolítico o Epipaleolítico (a veces llamado también Mesolítico). Por supuesto esto aún permite que una parte de la genealogía colectiva enraíce con los cazadores-recolectores del Magdaleniense, Azilense, etc. pero no la principal. Y esto a su vez tiene implicaciones sobre la etnogénesis vasca y sobre el origen del euskera y de la familia lingüística de la que es el único superviviente (normalmente llamada “vascónico”).

Qué nos dice el ADN nuclear antiguo?

Ya en ese mismo año 2013 se pre-publicó un estudio importántisimo por Iosif Lazaridis et al. (publicado formalmente en 2014²) que, gracias a las mejoras técnológicas, disponía de ADN nuclear³ antiguo y ratificaba en parte mis conclusiones basadas únicamente en el ADN mitocondrial: la etnogenésis de los vascos y en general de los europeos sólo puede trazarse, en el mejor de los casos, al Neolítico.

Las conclusiones del estudio de Lazaridis se aprecian muy bien la fig. 4:

triangulo-lazaridis

Figura 4 (Lazaridis 2014) | Estimación de las proporciones de mezcla en los europeos actuales. Diagrama de las proporciones atribuibles a cada una de las tres poblaciones ancestrales inferidas (EEF, ANE y WHG).
Anotaciones en euskera (en rojo) añadidas, para mayor claridad, por Luis Aldamiz.

Resulta evidente que la población vasca⁴ es más parecida a los primeros agricultores (EEF) que a los últimos cazadores-recolectores (WHG). Esta tendencia es generalizable a todos los europeos en mayor o menor grado y, si bien los pueblos del Norte de Europa parecen tener más ascendencia “paleolítica”, se ve claro en otros estudios que esto es debido, no a los aborígenes de la Europa Occidental epi-magdaleniense, sino a los de la Europa Oriental epi-graventense, y esto en gran medida se debe a la expansión indoeuropea de épocas posteriores, que discuto más abajo.

Es también muy notable que la población sarda es casi idéntica a los primeros agricultores europeos. Y esta importancia del pivote sardo, cuya cultura y paleo-lingüística está muy relacionada con la vasca, pesó mucho en mí a la hora de reconsiderar no sólo el origen genético del pueblo vasco, sino también los orígenes culturales y lingüísticos, étnicos en definitiva. Estos deben de estar en consecuencia en el Neolítico de origen egeo (Sesklo, Otzaki, etc.), que se expandió hacia el oeste con gran rapidez por dos vías: una continental, a través de los Balcanes (cerámica pintada) y el Danubio (cerámica lineal) hasta llegar a Alemania y Polonia, y otra marítima, a lo largo del Mediterráneo (cerámica impreso-cardial) que llegó a las costas atlánticas y también hasta el Rin (cerámica de La Hoguette).

Estos datos no son producto de un único estudio, sino que en los últimos dos años se han publicado muchos otros que, con diferentes enfoques, confirman esta noción a rasgos generales, quizá con algunos matices demasiado sutiles y complejos para discutirlos aquí. Por ejemplo Günther y Valdiosera⁵ en 2015 estudiaron a las poblaciones post-neolíticas de Atapuerca, con el siguente resultado (análisis del programa ADMIXTURE⁶):

gunther-admixture

Fig. 3-A (Günther & Valdiosera 2015) | Estructura poblacional de individuos antiguos y actuales. (A) Fracciones de mezcla entre individuos actuales de Eurasia y África del Norte junto a 16 individuos antiguos. Sólo se muestran los individuos antiguos y actuales de Europa Sudoccidental (véase Dataset S1 para el diagrama completo con todos los individuos). Los componentes de mezcla están etiquetados en base a las poblaciones/regiones geográficas en las que son modales.

Hay que subrayar aquí que las poblaciones tardo-neolíticas más occidentales (ATP = Atapuerca, GOK = Gokhem) muestran muy claramente una mayor mezcla con los aborígenes pre-neolíticos de Europa Occidental. Esta misma mezcla aparece en los vascos de forma incluso más marcada. Estos “segundos agricultores” de Occidente parecen haberse expandido en algunas zonas (Alemania en particular) a expensas de los primeros agricultores con menor mezcla paleoeuropea. Los detalles de este proceso secundario no están aún del todo claros por falta de datos suficientes pero sin duda esta confusa oleada atlántica, que puede relacionarse tentativamente con culturas como el Megalitismo, el Vaso de Embudo, el Artenaciense o el Vaso Campaniforme, forma la tercera capa (tras las paleolítica y neolítica) de la génesis de los pueblos de Europa. Al ser en origen mezcla de las anteriores, se puede confundir con ellas pero tiene sin duda una personalidad propia y es incluso más difícil de obviar desde el punto de vista vasco, ya que son estas poblaciones antiguas las más parecidas a los vascos modernos.

Espero que en los próximos años descubramos mucho más sobre este fascinante tema del “segundo Neolítico” atlántico, cuyos detalles no se entienden aún bien del todo. Para ello sin duda hay que obtener muchas más muestras de ADN nuclear antiguo de la Europa atlántica, Euskal Herria includida.

Los indoeuropeos que surgieron de las estepas

No se puede entender la formación de los pueblos de Europa sin la cuarta capa: la que corresponde a los pueblos indoeuropeos que, a juzgar por la genética (así como la arqueología y sin contradecir a la lingüística), se expandieron de acuerdo con la teoría “kurgán”, inicialmente articulada por Marija Gimbutas. Este modelo, muy sólido, postula que los pueblos indoeuropeos se expandieron, a través mayormente de la conquista y asimilación de otras poblaciones, y sólo en menor grado y cada vez más raramente a través de la colonización propiamente dicha. Su hogar original o “urheimat” estaba en la estepa eurasiática, correspondiendo a las culturas de Samara y Khvalynsk. Aunque ramas aisladas se expandieron hacia Asia Menor (hititas y luvitas) y Asia Centro-Oriental (tocarios), su principal impacto inicial fue en Europa Central, Balcanes y Escandinavia.

Sin entrar en demasiados detalles, los recientes datos del ADN nuclear antiguo⁷ nos permiten confirmar que, efectivamente, hubo una importantísima penetración hacia Occidente a partir de las estepas del Volga al menos con la crucial cultura de la cerámica cordada, que culminó el proceso de penetración “kurgán” en Europa central y Escandinavia hace unos 4500 años. Esta aportación genética se diluye posteriormente (quizá en parte por el contra-influjo de la cultura del vaso-campaniforme) pero dejó una huella aún muy aparente, impacto que sólo se detuvo en el Rin durante un milenio, retomando su avance hacia el sur (Italia) y oeste a partir del final de la Edad de Bronce (cultura de los campos de urnas y sucesores, incluyendo celtas y romanos).

Es importante aquí sobre todo intentar entender quienes eran esos primeros indoeuropeos de las estepas, cuyo legado es, nos guste o no, tan apabullante (la mitad de los humanos actuales hablan primariamente una lengua indoeuropea). Haak 2015 estimó, en base al ADN nuclear antiguo de la cultura de Yamna (y la de la cerámica cordada, muy parecida en lo esencial), que eran una mezcla casi al 50% de aborígenes europeos orientales (EHG) y gentes llegadas de Oriente Medio, probablemente agricultores de los Zagros a través del Cáucaso. De hecho en muchos estudios se aprecia que su principal signatura aparente es el componente caucásico (por ejemplo en la imagen anterior de Günther y Valdiosera). No es un marcador perfecto, ya que también hay alguna afinidad caucásica, menos marcada, entre los primeros agricultores europeos de la macro-cultura principal, con efecto fundador en Grecia aunque sus raíces últimas son en gran medida de Oriente próximo (Palestina, Siria, Chipre, etc.)

Un marcador complementario puede ser usar como referencia a los propios paleoeuropeos orientales (EHG) en contraste con sus “primos” occidentales (WHG), lo que no se hace en muchos estudios y cuando se hace no siempre genera conclusiones claras por las propias limitaciones del método estadístico, además de la existencia de flujos en el Atlántico que parecen EHG pero no indoeuropeos (falta el componente caucásico). Pero, bueno, estudiando con la debida atención el conjunto de los datos proporcionados por los estudios recientes, puedo afirmar con rotundidad que el impacto de los indoeuropeos fue muy importante aunque variable. Volviendo al gráfico de Günther y Valdiosera, vemos por ejemplo (componente de color negro, etiquetado “Cáucaso/Asia Central”) que los franceses parecen mucho más afectados por este impacto que los españoles, mientras que vascos y sardos prácticamente carecen de este elemento.

Síntesis: la genésis de las poblaciones de Europa en dos mapas

En definitiva, vemos como en Europa la inmigración masiva en el Neolítico tuvo un impacto inicialmente muy grande. En el caso principal, mediado por un efecto fundador en Grecia primeramente. Este efecto fundador se conserva casi perfectamente en la población de Cerdeña.

NeolitoMigrazioa

Posteriormente, hacia el final del Neolítico y ya en el Calcolítico es muy apreciable el reflujo de pueblos desde el Atlántico, quizá en relación con el megalitismo o el campaniforme. Se trata de poblaciones claramente con mayor mezcla de los aborígenes pre-neolíticos pero que no se pueden ver en ningún caso como excesivamente distintas de los primeros agricultores, y que se parecen bastante a lo que podría ser la genética vasca actual.

A este reflujo occidental pronto se superpone otro venido de las estepas orientales: los indoeuropeos, cuya huella genética es también importante, aunque variable.

KalkolitoMigrazioak.png

Los matices finales en esta genésis de los pueblos de Europa parecen ocurrir en la Edad de Bronce, en algunos casos quizá incluso en la del Hierro, pero la conformación básica estaba ya muy claramente esbozada al acabar el Calcolítico, ya que a partir del Bronce, predominan cada vez más los procesos de conquista aristocrática y subsecuente asimilación de los pueblos sometidos, con mucho menor componente colonizador o migratorio.

Las implicaciones etnolingüísticas de entender este proceso a nivel genético y arqueológico son importantes, ya que sugiere con fuerza que la familia lingüística del euskera (a veces llamada “vascónica”) tiene un origen muy concreto en el Neolítico egeo, extendiéndose en pocos siglos por casi toda Europa. También tiene implicaciones importantes para entender el proceso de expansión de la familia indoeuropea, reforzando aún más el ya muy sólido modelo kurgán, que postula que estos pueblos se expandieron desde la cuenca del Volga a partir del Calcolítico, a menudo en procesos que son más de conquista aristocrática que de colonización propiamente dicha.

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Notas:
¹ http://www.amaata.com/2013/09/el-origen-de-las-vascas-y-otras.html (disponible también en formato PDF en https://www.academia.edu/7000219/Aldamiz_Origen_Vascas) .
² Lazaridis, 2015.
³ El ADN del núcleo celular, muchísimo mayor que el mitocondrial y disponible sólo en una copia en cada célula, por lo que es más complejo y costoso obtenerlo que en el caso del de las mitocondrias.
⁴ La población etiquetada “Spanish North” son vascos urbanos y la llamada “French South” son gascones de Bearn, muy similares a los vascos. Las poblaciones de referencia “French” y “Spanish” corresponden a muestras de Lyon y Valencia respectivamente pero son efectivamente representativas del grueso de la población de estos dos estados.
⁵ Günther & Valdiosera 2015.
⁶ El ADN nuclear sólo puede compararse en su conjunto mediante métodos estadísticos. Hay varios algoritmos pero el más usado desde hace ya años es el del programa ADMIXTURE.
⁷ Haak 2015, Mathieson 2015, etcétera.

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Bibliografía:
ADN autosómico:
Iosif Lazaridis et al., “Ancient human genomes suggest three ancestral populations for present-day Europeans”. Nature 2014. DOI:10.1038/nature13673.
Evangelia Dasakali, “A late Neolithic Iberian farmer exhibits genetic affinity to Neolithic Scandinavian farmers and a Bronze Age central European farmer”. Estudio IV de la colección “Archaeological Genetics – Approaching Human History through DNA Analysis”. Acta Universitatis Upsaliensis, 2014. ISBN 978-91-554-8816-1.
Pontus Skoglund, Helena Malström et al., “Genomic Diversity and Admixture Differs for Stone-Age Scandinavian Foragers and Farmers”. Science 2014. DOI:10.1126/science.1253448.
Martin Sikora et al., “Population Genomic Analysis of Ancient and Modern Genomes Yields New Insights into the Genetic Ancestry of the Tyrolean Iceman and the Genetic Structure of Europe”. PLoS Genetics 2014. DOI: 10.1371/journal.pgen.1004353.
Torsten Günther, Cristina Valdiosera et al., “Ancient genomes link early farmers from Atapuerca in Spain to modern-day Basques”. PNAS 2015. DOI:10.1073/pnas.1509851112.
Wolfang Haak et al., “Massive migration from the steppe was a source for Indo-European languages in Europe”, Nature 2015. DOI:10.1038/nature14317.
Iain Mathieson et al. “Eight thousand years of natural selection in Europe”. BioRxiv (pre-pub), 2015. DOI: 10.1101/016477.
Iñigo Olalde et al., “A common genetic origin for early farmers from Mediterranean Cardial and Central European LBK cultures. Molecular Biology and Evolution, 2015. DOI:10.1093/molbev/msv181.
Morten E. Alentoft et al., “Population genomics of Bronze Age Eurasia”. Nature 2015. DOI:10.1038/nature14507.
Lara M. Cassidy, Rui Martiniano et al., “Neolithic and Bronze Age migration to Ireland and establishment of the insular Atlantic genome”. Nature Communications 2015. DOI:10.1038/ncomms10326.
ADN mitocondrial:
Eppie R. Jones et al., “Upper Palaeolithic genomes reveal deep roots of modern Eurasians”. Nature Communications 2015. DOI: doi:10.1038/ncomms9912.
Maïté Rivollat et al., “When the Waves of European Neolithization Met: First Paleogenetic Evidence from Early Farmers in the Southern Paris Basin”. PLoS ONE 2015. DOI: 10.1371/journal.pone.0125521.
Concepción de la Rúa et al., “Ancient DNA in the Cantabrian fringe populations: A mtDNA study from Prehistory to Late Antiquity”. Quaternary International, 2015. DOI: 10.1016/j.quaint.2015.01.035.
Daniel Gómez Sánchez, Iñigo Olalde et al., “Mitochondrial DNA from El Mirador Cave (Atapuerca, Spain) Reveals the Heterogeneity of Chalcolithic Populations”. PLoS ONE 2014. DOI: 10.1371/journal.pone.0105105.
Eva Fernández et al., “Ancient DNA Analysis of 8000 B.C. Near Eastern Farmers Supports an Early Neolithic Pioneer Maritime Colonization of Mainland Europe through Cyprus and the Aegean Islands”. PLoS Genetics 2014. DOI: doi:10.1371/journal.pgen.1004401.
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34 comentarios sobre “Origen de vascos, sardos y demás europeos según la genética de poblaciones

  1. ” Estos deben de estar en consecuencia en el Neolítico de origen egeo (Sesklo, Otzaki, etc.), que se expandió hacia el oeste con gran rapidez por dos vías: una continental, a través de los Balcanes (cerámica pintada) y el Danubio (cerámica lineal) hasta llegar a Alemania y Polonia, y otra marítima, a lo largo del Mediterráneo (cerámica impreso-cardial) que llegó a las costas atlánticas y también hasta el Rin (cerámica de La Hoguette).”

    Un alcance. Tengo entendido que en euskera, los plurales se hacen añadiendo una “k”al final de la palabra. También en húngaro. ¿Alguna idea? el húngaro, según una versión tradicional, se habría desarrollado a partir de la dominación aristocrática de un pueblo turkomano de la estepa sobre un pueblo ostyako pastor, heredando vocabulario especializado de cada uno de ellos, seguramente en tiempos más cercanos al actual.
    Quizás es remontarse a un pasado desconocido muy lejano, o una mera coincidencia.

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    1. En realidad ese “plural simple” sólo existe en las oraciones intransitivas (NOR): “mutilak pozoi dira” = “los chicos son/están alegres”, pero en las transitivas la misma forma (NORK) es singular: “mutilak ekarri du poltsa” = “el chico ha traído la bolsa”. En otras declinaciones es totalmente distinto (a menudo añadiendo la partícula -eta-): “Ameriketara joan da” = “se ha ido a las Américas”, “etxeetan daude jendea” = “la gente está en las casas”, etc. Además existe un tercer número llamado “indefinido” (“mugagabea”). Bueno, es complicadillo, pero también muy interesante sí sólo sabes indoeuropeos criollos como el castellano, francés o inglés, que carecen de esa complejidad.

      Respecto al húngaro, en principio no es “turcomano” sino “úgrico”, es decir: pariente lejano del finlandés, etc. El úgrico se habla hoy día (y probablemente desde al menos la Edad de Bronce, ya que influyó al Indo-Iranio antes de su migración al sur) en Siberia Occidental (además de Hungría, claro); ahí es donde entraría lo que dices de “ostyako”, que es un nombre obsoleto para varios pueblos fino-úgricos, pero también para sus vecinos yeniseianos (cuyo idioma no está relacionado sino con el Na-Dené de América). La coincidencia (seguramente imperfecta) en un detalle como ese por sí no supone gran cosa: habría que hallar muchas otras líneas de parentesco, es como imaginar que el castellano y el inglés son más cercanos entre sí, por hacer los plurales en -s, que con sus respectivos parientes reales, el italiano o el alemán, ya que estos hacen los plurales de forma diferente. Claramente no es suficiente ni de lejos.

      Espero que te sirva.

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  2. Me parece muy interesante que vaya cobrando cuerpo la hipótesis de un origen anatolio de las poblaciones prehistóricas “euskaldunas” (que aportar entre su acerbo cultural una lengua protovasca). En mi opinión, es la única hipótesis razonable que puede hacer encajar los múltiples rastros lingüisticos afiliables a esa familia lingüistica a lo largo de la costa mediterránea, que se constatan desde la paleo-lingüística. La genética parece apuntalar esta teoría como la más firme, Y además casa razonablemente bien con los estudios arqueológicos.

    Sin embargo, convendría que las hipótesis de movimientos humanos que aquí se comentan desde la herencia mitocondrial, fueran confirmados también (o de qué modo alteradas) por los análisis del Y masculino. Pues es bien conocido que mujeres y hombres no migran ni migraron igual (si fuera por el análisis mitocondrial, en determinadas zonas de América central nunca hubo europeos a pesar del mestizaje).

    Se añade el problema de que la genética no identifica culturas o lenguas, sólo relaciones familiares remotas. Lo demás lo añadimos desde otras disciplinas. Detectada la presencia genética de poblaciones anatólicas (o “del Egeo”) en el neolítico europeo y peninsular, puede tener cierto fundamento asociarla a por ejemplo la extensión de la cerámica cardial por el Mediterráneo, puesto que esa expansión tiene coincidencias con el “rastro” toponímico asociable a un protovasco, que podemos descubrir en esa geografía. Y sin embargo no hay forma de pronunciarse con sólo el dato genético sobre si todos eso “colonizadores” genéticos (que nunca pudo ser “masiva”, sobre todo viniendo del Egeo) hablaban esta u otra lengua, lenguas distintas o siquiera lenguas de la misma familia.

    Parece que en su artículo se invita a una asociación directa entre esas migraciones y lenguas de la familia euskérica, a la que no sé cómo se llega con tanta seguridad. Nuestra misma población es ejemplo de la dificultades que pueden surgir: misma composición genética en el Euskadi Sur que en el Norte. Pero para el Euskadi N de al menos el siglo II aC, el protovasco o aquitano era una lengua común, y cada vez es más firme la tesis de que para el Euskadi S (Pais Vasco) el vasco es lengua adoptada con posterioridad al siglo II dC. Misma población genéticamente, lenguas diferentes. Misma composición genética (análisis Y) en P.V. que en Irlanda y no es posible afirmar (no tenemos datos para hacerlo) que alguna vez se hablara una lengua no indoeuropea en Irlanda, menos precisamente euskérica. Población con influencia genética “indoeuropea” en Catalunya y se hablaba a la llegada de Roma una lengua no indoeuropea, el íbero (fácil suponer que entre otras: el monolingüismo de extensas áreas geográficas es más bien un fenómeno moderno).

    Simplemente expongo mis dudas sobre la dificultad de avanzar con meros datos genéticos en la deriva cultural de las poblaciones.

    Igual que la propuesta, podría ser interesante investigar si no fue más bien que sucesivas (y no una) migraciones neolíticas se expandieron por Europa a lo largo de varios milenios. Seguramente aportaron diferentes lenguas, algunas de las cuales eran de la familia euskérica o vascona.

    También, mostrar mi extrañeza sobre la consolidación que se afirma de la teoría kurgánica como origen de la expansión de las lenguas indoeuropeas (arqueoindoeuropeas), en razón de la constatación genética de migraciones continentales E-O. Que hayan existido migraciones de poblaciones desde las estepas que fueron una vez “kurgánicas” no sólo era una hipótesis confirmada ahora por la genética, sino que lo es por la arqueología y la historia para otros periodos anteriores y posteriores a la existencia de la cultura “kurgánica” en esa geografía, incluso para la primera colonización paleolítica europea del HAM (hombre anatómicamente moderno). Pero quizá sea excesivo relacionar ese movimiento de población para las fechas que se dan, con la primera (la primera) expansión de las lenguas indoeuropeas por Europa. Pues no casa completamente con los estudios paleolingüisticos modernos en lenguas indoeuropeas, que constatan la existencia de un indoeuropeo al menos neolítico, anterior a ese movimiento kurgánico y posiblemente anterior a la misma colonización de hablantes íberos y aquitanos (proto-vasco). Simplificando, no niegan pero suponen que las migraciónes kurgánicas sería el segundo movimiento del péndulo indoeuropeo. Una hipótesis sobre la que trabajar, discutible como todas. Sólo quería indicar que bastantes paleolingüistas actuales ponen objeciones a la teoría kurgánica.(no a que existiera, sino a que fuera el origen del primer indoeuropeo detestable).

    En medio de estas dudas e interrogantes, ha sido un placer leerle y siento haberme explayado tanto.

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    1. No te preocupes por la extensión, Alf. Yo también tiendo a enrollarme cuando me parece que hay “sustancia”. Voy a intentar responderte en algunos puntos:

      1. … “convendría que las hipótesis de movimientos humanos que aquí se comentan desde la herencia mitocondrial, fueran confirmados también (o de qué modo alteradas) por los análisis del Y masculino” …

      En realidad lo que discuto se basa no sólo en el ADN mitocondrial, sino en gran medida en el ADN autosómico (es decir del ADN nuclear recombinable y recombinado generación tras generación), que es donde podemos ver las afinidades genéticas en su conjunto. Todos los datos son complementarios pero hay por desgracia aún demasiado poco ADN-Y antiguo para que podamos sacar conclusiones con ninguna seguridad en ese aspecto concreto.

      Además no hablaría de “hipótesis” (conjeturas preliminares) sino de “teorías” (con muchas pruebas aunque haya aún espacio para el debate y desde luego para la revisión si aparecen nuevas evidencias que las contradigan, no es la primera vez que tengo que cambiar de opinión forzado por los hechos).

      La razón por la que pongo bastante énfasis en el ADNmt es porque en muchos territorios clave no hay suficientes datos autosómicos (ni de ADN-Y) paleohistóricos y, por lo tanto, no nos queda más remedio que trabajar con lo que hay. Es el caso del País Vasco y de la mayoría de Francia, entre otros, donde el ADNmt antiguo (Paternabidea, Gurgy) es una de mis pruebas clave, ya que éstos son los dos yacimientos más antiguos dónde se ve una “modernidad” muy clara e intrigante del “pool” genético. Con la debida cautela podemos inferir que es posible que la genética moderna de Europa Occidental se formara primeramente en la zona entre, digamos, Navarra y Borgoña, pero nos faltan datos. En Francia en particular hay muy poco interés e incluso porblemas burocráticos y legales muy serios para hacer este tipo de investigación, por lo que un pedazo importantísimo, clave casi sin duda (por el ADN-Y R1b en particular), para desentrañar los orígenes de los europeos occidentales está medio en blanco y tenemos que reconstruir ese gran hueco del Hexágono con muy poca información. En el País Vasco el mismo equipo de genética de la UPV-EHU lleva publicando estudios (interesantes sin duda pero limitados) de ADNmt antiguo desde 1999. Si entonces éramos casi pioneros, ahora vamos claramente a la zaga, aunque los datos que han proporcionado son muy importantes sin duda, ya que muestran que al sur del Rin o del Sena, las cosas no eran como al norte en muchos aspectos, tanto en el Paleolítico como después. También hay algunos estudios de Cataluña, Aragón, Languedoc y Castilla-León complementarios, así como algunos datos ya antiguos y a veces cuestionados de Portugal, pero sin duda hay también mucho por investigar en la Península Ibérica y, añadiría, las Islas Británicas (en resumen toda Europa Occidental requeriría de muchos más datos de ADN antiguo en general pero trabajamos con lo que hay).

      “Se añade el problema de que la genética no identifica culturas o lenguas, sólo relaciones familiares remotas. Lo demás lo añadimos desde otras disciplinas.”

      Sin duda, tenemos que analizar multidisciplinarmente. Yo lo hago, lo que pasa es que aquí se me encargó un análisis primariamente genético, ya que la lingüística (íbero, paleo-sardo, etc.) se trataba en otros artículos por otros autores (el libro al final parece que se publicará en 2017). Además este libro incluye un artículo, contrapuesto al mío, que defiende la “continuidad paleolítica” en base a al ADN-Y moderno, ignorando todos los descubrimientos del ADN antiguo que se han publicado en los últimos pocos años.

      “Y sin embargo no hay forma de pronunciarse con sólo el dato genético sobre si todos eso “colonizadores” genéticos (que nunca pudo ser “masiva”, sobre todo viniendo del Egeo) hablaban esta u otra lengua, lenguas distintas o siquiera lenguas de la misma familia.”

      Lo sorprendente es que sí que fue masiva. A mí mismo me sorprendió en su día y me obligó a cambiar de teoría: los datos se apilan, incluso después de cerrar este artículo, demostrando de forma aplastante que hubo en gran medida un reemplazo poblacional con el Neolítico (tanto el Cardial en el sur como el de la Cerámica de Bandas o Lineal en Europa Central). Los datos son muy contundentes y he intentado reflejarlos en el artículo (me pedían ser más breve aún, cuando el tema da para un libro entero), en particular en el gráfico titulado “Fig. 3-A (Günther & Valdiosera 2015)”, donde se ve muy claramente como los primeros agricultores (“farmers”) son muy distintos de los últimos cazadores-recolectores (“hunter-gatherers”) y donde también se aprecia que los europeos modernos somos más parecidos a los primeros que a los segundos, aunque más intermedios de lo que cabría esperar. Esto indica que había también poblaciones aborígenes en los márgenes, aún no detectadas o casi por los estudios, que a medio plazo alteraron la genética de los colonos agricultores confiriéndoles una mayor cantidad de genética aborigen. Este proceso se aprecia al comparar los agricultores del primer neolítico (“ultra-sardos”) y los del segundo neolítico (“entre sardo y español”). Para entrar en detalle tendrías que leer los estudios citados o bien pasarte por mi blog en inglés y leer mis síntesis y discusiones sobre los mismos. Ya te digo que el tema da para un libro y tiene muchas complejidades, matices e interrogantes aún abiertos.

      Pero lo realmente importante es que sí que hubo un reemplazo poblacional importante en el Neolítico inicial mismo y que estos “colonos del Egeo”, que se expandieron en menos de un milenio, debieron de traer consigo su propia lengua y, por fuerza de su omnipresencia y “superioridad cultural”, imponérsela a los nativos y mestizos. Como se expandieron tan rápido, estimo que, cuando las ramas norte y sur (o continental y marítima) se reencontraron en la zona del Rin, aún se podían entender con dificultad, lo mismo que un castellano y un italiano (o un francés incluso) pueden hacerlo tras casi 2000 años de divergencia lingüística.

      “Parece que en su artículo se invita a una asociación directa entre esas migraciones y lenguas de la familia euskérica, a la que no sé cómo se llega con tanta seguridad.”

      Sí, esa es mi teoría. Las razones principales son:

      1. El íbero, el paleo-sardo, etc. están relacionados con el euskera de forma muy clara. Los sardos modernos son casi idénticos a los pueblos del neolítico, mientras que los españoles y vascos representan variantes del mismo tema (los vascos quizá representen a un grupo “atlántico” aún por detectar de forma clara en los estudios, más “mestizo”, los españoles son casi intermedios entre vascos y sardos).

      2. El rastro “vascónico” en palabras y topónimos no parece ceñirse al área magdaleniense como preconizaba Venneman, sino que es también detectable en Italia e incluso los Balcanes (río Ibar en Kosovo, por ejemplo). Esto encaja bien con el modelo neolítico y no, en absoluto, con el paleolítico.

      3. La primera “modernidad” genética (ADNmt sólo de momento) se detecta en Navarra y Borgoña, mucho antes de la llegada de los Indoeuropeos de las estepas. Éstos influyeron de forma importante en la genética (y obviamente en las lenguas) pero siempre sobre un sustrato que también se conserva que oscila entre “neolítico puro” (sardo) y “neolítico mestizo” (vasco). Lo que no entendemos muy bien aún es cómo acaba de consolidarse, en la época del Vaso Campaniforme (Calcolítico final) al parecer, esta “modernidad genética” base pero sí que sabemos dentro de lo razonable que existía en algunas zonas (entre el Alto Ebro y el Alto Sena al menos) ya en el neolítico inicial. Como el Campaniforme se expandió de sur a norte, solapándose en Europa Central y Escandinavia con la primera expansión Indoeuropea, es posible que sea entonces cuando se sientan las bases de una genética que podemos reconocer ya como “moderna”, como “nosotros” o casi.

      Pero en este punto 3 pon unos cuantos interrogantes porque estoy a la espera de más datos que lo aclaren, como ya he dicho antes.

      “y cada vez es más firme la tesis de que para el Euskadi S (Pais Vasco) el vasco es lengua adoptada con posterioridad al siglo II dC.”

      Ná!, eso es propaganda, intencional o no, de una historiografía española muy nacionalista, muy celtista y muy dogmática (con la colaboración de cierto “vasquismo” aislacionista y anti-mediterráneo, casi nordicista). No sólo está la prueba apabullante de los hallazgos excepcionales de Iruña-Veleia (que está “aparcada” en los tribunales porque el juez no se atreve a dictar la inevitable sentencia absolutoria, puesto que está clarísimo que los arqueólogos tienen toda la razón y no los popes de la lingüística dogmática e inquisitorial), sino que tienes, lo mismo que en Aquitania, un montón de estelas en La Rioja y Soria que son indudablemente proto-vascas. Es muy posible que incluso los famosos numantinos no fueran celtas o que sólo lo fueran en parte; la celtización de la península se ha exagerado mucho, atribuyendo “celtidad” donde no hay nada o casi nada para apoyarlo en muchos casos, p.e. astures y cántabros o las tribus vasco-occidentales mismas. Ten en cuenta que los celtas eran unos “recién llegados”, que se establecieron en Cataluña c. 1300 AEC (expulsados c. 550) y sólo penetraron en la meseta y el oeste c. 700 AEC. Sabemos por los historiadores antiguos que los celtíberos no eran ni celtas ni íberos, sino una mezcla, y sabemos que los cántabros (cantabri, que bien podían incluir intermitentemente a las tribus vasco-occidentales) ayudaron a los aquitanos contra Roma por “parentesco”, según dice César, y que la guerra de conquista de Cantabria coincidió con una revuelta en Aquitania y fue precedida por batallas en Araba (Andagoste, territorio caristio al parecer, como Iruña-Veleia).

      Otra cosa es que no se pueda discernir entonces dónde acaba lo vasco y empieza lo íbero (o lo cántabro, etc.) porque realmente la nación vasca como tal sólo aparece con la bagauda del s. V y su sucesor el Ducado de Vasconia (que es de donde viene el exónimo “vasco” de forma directa), aunque probablemente había precursores, en particular su semi-aislamiento respecto a etnias afines como los íberos o ligures a medida que avanzaban los celtas por el Ebro primero y por Armórica después.

      Cierro este bloque que ya es muy largo. Si se me ocurre algo más te respondo en otro comentario.

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      1. Muchas gracias por la/s respuestas. Me deja usted abrumado y con mucho material que leer por delante, incluyendo su web en inglés, con la que he empezado.
        Soy solo lector especialmente interesado en paleolingüistica y arqueología. Así que de ninguna manera me atrevería a cuestionar nada de lo que dice, entiendo, un especialista como usted. Sólo que me permitirá considerar sus teorías como hipótesis de trabajo, sujetas a “falsación” (o sea, admitir datos que las discuten y ls convierten en “verdades provisionales”, dudables), como cientifico de formación que soy. Por lo demás, aportación para mí muy útil, pues me ofrece caminos interesantes a explorar.
        Tendré que indagar con nuevas lecturas sobre lo “kurgánico”. Su apasionada defensa contradice las dudas sobre ella de mis lecturas más recientes…motivo para explorar más.
        No quiero extenderme de nuevo, por favor. Pero no quiero dejar de señalar su alusión a las intenciones políticas de los defensores de una vasconización tardía del occidente de Euskadi. Esa hipótesis (o teoría en lenguaje de Humanidades) yo las he leido en autores tanto españoles, como internacionales y vascos, que no citaré para no pisar huevos, pero que en mi opinión es difícil no reconocerles una gran competencia científica. Dudo que coincidan todos en una misma intención política. Con todo para mí es una hipótesis a considerar, explicativa de algunos datos y cuestionable por otros.
        Supongo que, como nunca me ha convencido mucho que hubiéramos permanecido en el pasado particularmente y agudamente “aislados” (la geografía no lo favorece), estoy predispuesto a considerar nuestra historia tan rica y compleja como la de cualquier otro pueblo, y estoy más abierto a esa hipótesis de idas y venidas, como una más…Y, sin embargo, antes de que por fin se realicen los análisis científicos de las piezas de Iruña-Veleia, yo también apostaría por su autenticidad…me gustaría que fuera así, lo que sugeriría una Antiguedad vasca rica, compleja, crisol de diferentes aportaciones culturales para dar lugar a una fórmula propia…ja, ja, ya me entusiasmo con fantasías y ya me he pasado de espacio.
        De verdad, muchas gracias. Seguiré sus aportaciones, especialmente en su web inglesa, que ya me ha motivado.

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      2. Aupa de nuevo, Alf, una cosita que se me ha quedado en el tintero. Dices:

        “Supongo que, como nunca me ha convencido mucho que hubiéramos permanecido en el pasado particularmente y agudamente “aislados” (la geografía no lo favorece)”…

        En realidad sí que lo favorece hasta cierto punto: el Atlántico europeo en general fue una zona de relativo aislamiento hasta la Edad Media, cuando el eje ecónomico principal se traslada del Mediterráneo a uno de centralidad flamenca, que es cuando realmente dejamos de estar relativamente aislados y empezamos a ser centrales, resultando en la invasión castellana de 1199-1200 (y su precursora semi-fallida del siglo previo) y la fundación de Bilbao como puerto principal de Castilla, mirando precisamente a Flandes. En la Edad Antigua nadie cruzaba por aquí: los celtas entraron por Cataluña, Aníbal marchó por el Mediterráneo y los romanos mismos se basaron fuertemente en el Mediterráneo así mismo. Yo diría que empieza a cambiar con la invasión de los vándalos, suevos y alanos, que sin embargo parece que obtuvieron salvoconducto de cualesquiera poderes de hecho que existían en Euskal Herria en 409 (dos años antes se les había detenido en los Pirineos, poco después vemos a vascos y suevos luchando en alianza contra romanos y godos) y sobre todo con las invasiones omeya y carolingia, que sí que intentan usar nuestra tierra como paso, encontrando ambos una resistencia feroz. El aislamiento relativo no viene por lo tanto dado porque exista una especie de burbuja protectora (no la hay) sino porque existe una determinación de lucha generación tras generación por unos valores que no son sólo la lengua y el folklore, sino sobre todo valores de igualdad y democracia relativas. En este sentido cabe considerar que las civilizaciones íberas no sólo estaban más expuestas (sin duda) sino que también estaban más jerarquizadas y por lo tanto encontraban menos difícil adaptarse a lo romano y demás invasores “civilizados” (es decir: fuertemente jerarquizados).

        Cabe pensar en cualquier caso que en torno al Calcolítico final o del Vaso Campaniforme (incluyendo en los márgenes el Megalitismo y el Bronce Atlántico, precursor y sucesor respectivamente del fenómeno campaniforme) hubo también un primer “eje atlántico” económico y cultural en Europa, aunque a día de hoy es difícil estimar que impacto tuvo en el desarrollo de lo proto-vasco (sería en todo caso, entiendo, parte de ese conjunto de raíz neolítica más o menos “mestiza”, al menos a este lado del Rin). Por lo demás, entre ese primer “eje atlántico” del Calcolítico final y el nuevo “eje atlántico” de la Edad Media, hay un intervalo de unos dos mil años en que sí que estamos bastante aislados, aunque no sea por estrictos condicionantes geográficos, sino sobre todo por la voluntad eficiente de no dejarnos conquistar o de rebelarnos cuando la conquista se materializa (Roma, merovingios). No existiría hoy día una Euskal Herria tan claramente diferenciada, no existiría euskera tampoco, si no llega a ser por la bagauda exitosa del siglo V (la única que triunfó) y la independencia del Ducado de Vasconia, inicialmente impuesto por los merovingios manu militari.

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    2. Sí hay más:

      “Misma composición genética (análisis Y) en P.V. que en Irlanda”

      Sí y no. En el detalle fino la genética del cromosoma Y vasco es más parecida a la española en general. Los irlandeses tienen sobre todo el sublinaje R1b-M529, que comparten con los bretones sobre todo, mientras que vascos y españoles estamos dominados por el R1b-DF27, un tercer linaje R1b-U152 es hegemónico en Suiza y Italia (sobre todo noroeste) y los tres se encuentran en Francia, que es el origen más probable del R1b-S116 (el “padre” de los tres). Éstes es el principal linaje ADN-Y de Europa y del mundo. Hay otro linaje R1b-U106 (“hermano” de S116, es decir “tío” de los tres grandes linajes que acabo de listar) que es dominante en torno al Mar del Norte y que quizá se originó en Holanda.

      Ver detalles:
      http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2016/01/basque-r1b-df27.html
      http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2015/06/some-improved-knowledge-of-major-r1b.html

      Sólo si ignoramos el detalle fino podemos concluir esa supuesta identidad vasco-irlandesa. En realidad lo que une a vascos e irlandeses es retener mayores frecuencias de marcadores antiguos, que son mucho más extensos pero algo más diluidos, sea el linaje R1b o el famoso grupo sanguíneo Rh⁻. En realidad el parentesco es mucho más extenso, incluyendo a todos los europeos occidentales y se agrupa por regiones geográficas en torno a Francia. Sólo que vascos e irlandeses somos un poco “fósiles vivientes”, pero en un grado algo menor también lo son españoles e ingleses. Eso no quiere decir que no haya peculiaridades vascas o irlandesas pero que son sobre todo de detalle y grado. Lo que no existe es una comunidad genética vasco-irlandesa que excluya a otros europeos occidentales, para nada!

      … “no es posible afirmar (no tenemos datos para hacerlo) que alguna vez se hablara una lengua no indoeuropea en Irlanda, menos precisamente euskérica.”

      Yo creo que sí que hay datos, aunque no son primariamente lingüísticos (directos) sino genéticos y arqueológicos (indirectos). De todas formas también podríamos entrar en lo lingüístico y evidenciar los muchos préstamos vascónicos al celta, pero es que el celta no es específicamente irlandés, como tampoco el vascónico es específicamente vasco. Somos “pueblos fósiles”, ya te digo, y por eso conservamos (a duras penas) lenguas que ya no se hablan en otros lugares, sea el celta o el euskera.

      “Población con influencia genética “indoeuropea” en Catalunya y se hablaba a la llegada de Roma una lengua no indoeuropea, el íbero”…

      No sé lo que quieres decir con esto pero tienes que entender que Cataluña fue celtizada entre c. 1300 y c. 550 (cultura de los Campos de Urnas, luego también algo de Hallstatt, del mismo origen centroeuropeo y más o menos “céltico”) pero que fue absorbida por los íberos (del sudeste, descendientes de El Argar y el Bronce de Levante) y proto-vascos c. 550. Para entonces los celtas y aliados (eran los lusitanos “celtas”?) ya habían penetrado en la meseta y la costa oeste (c. 700, transición Cogotas I-II, que evidencia una clara celtización) pero esta “reconquista” vasco-ibérica (sin duda propiciada por Massilia, fundada poco antes y matriz de los puestos comerciales del Pirineo oriental, Ampuries y Roses) cortó a los celtas de Iberia de sus parientes continentales, precluyendo la llegada del druidismo (no atestiguado en ninguna población ibérica) y de la principal cultura celta paleohistórica: La Tène, que dominaría el apogeo celta de c. 300 AEC.

      Más aún te propongo (es una vieja teoría mía) que la palabra “celta” misma es vasca o más bien vascónica. Los celtas casi siempre se han llamado a sí mismos “galos” (gael, Galicia, Galatia, etc.) y también les llamaban así los romanos (galli) pero los griegos no habían tenido contacto con ellos hasta la fundación de Marsella en territorio ligur (de habla vascónica casi seguro) y es probable que adoptaran un exónimo que usaran otros pueblos con los que los focenses se llevaban mejor, fueran proto-vascos, íberos o ligures. Y de ellos debieron adoptar el término “kelto”, adaptado al griego como “keltos” (pl. “keltoi”). Ahora bien, en euskera tenemos la palabra “keldo”, que mi diccionario traduce como “desaliñado”, y hay hay algunos otros adjetivos despectivos con raíz kel- (kelmen: cobarde, flojo; kelon: tonto). Llamaban así los vascos, íberos y ligures a los invasores celtas, perdón “galos”? Yo pienso que sí y que los griegos de Marsella adoptaron este exónimo despectivo de sus vecinos pre-célticos (vascónicos), perdiéndose con el tiempo su implicación inicial.

      Ese nudo gordiano de la zona catalano-occitana es muy importante en la Edad de Hierro y hay que entender bien lo que pasó, al margen de que te creas o no mi pequeña teoría sobre el origen de la palabra “celta”. Y lo que pasó es que los celtas invadieron en un momento crucial (la gran crisis del Bronce Final, que también afectó a la Península) y que, siglos más tarde fueron expulsados o asimilados medio a la fuerza bajo influencia marsellesa. Entre medias habían conseguido establecerse en la meseta y conquistar la costa occidental, otrora tan próspera y que no recuerdo bien si era Plinio el que se asombraba de que una tierra tan rica como Lusitania pudiera ser tan bárbara. Por la conquista celta sin duda, amigo Plinio, le diría si pudiera.

      “… podría ser interesante investigar si no fue más bien que sucesivas (y no una) migraciones neolíticas se expandieron por Europa a lo largo de varios milenios”…

      Ya está investigado y es precisamente lo que trato de sintetizar en este artículo. Sólo hubo una oleada que podamos discernir que merezca el nombre de “neolítica”. Otra cosa es que en el atlántico (poco propicio a los cultivos de secano) se dieran formas de un “segundo neolítico” más mestizo, algo que aún no entendemos bien del todo, pero en cualquier caso está enraizado en el “primer neolítico” del Cardial y la Cerámica de Bandas, de raíz egea.

      Es que para entenderlo tienes que hojear al menos la bibliografía, o bien visitar mi blog en inglés y rebuscar una plétora de artículos sobre estos temas. Al final este artículo es una síntesis, que es obligatoriamente breve.

      Respecto al indoeuropeo, la mayoría de los lingüistas estiman que el proto-indoeuropeo (PIE) existió hace unos 6000 años, mucho después del neolítico. Además las ramificaciones más antiguas (tocario y anatolio) van hacia Asia, lo que corresponde muy bien con la arqueología conocida de los “pueblos kurgán” primigenios, tanto hacia Altai (Afanasevo, proto-tocarios) como a través del Cáucaso en lo que sería la Armenia histórica (Kura-Araxes, anatolios IE tempranos pero probablemente también hurritas, relacionados lingüísticamente con los chechenos, daguestanos, etc.)

      La hipótesis del origen anatolio de Renfrew está hoy prácticamente abandonada. Básicamente el sr. Renfrew quería limpiar la imagen de los indoeuropeos para que fueran más “civilizados” y menos “salvajes” y no se basaba en nada concreto, contradiciendo el sinfin de lenguas del Mediterráneo y Asia Occidental que no eran indoeuropeas (etrusco-lemnio, eteocretense, eteochipriota, semita, hurrio-urarteo, sumerio, elamita…) y además seguía necesitando de los “pueblos kurgán” para explicar tanto a los tocarios como a los indo-iranios. En realidad Asia Occidental mantuvo una gran diversidad post-neolítica pero el indoeuropeo no parece que estaba en el menú, sino que llegó del norte en varias oleadas: la anatolia o luvio-hitita primero a través del Cáucaso, seguida de la indo-aria por Asia Central (Mittani), la frigio-armenia desde los Balcanes y finalmente la irania de nuevo desde Asia Central. Otra cosa es que quizá hubiera un precursor del indoeuropeo entre esas lenguas neolíticas primigenias de Asia Occidental pero eso es más difícil de dilucidar y en cualquier caso pasa por su expansión primero a la estepa rusa, donde sí que vemos esa mezcla entre aborígenes europeos orientales (EHG) y migrantes neolíticos de un “stock” al menos parcialmente diferente al de los del Egeo, probablemente originario de los Zagros. En ese sentido, si eres capaz de encontrar un enlace entre el sumerio o el elamita y el proto-indoeuropeo, te diría que es plausible por lo que yo sé.

      Pero en lo que es el indoeuropeo propiamente dicho, la respuesta es sin duda kurgán, kurgán y más kurgán. Véase mi reconstrucción detallada conectando lenguas y culturas:

      http://forwhattheywereweare.blogspot.com/p/blog-page.html

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      1. Ja, ja, no me das (eehh!, sin usted) tiempo. Y con elecciones recientes, no es para pensar en estas cosas.
        Sólo una reflexión ¿no es un poco contradictorio -y humillante- lo de la sempiterna idea de un territorio “aislado”? Aislado ¿respecto de qué? ¿en comparación con qué otros territorios? Fijate que incluso somos absurdos en nuestras construcciones históricas, porque unas veces útilizamos ese argumento y otras veces lo negamos según convenga. A saber:
        – (simplifico)….hubo una cultura magdaleniense que los HAM (Hombres anatómicamente modernos, lo de cro-magnon ha quedado obsoleto) del paleolítico construyeron entre Cantabria y el sur de Francia. Vamos, que nuestros montes no los aislaban.
        – Hubo una cultura megalítica que cruzaba sin problemas Euskadi de punta a rabo.
        – Veleia, como Pamplona (nucleo al que la mayor parte de los lingúistas no dudan en suponer primitivamente eskaldún) eran cruces de caminos bien transitados desde época romana al menos (nada casual, posiblemente antes también) y no fue obice para que fueran eso, euskaldunes (con presencia entonces de hablantes de algo parecido al vasco).
        – La salida al mar de Castilla por Bilbao que citas no es precisamente un ejemplo de aislacionismo obligado por la geografía, sino de una salida al mar más natural que por otros ámbitos geográficos.
        – Ni Carlomagno ni Napoleón vieron grandes dificultades en entrar y salir de la península Ibérica por Euskadi.
        Bueno, me puedo poner las botas en esto de descubrir que hay un tanto de mito en esto de “la geografía no has conservado como a un insecto en formol”. Son de esas cosas que, de repetir, se convierten en verdades. Y lo curioso es que eso negaría el papel activo en la historia que ha tenido el mundo vasco. Porque justamente tampoco los vascos hemos tenido muchas dificultades en salir o volver, relacionarnos históricamente o influir donde fuera. Y, oye, lo que aisla de los de fuera para entrar, aisla también a los de dentro para salir. Habremos de comprendernos de otro modo, sin tanto recurso a una geografía ¿qué, infranqueable, limitadora? o simplemente ventajosa.

        Ya que hemos pasado elecciones juntos ¿tan aislados como Galicia? Porque eso sí es finisterre, cul de sac en catalán. ¿Aislados como los valles pirenáicos de Arán, Benasque? ¿Cuán aislados estaban en tiempo aquellos valles alpinos de los que emigraban tantos soldados suizos y cómo les afecto? .
        Hombre, todo territorio montañoso ha tendido a cierto conservadurismo cultural y a potenciar diferencias entre valles. Pero hemos de recordar que hasta la modernidad, uno podía estar tan aislado y lejano a las corrientes culturales en medio del valle del Duero, que tras las marismas del norte de la Aquitania o junto a la ría del Narvión. O en ninguno de esos espacios.

        ¿Y si la razón de que aquí se haya conservado una lengua prerromana tiene justamente que ver con unas clases, castas, señores, líderes de una organización social, x o x o x , grupo de población prestigiada en un momento histórico que tenían como lengua el vasco y de allí su conservación todavía hoy?…lo que hubiera sido similar de haberse producido sobre la geografía cántabra o sobre los condados catalanes, tran transidos de gentes y mercancías…mira, como allí con el catalán, ni más ni menos.

        Bueno, no me tomes en serio, son elucubraciones y la sana costumbre de poner en duda lo que se afirma con reiteración.

        Otro día más, estimado Macu

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      2. Alf, mira el mapa y verás que la “región franco-cantábrica” no cruza los montes, excepto muy puntualmente en la zona más baja que es precisamente la vasca, donde sí que encontramos algunos yacimientos en Trebiñu o Sakana, al sur de la divisoria. Vasconia no limita al norte (ni al sur tampoco hoy día) con montaña alguna, los montes la cruzan y la articulan como una columna vertebral: los montes no eran frontera sino fortaleza interior. Si tu vas de Bilbao a Marsella por Tolouse, no cruzas más montes que las colinas costeras de Bizkaia y Gipuzkoa mismas y poco más, la frontera que nos han impuesto no está en un monte, sino en un río. En la era glacial no había apenas habitación al sur de estas montañas: la región FC se extendía de Asturias Central al Ardèche y Provence sin cruzar montaña alguna, salvo la cordillera costera de Languedoc, prolongación por el norte de la catalana. Los Pirineos para los Romanos llegaban hasta Asturias (y algo de razón sí que tenían). La noción de que son las montañas las que separan la península de Francia es una noción española que es falsa en toda la cornisa cantábrica. Por eso (en parte) había continuidad cultural de Asturias a Provenza, porque no había barrera alguna de importancia. La “provincia ibérica” paleolítica en cambio se ciñe a la costa mediterránea en su núcleo principal, con extensión a Portugal y a veces desde allá hacia el norte por Salamanca, influyendo en el Solutrense al menos en Asturias — en el Solutrense vemos una divisoria de “facies” entre Asturias y Cantabria, que se desplaza al este en el Magdaleniense, estableciéndose entre Cantabria y País Vasco.

        En cualquier caso todo esto queda borrado en gran medida por la oleada neolítica, que en nuestro caso debió de incorporar grandes cantidades de gente llegada Ebro arriba o Garona abajo desde el Mediterráneo, gente que a su vez venía de Italia, que a su vez venía de los Balcanes, etc. Es sólo entonces cuando llega el proto-euskera a mi entender, aunque sin duda hubo mestizaje importante con los aborígenes.

        “Hubo una cultura megalítica que cruzaba sin problemas Euskadi de punta a rabo.”

        Absolutamente: en esa época y hasta mucho después, no podemos discernir una (proto-) Euskal Herria de las culturas circundantes aún. No hay nada específicamente “vasco” o “aquitano” hasta la cultura de Artenac, que se extendió por toda la costa atlántica desde Euskal Herria hasta Bélgica a punta de flecha. Seguramente esta cultura tan olvidada sí que fue un precursor, si no de “lo vasco” cuando menos de “lo aquitano”. Pero seguía siendo, como bien dices, un grupo más dentro de una macro-cultura mucho más extensa, que seguramente era “vascónica” en lengua en cualquier caso.

        Sólo a partir de las invasiones célticas del final de la Edad de Bronce es cuando nos encontramos crecientemente aislados:

        1. Los Campos de Urnas (CdU, Languedoc, Cataluña) nos separan de nuestros parientes mediterráneos (íberos, ligures…) c. 1300 AEC.

        2. La penetración de los CdU del Hierro Ebro arriba nos amenaza directamente y es una época de creciente conflicto bélico y fortificaciones sobre todo en el Alto Ebro.

        3. La celtización de la cultura mesetaria de Cogotas (fase II), ya con la cultura de Hallstatt, c. 700 AEC, y la destrucción de las culturas, otrora tan productivas de Portugal por sus ramificaciones occidentales, nos aísla en el flanco atlántico también.

        4. La penetración gala de La Tène d. c. 500 AEC en lo que ahora es Francia completaría nuestro aislamiento, si no llega a ser porque c. 550 éste es roto con la absorción de Cataluña y Languedoc en la zona de cultura íbera (y quizá proto-vasca en las zona más montañosas y occidentales). Un caso más extremo de aislamiento fue sin duda el de los ligures de los Alpes Occidentales pero ellos también se ven reconectados en algún grado por la “reconquista” de c. 550 AEC.

        En definitiva: el aislamiento cultural era nulo o muy relativo en la “era vascónica” o “neolítica”, que en nuestra zona se extiende hasta la invasión de los CdU. Ese aislamiento se incrementa con las invasiones célticas, aunque nunca es del todo completo, y el desplazamiento del eje económico y cultural hacia el Mediterráneo, que ya se atisba con El Argar B (muy influenciado por la Grecia micénica) pero que se consolida con la llegada de fenicios y griegos en la Edad de Hierro o primera antigüedad clásica. Ese desplazamiento hacia el Mediterráneo del eje civilizacional deja de hecho a los pueblos del Atlántico bastante aislados, marginalizados. Muchos de esos pueblos ya estaban celtizados o lo fueron en esa época (La Tène) pero otros no, en particular los del Mar de Bizkaia o Cantábrico.

        “Veleia, como Pamplona (nucleo al que la mayor parte de los lingúistas no dudan en suponer primitivamente eskaldún) eran cruces de caminos bien transitados desde época romana al menos”…

        Sí, también está documentado latín, sobre todo formas transicionales de latín vulgar que tienden ya ligeramente hacia los romances (-us > -o, por ejemplo). Está documentado hasta elementos de corte egipcio, jeroglíficos que parecen asociarse al culto de Isis, otrora importante en el Imperio Romano. Dicho esto, no eran tampoco el principal eje de comunicaciones de un imperio que era ante todo mediterráneo, sino un eje secundario y muy provinciano.

        “La salida al mar de Castilla por Bilbao que citas no es precisamente un ejemplo de aislacionismo obligado por la geografía, sino de una salida al mar más natural que por otros ámbitos geográficos.”

        Sí pero antes de la conquista castellana la principal fundación costera no fue Bilbao sino San Sebastián (originalmente con ese nombre romance), que se fundó para servir de puerto a Pamplona/Nabarra. Incluso tras la conquista castellana, no se usa Bilbao inicialmente sino Bermeo, sólo cien años más tarde, de forma planificada se funda formalmente Bilbao, y 22 años después Portugalete. O sea que los puertos de la Ría de Bilbao no existían antes de la conquista, al menos no de forma consolidada alguna: son una creación ex-profeso que responde directamente a los intereses comerciales de la potencia ocupante.

        “Ni Carlomagno ni Napoleón vieron grandes dificultades en entrar y salir de la península Ibérica por Euskadi.”

        Carlogmano sí que las tuvo, por favor! Su única derrota histórica fue precisamente en Orreaga (de hecho soy ferviente partidario de trasladar el aberri eguna al 15 de Agosto por esa razón, ya que es una fecha muy digna de conmemorar). Napoleón no encontró apenas resistencia porque la guerra ni iba ni venía a los vascos, que permanecieron estrictamente neutrales o incluso simpatizaban con Francia (Gipuzkoa llegó a solicitar el protectorado francés o incluso la unión a la Francia revolucionaria, con el argumento de que por fin había una nación que se regía por leyes similares a las vascas, petición que fue rechazada por Francia). Sólo con los abusos de la ocupación acabó por generarse alguna tímida resistencia en la fase final. Si Napoleón no hubiese contado con apoyo vasco no habría habido Batalla de Vitoria, la ocupación habría sido imposible.

        “Ya que hemos pasado elecciones juntos ¿tan aislados como Galicia?”

        Es que es muy relativo a las funciones histórico-sociales. Galicia, poco poblada en el paleolítico y neolítico, fue objetivo primario de los mineros de estaño (el gran metal estratégico de la Edad de Bronce, cuyas principales minas se encontraban en el Atlántico: Galicia, Bretaña y Cornualles) y debió de seguir siendo objetivo en las épocas posteriores (también tenía oro en la frontera con León). Sí que es una zona remota pero en realidad fue conquistada por los celtas (aunque quizá menos de lo que se ha querido implicar a veces) como parte de su expansión en la costa atlántica, aunque el objetivo primario era sin duda Portugal. Igualmente luego fue “conquistada” por los suevos, pero éstos pactaron con los nativos, hartos del incipiente feudalismo del Imperio Romano tardío, consiguiendo su lealtad.

        Yo insistiría en que no se puede teorizar sobre bases abstractas puramente geográficas, porque hay que entender los procesos paleohistóricos e históricos concretos que ocurrieron en la realidad. Antes de todos estos desarrollos, Galicia estaba en la órbita de la importantísima civilización portuguesa de Vila Nova de Sao Pedro (o Castro de Zambujal, quizá inspiración de la fabulada Atlántida), que existía en la región de Lisboa y que tenía una proyección marítima clara, así como terrestre a lo largo de la “ruta de la plata” y el “camino de santiago” hasta el Ebro vasco. Galicia de todas formas siempre fue una región peculiar, con desarrollos culturales propios.

        “¿Aislados como los valles pirenáicos de Arán, Benasque?”

        Esos son parte de la Euskal Herria histórica. Te recuerdo que fue en el s. XIII que se prohibió hablar euskera en el mercado de Huesca! Es decir: que en 1200 y pico aún se hablaba euskera en esa zona. Sabemos también que en 1500 y pico se hablaba en Tudela (al menos en las zonas rurales), en La Rioja Alta y Media…

        “¿Y si la razón de que aquí se haya conservado una lengua prerromana tiene justamente que ver con unas clases, castas, señores, líderes de una organización social, x o x o x , grupo de población prestigiada en un momento histórico que tenían como lengua el vasco y de allí su conservación todavía hoy?”

        Pues tendrías que demostrarlo. Sabemos que el estado vasco mejor documentado, Navarra, no usaba el euskera como idioma cuasi-oficial, sino que usaba el latín o a veces romances como el navarro-aragonés (monjes de San Millán, que incluyen glosas en euskera) o el castellano (monjes de Valpuesta). Sólo con el protestantismo hugonote se empieza a promover el euskera, así como el gascón, pero ya al norte de Ibaineta.

        La pregunta que yo haría sería: por qué iban a adoptar unas élites una lengua de tan poco prestigio y utilidad, lo lógico sería que usaran el latín o un romance (que era lo que hacían de hecho). La única razón posible para su uso es que de hecho la inmensa mayoría del pueblo lo hablaba de forma nativa desde tiempo inmemorial.

        “estimado Macu”

        Es Maju (Maiu o Mayu en pronunciación castellana), apelativo del antiguo dios Sugar o Sugoi. Recientemente he descubierto que podría originarse en el árabe “madju”, palabra con la que los musumanes se referían a los paganos europeos que encontraron tras la conquista (la cristianización no debía de ser del todo completa aún) y que parece derivar del término Persa que evolucionó aquí como “mago” (raíces: maga-, mayu-), sacerdote zoroastrianos o mazdeístas. Por alguna razón los musulmanes hacían una distinción entre “kafir” (pagano en general, despectivo) y “madju” (pagano civilizado, neutro?) y parece que eran más tolerantes respecto a los segundos, aunque esa neutralidad y tolerancia es relativa y p.e. en los 80 la propaganda de Saddam Hussein usaba el término para insultar a sus enemigos iraníes, implicando que los chiítas no eran verdaderos musulmanes.

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  3. @Alf: prohibido tratarme de “usted”, llevo toda mi vida luchando contra la corbata y el usted (entre otras cosas más importantes pero también contrarias a la igualdad y horizontalidad) y no pienso dejar que me derrote nadie en eso. 😉

    Respecto a Almagro-Gorbea, al que sin duda te refieres cuando decides no mencionar nombres, te recomiendo algunos artículos de otro blog (éste primariamente en castellano, dedicado al esclarecimiento del “affair” Iruña-Veleia), por ejemplo:

    http://www.amaata.com/2015/01/martin-almagro-gorbea-y-los-hallazgos.html
    http://www.amaata.com/2015/01/una-profecia-o-una-orden-desde-arriba.html

    Pero, al margen de si los hallazgos excepcionales de Iruña-Veleia son genuinos o no (que yo y muchos otros estamos convencidos de que sí, de que es imposible hacer semejante “falsificación” masiva), existen otras evidencias, muy notablemente las estelas de La Rioja y Soria:

    http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2010/11/interview-with-e-aznar-basque-was.html

    Estaríamos hablando no ya de la “terra incognita” de Mendebalde, sino de territorio generalmente considerado “celtíbero” porque también se conocen inscripciones caracterizadas como tales, aunque no necesariamente en los mismos lugares sino en la zona general del sur del Ebro.

    Como he mencionado existen otras pruebas indirectas a favor del vasco-iberismo de los cántabros, etc. De hecho no existe un sólo topónimo “celta” que no sea muy ambiguo al norte de la meseta, a no ser que sea “Deba/Deva”, que no cuadra con lo que sabemos del celta (podría ser indo-iranio pero nunca celta) o la fundación romana sobre el nativo Portus Amanus (Bilbao, Portugalete o Castro?) que se bautizó como Flaviobriga.

    Se barre mucho para la casa celtista, con excesiva complacencia, en parte por ideología indoeuropeista (algo no exclusivo del estado español) y en parte por ignorancia del euskera. En mi opinión el euskera debería ser obligatorio en todas las facultades de lingüística, exactamente igual que lo es el latín o el griego, eso nos ahorraría muchísimos malentendidos basados en la ignorancia de las lenguas pre-indoeuropeas. Porque no se puede comprender lo que se desconoce.

    Sobre lo kurgán como idéntico (o casi) a lo indoeuropeo, tengo que decir que es un modelo muy pero que muy sólido, ya incluso en la forma en que Marija Gimbutas lo exponía en los años 60, que hoy día creo que se puede refinar significativamente pero que no cambia en esencia. Otra cosa es que estemos o no de acuerdo con la idealización que la Dra. Gimbutas hacía de “la Vieja Europa” neolítica, sin duda muy cuestionable, y la “satanización” de los invasores indoeuropeos. Hoy día sabemos que las jerarquías sociales y el patriarcado, así como la violencia en general, evolucionaron espontáneamente en otros contextos (incluyendo contextos probablemente vascónicos, desde las masacres de la Cerámica de Bandas a las jerarquías muy aparentes en la Motilla de El Azuer) y no es del todo justo culpar en exclusiva a los indoeuropeos de ello.

    Pero incluso en eso tiene cierta semilla de verdad sobre todo en la ideología subyacente, expresada en forma “religiosa”, y me parece relevante mencionar a J.I. Hartsuaga (en euskera sólo que yo sepa) cuando contrasta la religión celestial para vencedores de los indoeuropeos con la religión ctónica (subterránea) para la solidaridad comunitaria de los vascos (según su interpretación de la mitología).

    En cualquier caso los recientes hallazgos arqueogenéticos confirman más allá de cualquier duda razonable que los pueblos kurgán ejercieron una influencia genética de primer orden en Europa, la única realmente importante después del neolítico, y que esto concuerda a la perfección con el modelo kurgán de expansión indoeuropea. Esto nos deja en nuestra región de Europa sudoccidental otras dos capas etno-lingüísticas relevantes: la neolítica (que yo interpreto ha de ser vascónica – o ibérica o como quieras llamarla) y la paleolítica o magdaleniense de la que no sabemos nada cierto pero que muy probablemente debió de dejar restos aislados en el euskera, lo mismo que las lenguas nativas americanas han dejado restos en el castellano de ultramar. Lamentablemente es muy difícil discernir estos residuos lingüísticos paleolíticos.

    Bueno, me alegro que te haya interesado lo que tengo por ofrecer, en cualquier caso.

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    1. Vaya lección de historia. Aunque permiteme ser un poco “chinche” y, tras mi admiración, decirte que al final no sé si me das un poco de razón.
      “Supongo que, como nunca me ha convencido mucho que hubiéramos permanecido en el pasado particularmente y agudamente “aislados” (la geografía no lo favorece)”, que es la frase que motiva en este momento nuestra conversación. Con ello quería expresar que no ha sido sólo (sólo) el aislamiento lo que ha mantenido vivo el euskera. Leyéndote creo adivinar que coincides conmigo en que Euskadi (y en particular, donde se mantiene vivo el esukera) no es un territorio particularmente aislado (especialmente aislado) por su geografía. Yo sugería que más que geografía limitativa de influencias y trasacciones con el entorno, es una geografía “ventajosa” (en este caso para la conservación de cultura e idioma…en época de vacas flacas). Bueno, no es más que el hartazgo de leer sobre una cultura vasca que parece que orgullosamente se justifica en el aislamiento. Y yo creo que, no sólamente ahora, sino en el pasado ha habido momentos, largos periodos históricos en que el euskera era lengua hablada porque sociedad, organización política y por tanto sus líderes lo usaban. En el Neolítico, en la Alta Edad Media…supongo que rodó por los ejércitos navarros en sus conquistas en boca de capitanes y luego en las repoblaciones…(bueno, yo no sé tanto de historia como para afirmarlo).
      Si el euskera no es también una excepción en esto, ha debido tener valores, uso en el gobierno de la comunidad de hablantes. Ningún idioma sobrevive si sus líderes no lo hablan, pues la comunicación con de quien depende tu vida es el más poderoso incentivo lingüistico (vale exactamente igual para la penetración del inglés hoy día, aunque el poder se manifieste de manera más difusa).
      Bueno, que me enrollo. Lo que quería expresar es que si se ha conservado el euskera no es (sólo) por el aislamiento (geográfico), sino también por ser un vehículo de organización social (y política, por tanto) durante buena parte de su historia reciente (en términos históricos, reciente incluye el siglo X, por ejemplo). O si se quiere, porque nuestros antepasados lo han necesitado y han hecho por mantenerlo. ¿Idealismo? Bueno, quizá sí…porque si estos pensamientos los tengo que demostrar yo, como me pides, pues ¡a bueno a ido a parar!.
      Pregunta: ¿qué representaría que en una casa romana de categoría notable de Veleia, usaran sus habitantes un vasco antiguo? Hombre una casa sola no hace granero, pero si fuera varias (¿porqué han destruido parte del yacimiento?), implicaría que personajes privilegiados de Veleia, de constumbres romanizadas, puede que alguno de esa familia edil o cargo de la ciudad, usaban ese protovasco. En aquella época el vasco no era un idioma ¿cómo has dicho? “inútil” socialmente, sino un vehículo de comunicación entre personajes de influencia social…había motivos para saber hablar vasco. Bueno, por ahí van mis ideas.
      Un saludo, Maju. Y perdona mi ignorancia de tantas cosas. Sigo en mis ratos libres empapándome de la hipótesis “kurgánica” por tu culpa. Y esta vez es Maju sin contaminación de mis amigos catalanes (justamente hemos estado en Benasque). Tanto bromear con el “maco” por allá, “molt maco” por aquí, que acabé mautizandote con un mestizo Macu.

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      1. En ningún momento me planteo quitarte la razón de pleno, sólo matizarte. En algunos aspectos es una confrontación más directa con lo que dices (p.e. lo de los montes) y en otros para nada. Para mí el “aislamiento” no es algo de los vascos sino en general de la Europa Atlántica, que se encuentra muy lejos de los principales centros de desarrollo, sobre todo el Mediterráneo Oriental y Oriente Medio. Logra a pesar de todo algunos desarrollos propios de relevancia pero esa distancia es demoledora a largo plazo. De hecho Europa Occidental ha sido realmente fuerte sólo a partir del desarrollo de las rutas transocéanicas, que dominó hasta hace poco; antes era un cul-de-sac, el Finis Terrae de los Romanos, el confín más remoto.

        Esta Europa Occidental antigua, prehistórica, neolítica y calcolítica, que los vascos podemos representar quizá mejor que ningún otro pueblo actual, se encontró presionada por el sur (civilizaciones mediterráneas) y por el norte (bárbaros indoeuropeos, celtas primariamente) y en medio de esa doble presión queda, consigue sobrevivir, la anomalía vasca. Consigue sobrevivir en parte porque está relativamente lejos de ambos focos de presión, es relativamente pobre (menos apetitosa) y es relativamente rebelde y luchadora (por que tenía una sociedad bastante igualitaria y democrática, valores que merece la pena defender frente la esclavización feudal, y que es algo mucho más importante que el euskera o el Rh⁻). A todo ello súmale un terreno montañoso que sirve de “fortaleza” cuando no se puede resistir en el llano.

        El aislamiento no deja de ser un factor (aislamiento de Europa Occidental que genera atraso, aislamiento relativo de EH respecto a los focos de presión exterior, relativa pobreza de la tierra que hace al país objetivo “marginal” para cualquier invasor, montes que sirven como fortaleza en la adversidad), sólo que hay que calificarlo mucho para entenderlo bien y no es tampoco el único factor: hay un factor innegable que es una voluntad de resistencia casi incombustible que es el factor decisivo y que es imposible de juzgar con la información que tenemos pero que seguramente tiene que ver con la existencia de una sociedad libre y relativamente igualitaria (estilo Suiza) que no quiere rendir esos valores sociales tan apreciados y que, en algún grado se han preservado en el derecho pirenaico (fueros).

        Los romanos llamaron a los cantones (“tribus”) confederados del norte, los primeros vascos que se encontraron en su expansión, “aequitani”: los de “aequitas”, los de la equidad. Agosti Xaho, el auténtico “padre fundador” del nacionalismo vasco moderno, argumentaba que “eskualdun” no venía de “eskuera”, sino que ambos derivan de una antigua raíz *esku- que tiene el significado de empoderamiento o libertad y que podemos encontrar en términos como “eskubide” (derecho). Esta última parte es muy discutible pero la interpretación del término “aequitani”, sólo admitiría otra posible lectura de “equites” (jinetes o caballeros), bastante más problemática tanto en lo lingüístico como en la lógica subyacente, o quizá de un lugar llamado “Aequi” que no se conoce que existiera.

        El hecho es que una y otra vez encontramos a esos mismos pueblos, defendiendo precisamente sus libertades, primero en la resistencia y rebeliones tempranas (se decía de los esclavos cántabros que escapaban cuando podían y caminaban sin descanso, ocultándose, hasta volver a su tierra), después en las bagaudas, que principalmente se extendieron del Loira al Ebro (con un foco secundario en Helvetia, que hace la comparación con Suiza muy relevante) y, después, en el derecho pirenaico y su defensa feroz.

        Entonces hay otro factor: que es el amor por la libertad personal y colectiva, que genera una resistencia difícil de derrotar. Este factor quizá sea decisivo aunque no entendamos muy bien cómo se generó inicialmente y por qué no se consolidó en otros lugares como Galicia, porque realmente hasta bien entrada la Edad Media tenemos muy poca información. Es posible que Galicia tuviera una génesis social anterior a la invasión celta que fuera distinta, pero no lo sabemos, alternativamente puede que las invasiones sucesivas, de corte más o menos aristocrático-esclavista, conformaran su “mentalidad nacional” moderna, tan suspicaz, conservadora y clientelar.

        “En el Neolítico, en la Alta Edad Media…supongo que [el euskera] rodó por los ejércitos navarros en sus conquistas en boca de capitanes y luego en las repoblaciones…”

        Sabemos que en la época en que la Alta Nabarra es invadida por Castilla, aún se hablaba euskera en La Rioja y Erribera. Hay testimonios concretos (un veterinario salmantino migrado a Tutera que pide ayuda para aprender euskera y mejorar así su negocio, un caso judicial de no-me-acuerdo-cuál pueblo de La Rioja Media que defienden con éxito su derecho a usar euskera en el ayuntamiento). O sea que sí: que la lengua principal (aunque no la única, ni la más prestigiosa) era el euskera en todo o casi todo el antiguo reino de Pamplona (con frontera en Atapuerca) y otras zonas (Iparralde, Gascuña, Alto Aragón, estado Banu Qasi de Tudela). Se fue perdiendo ante la presión de los romances pero no exactamente como algunos mapas famosillos sugieren: los datos que yo tengo sugieren que en partes de Gascuña se perdió antes que en el Alto Ebro por ejemplo.

        Sobre las repoblaciones tengo muchas dudas, la verdad. Muchas colonizaciones en realidad son enclaves “francos” de lengua romance (occitano o gascón quizá inicialmente, navarro-aragonés después), además lo que creo ver en la genética es que en general en la península las repoblaciones no pudieron ser tan impactantes, sino que hay bastante continuidad en la población. El caso del Norte de Burgos es alucinante, porque ves linajes en el Calcolítico que siguen siendo hoy día específicos de esas comarcas concretas, lo que indica que la gente de allá no ha migrado mucho desde la época de los dólmenes. Se ve en el detalle fino distinción con Euskal Herria propiamente dicha ya desde entonces, a pesar de que está aquí al lado. En la Península Ibérica en general puede haber muchísima persistencia local desde épocas muy antiguas, aunque no tenemos estudios lo bastante extensos aún para afirmar que fuera así en todas partes. En ese sentido trato las repoblaciones medievales como temas menores y localizados, a lo sumo, que no parecen alterar mucho el escenario genético a nivel de comarcas y regiones.

        “Ningún idioma sobrevive si sus líderes no lo hablan”…

        Eso es muy relativo, depende del poder real que ejerzan esos líderes. Puede perfectamente existir una lengua sacerdotal como el latín al lado de lenguas locales totalmente distintas, puede ser perfectamente que las Juntas de Bizkaia hicieran sus sesiones en castellano mientras prácticamente toda Bizkaia hablaba euskera en la calle. Estos son ejemplos concretos sacados de la historia real. Otro sería p.e. la oficialidad del francés normando en Inglaterra, que sin duda influyó mucho en el vocabulario inglés moderno pero nunca logró destruir el inglés. Los francos hablaban un dialecto germánico próximo al holandés y sin embargo francia, que ellos fundaron y gobernaron durante tanto tiempo, habla romance. No es una regla fija, aunque es cierto que el reemplazo lingüístico por “dominio de élite” sí que ocurre a menudo (p.e. el latín vulgar en Europa Occidental, el turco en Anatolia, etc.)

        Yo creo que los líderes de la Vasconia medieval hablaban euskera a menudo, aunque rara vez en actos oficiales, porque en realidad se usaba el latín eclesiástico en la corte y algunos enclaves “francos” y de otra índole, monasterios p.e., eran de habla romance primariamente. Lo que está claro es que no había una hostilidad contra el euskera, como ha ocurrido bajo dominación extranjera demasiado a menudo.

        “Lo que quería expresar es que si se ha conservado el euskera no es (sólo) por el aislamiento (geográfico), sino también por ser un vehículo de organización social (y política, por tanto) durante buena parte de su historia reciente (en términos históricos, reciente incluye el siglo X, por ejemplo)”.

        Yo diría que sobre todo en la época de la bagauda, cuya base es la lucha por la libertad frente al feudalismo, pero que accidentalmente sirve de vehículo a la supervivencia casi milagrosa del euskera. Después no lo tengo tan claro.

        “Pregunta: ¿qué representaría que en una casa romana de categoría notable de Veleia, usaran sus habitantes un vasco antiguo?”

        Lo que tenemos no es una casa sino las ostracas (fragmentos de cerámica rota, reciclados para escribir y dibujar, probablemente por niños) reutilizados finalmente para construir los cimientos de una casa. Es decir: los constructores de esa casa concreta fueron al basurero local, recogieron un montón de “trastos abandonados”, muchos seguramente de una escuela local, y los usaron como cimentación y drenaje. 18 siglos después unos arqueólogos con la suerte retorcida (Eliseo Gil lleva siete años malviviendo entre trabajos cutres y la RGI) los encuentran. Lo que tenemos no son los hallazgos de “una casa” por lo tanto sino en general los ejercicios o caprichos de escritura de niños o adolescentes de la ciudad, que era sin duda la capital de facto de los Caristii. O eso entiendo yo al menos.

        Probablemente los que podían permitirse el lujo de tener una educación eran gente de pasta, eso sí. Y en consecuencia significa que incluso los prohombres de la ciudad hablaban euskera, ya que serían en su mayoría nativos romanizados.

        “¿porqué han destruido parte del yacimiento?”

        Buena pregunta que yo también me he hecho: piensa mal y acertarás.

        “Sigo en mis ratos libres empapándome de la hipótesis “kurgánica” por tu culpa.”

        Cargo con la “culpa” con toda la tranquilidad: es una muy buena teoría que no hace más que confirmarse una y otra vez, al contrario que las alternativas.

        Ondo pasa.

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  4. Sí, sí, coincidimos en (valoración) de los datos históricos que relatas (algunos de ellos, nueva información para mí). Seguramente estamos comentando sobre asuntos en que nos diferencia más el matiz del lenguaje empleado que el fondo del asunto.

    Para mi, Veleia es un hito muy significativo. No sabía la circunstancia arqueológica de las ostracas. Tampoco se me hace extraño. Hasta tiempos muy muy recientes, las casas nuevas se construían aplanando el derrubio anterior y no excavándolo para retirarlo. Una fortuna para cualquier arqueólogo, ja, ja.

    Siendo de la casa presente o aprovechamiento de materiales, lo cierto es que algunos enseñaban a otros de la reducidísima minoría de lecto-escritores de la época a escribir también en el vasco de entonces. ¿Era un capricho, un juego para aprender lo que luego sólo se usaría en lengua latina? Quizá, pero el uso de determinadas grafías no aplicables al latín, sugerirían otra cosa: una posible aplicación práctica, un uso relativamente habitual de escritura del vasco (con alguna grafía específica al menos no olvidada en ese momento).

    Si fuera así, la pregunta sería para qué se aprendía a escribir en vasco: ¿usos religiosos, administración de bienes, fijación de acuerdos o normas colectivas –al estilo de cómo se empleaban los alfabetos íberos en los bronces de ciudades, por lo demás romanizadas como Veleia? Bueno, por plantear hipótesis de trabajo, que no quede. Si algo fuera en esta dirección, estaríamos hablando de estamentos directivos (líderes, o sea, personas con poder sobre el cuerpo social) que se relacionan con sus administrados usando el vasco, ¿no?. Por lo menos es una hipótesis emocionante a confirmar con excavaciones futuras.

    Entre mis tareas como voluntario (en años bastantes más jóvenes que ahora) tuve relación con comunidades gitanas. Para mi fue muy llamativo ver cómo se había perdido el interés por el kaló (romaní) entre los jóvenes allí donde la estructura patriarcal de los clanes familiares se deshacía. Me hizo pensar bastante sobre cómo las lenguas no son sólo cultura (peculiaridad idiosincrática), sino con frecuencia pilares de diferentes relaciones de poder (de solidaridades, de intereses, de organización social) dentro de su comunidad de hablantes.

    Así que imagino la historia del euskera como la de un corazón, de expansión unas veces y reflujo en otras. Y los momentos de expansión-afirmación, aunque no hayan sido continuos históricos, lo fueron como lengua útil de organización y administración social, de “empoderamiento” (palabrota que ahora está de moda; por ejemplo frente a ajenos a vencer). Y de allí que en los momentos de reflujo conservara prestigio y capacidades similares suficiente, en donde se mantenía, como para ser conservado como lengua útil, no sólo (aunque también y entonces llamado a desaparecer) un atavismo cultural. Veleia (junto con otros hallazgos) representaría un momento álgido, contrariamente a lo esperado.

    Supongo que no estoy diciendo más que las obviedades de un borracho de las palabras. No quiero saturar tu blog, así que resistiré la tentación de conversar contigo. Seguiré entrando a leer tus interesantes aportaciones como un ratón: en silencio.
    Muchas gracias por tus comentarios y tu paciencia.

    Besarkada handi bat

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    1. Hay al menos una inscripción en alfasilabario íbero, si no recuerdo mal. Esto debería recordarnos que la escritura no llegó a la península con el latín, sino que es muy anterior. Aunque evidentemente no se escribía mucho en euskera (o proto-euskera) un alfabeto como el latino o alfasilabario como el ibérico vale para cualquier idioma, más o menos. De hecho el alfabeto latino se ha adaptado a todos los idiomas del mundo hoy día, aunque sea como escritura secundaria.

      “las lenguas no son sólo cultura (peculiaridad idiosincrática), sino con frecuencia pilares de diferentes relaciones de poder (de solidaridades, de intereses, de organización social) dentro de su comunidad de hablantes”.

      Tiene sentido eso que dices, sí.

      “Así que imagino la historia del euskera como la de un corazón, de expansión unas veces y reflujo en otras.”

      Sí pero yo no veo ese momento expansivo en la Edad Media, al contrario: lo que se ve es un retroceso más (Gascuña, Alto Aragón), que continúa en la Edad Moderna. Quizás hubo (re-)expansión limitada en el episodio de la bagauda. Y también explica tu argumento que la lengua resistiera mejor donde quedaba autogobierno que allá donde no lo había.

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  5. RAMON 13 ABRIL 2017. PERDONARMEN PERO NO PUEDO EVITAR OPINAR:Es curiso constatar como cada día retrocede más en el tiempo el inicio de la población humana en la cornisa cantábrica.
    Hace 900.000 años el Homo Antecessor nos sitúa en la población europea más antigua. En la actualidad se data hace 150.000 años el inicio migratorio del Homo Sapiens (bosquimanos), migración que, desde Africa, dará lugar a todas las razas humanas actuales del mundo.

    Migración del Homo Sapiens, (los bosquimanos), desde hace 150.000 años.

    Coincide con el inicio de la última glaciación en Europa, “Riss-Würm”. La emigración se dirige hacia Asia Menor, Asia, India y Australia y, hace 40.000 años, desde Asia o Asia Menor se dirige hacia Europa.

    1.1 LA EUROPA PREINDOEUROPEA.

    Es la Europa anterior a las primeras migraciones pre-arias que desde la India, pasando por Asia Mayor, van ocupando Europa, tienen lugar hace unos 6.000 años (En Centroeuropa se desarrollan los Celtas, que asimismo se llamaban Galiain, o sea, Galos) y han borrado los idiomas anteriores, excepto en Vasconia, donde se conserva el euskera, idioma anterior a estas invasiones.

    En Asia quedan restos de idiomas parientes en Georgia (Iberia), y ya en idiomas desaparecidos se conservan textos en las lenguas de los guanches, egipcios, líbico-bereberes, arcadios, minoicos, cretenses, etruscos, iberos, tartesos, sumerios, etc , cuya estructura gramatical y palabras se están traduciendo con el euskera (el egipcio, cuya escritura se conocía por la piedra Rosseta y que presentaba gran dificultad para dar a “entender” los textos, ha sido traducido por la Universidad Complutense de Madrid con el euskera, aunque costará tiempo que lo reconozcan las instituciones europeas, ya que implicaría el reconocimiento de doscientos años de traducciones erróneas predominantes en la egiptología y que quedarían descalificadas en gran medida).

    Los Hombres de Cromañón, cuyas características son las de los europeos actuales, aparecen en la cornisa cantábrica y costa vasca hace unos 27.000 años (Paleolítico). En esa época, todo el norte europeo desde la península ibérica estaba bajo los glaciares. El Hombre de Cromañón convive en Iberia con el hombre de Neardental, que le trasmite el gen de soporte del frío y del 10 al 25 % del ADN. Con los deshielos empiezan a poblar el norte.

    Asimismo, por el hallazgo de cuchillos funerarios de sílex en América del Norte idénticos a los encontrados en Francia, se ha comparado el ADN con los indios americanos, y éstos tienen el 25% de ADN común con nosotros, especialmente los indios sioux, con lo que se teoriza con el paso del hombre de Cromañón por los hielos desde un paralelo cercano a Irlanda, antes de las migraciones asiáticas por el Estrecho de Bering y su mezcla posterior.

    Mapa del Arte Prehistórico occidental y su expansión.
    En negro: Cuna del arte prehistórico.
    Rayas horizontales: Sectores de influencia artística directas, antes de 10.000 años A.C.
    Puntos: Sectores de inf. Artísticas posteriores a 10.000 A.C.
    Flechas: Corrientes artísticas.

    Se aprecia el paso de las corrientes artísticas posterior a 10.000 hacia África (megalítico). En el 8.000 a. de C. florecerían en Altamira, Santimamiñe, Ekain y Lascaux las pinturas rupestres “enloquecedoras” por su arte. Esta migración tendría un retorno (neolítico) tres o cuatro mil años después, con el desarrollo de las civilizaciones en Asia Menor y la paulatina conversión en desierto del Sahara, que comenzó 7.000 años a. de C.. La ausencia de valoración y la prepotencia de la cultura indoeuropea ha hecho que los investigadores del siglo XIX se vuelvan “locos”, en sentido figurado, al encontrar por ejemplo en Escocia rasgos culturales que atribuyen a los egipcios, cuando son anteriores en dos o tres mil años (los pictos), Al considerar que la cultura “inicial” viene de África; no son capaces de entender que es la “vuelta” de los que salieron, pero para reencontrarse con gentes que se quedaron, no con tierras inhabitadas.
    Los científicos europeos han dado en llamar vascona a esta humanidad preindoeuropea, y sostienen que los primigenios habitantes europeos son éuskaros, resultando que buena parte de la población europea actual desciende de los vascones prehistóricos y otorgándole a la lengua de los vascones la consideración de ser la primera lengua de Europa, al llevar los vascos al menos diez mil años de asentamiento en la misma tierra.

    Antes de la última glaciación -la Riss-Würm comenzó hace 100.000 años y acabó entre 10.000 y 15.000 años-, hace más de veinte mil años (paleolítico), los primeros Cromañón se diseminan por toda Europa. La extensión de los glaciares obligó a estas poblaciones a refugiarse fundamentalmente en la zona circumpirenaica. En el Paleolítico Medio (Homo sapiens) se utilizan las cuevas (Axlor, Amalda, Lezetxiki); en el Paleolítico Superior se incrementa el uso de cuevas (Ekin, Berroberria, Isturitz, Korkobilo, Urtiaga, Sara, Santimamiñe) y aparece el Homo sapiens sapiens, Hombre de Cromagnon, equiparable a la raza actual pero con 500 gramos más de cerebro. Hacia el 18.000 A.C. se da un repunte en el frio de gran rigor, dejando las costas a 10 km de la actualidad. Terminada esta gran ola de frío los glaciares fueron retrocediendo y, desde este lugar de los Pirineos occidentales, iniciaron la colonización del continente deshabitado, dirigiéndose en varias direcciones: hacia el norte de Europa (Rusia, Noruega…), las Islas Británicas, Dinamarca, Irlanda (dicen sus tradiciones que hasta tres veces fueron poblaciones de Iberia) y también hacia el sur (megalítico). Mucho más tarde, hace unos seis mil años, los europeos fueron invadidos por los grupos llamados indoeuropeos (los celtas, o sea, galos), que acabaron imponiéndose en el periodo neolítico. Coincidiendo con el desarrollo de la agricultura y la metalurgia se desarrollan nuevas lenguas indoeuropeas.

    Arte paleolitico en europa.

    Cuando los romanos se extienden por Europa, los vascones se hallaban en la zona circumpirenaica, fundamentalmente entre el río Garona y el Ebro. La genética de poblaciones es utilizada para establecer lazos filogenéticos entre poblaciones humanas, gracias a la cual cada vez se podrá analizar con mejor precisión las relaciones constituidas entre un gran número de genes nucleares. Hasta ahora es principalmente el ADN mitocondrial, marcador genético de la transmisión materna, el que ha sido escogido para desarrollar este tipo de estudios, como el referido por E. Hamel y P. Forster en un extenso trabajo publicado en The American Journal of Humn Genetics por treinta científicos europeos en agosto del año 2001: sobre la base del ADN mitocondrial de diez mil europeos actuales repartidos sobre el conjunto de nuestro continente se han podido identificar tres grupos de ADN mitocondrial cuyas características expresan la edad de su aparición. Estos tres grupos han podido ser datados y evidencian una adaptación de los individuos a las influencias medioambientales, como pueden serlo los grandes cambios climáticos: el primero (llamado prevascón),se remontaría a más de 20.000 años, el segundo (vascón) a más de 15.000 años y el tercero (post-vascón) hasta menos de 10.000 años.
    El segundo se encuentra en todos los europeos, y es muy interesante porque su frecuencia máxima está centrada en Euskal Herria, y su irradiación decreciente a partir de la zona pirenaica occidental prueba la hipótesis de la migración de la población prehistórica vascona a través de toda Europa. Los cálculos del reparto de estos tres tipos de ADN mitocondriales acreditan la tesis de que las tres cuartas partes de los europeos actuales descienden en línea materna directa de esta población prehistórica presente en Vasconia durante la última glaciación. Estas nuevas investigaciones no han hecho más que empezar. Entonces, ¿qué queda de los mitos de las razas puras? Se concluye que todas las razas conquistadoras fueron invasiones de grupos pequeños sobre una población existente mucho mayor.

    En la revista “Muy Interesante” el biólogo molecular cubano-estadounidense René Herrera, que llevaba 20 años recogiendo muestras de sangre para obtener ADN de poblaciones a nivel mundial con el fin de analizar las variaciones genéticas entre grupos humanos para la universidad de Florida, contesta a la pregunta de por qué es tan interesante el caso del pueblo vasco: “Es un pueblo muy interesante porque se cree que desciende directamente de los cromañones, grupos paleolíticos que pintaron Altamira y Lascaux. Ellos representan una clave, un refugio que existía en la península durante la última glaciación y que dio lugar a diferentes expansiones de ese foco. Hemos hecho un estudio donde analizamos los cuatro principales grupos vascos, que será presentado este año en la Revista Europea de Genética Humana” (esta universidad fue pionera hace más de 30 años en obtención de muestras de sangre para su análisis; ahora muchas lo hacen, pero ellos tienen el más amplio banco de muestras).
    Estamos hablando de una cultura asentada en el mismo lugar desde el Paleolítico, pasando por el Megalítico y el Neolítico hasta el día de hoy, aunque sería prepotente hablar de “cultura vascona” en épocas tan remotas, pues se trataría de pequeños grupos dispersos en inmensos territorios, con muy limitados medios y recursos y diferencias entre ellos, difíciles de conocer.

    Para estos investigadores, la lengua hablada por los vascones juega un papel central en la prehistoria del poblamiento europeo. Varios elementos lingüísticos vascos se encuentran como fósiles en las denominaciones geográficas de diferentes países europeos, lo que proporciona al euskera el estatuto de primera lengua europea. Y no debemos olvidar que el neolítico, fue la mayor revolución hasta el pensamiento especulativo griego. Dieron nombre a las cosas, a los montes, los ríos,las plantas, los utensilios, la ganadería,la agricultura, el pastoreo, la religión, etc. y pasaron de cazar a cultivar y domesticar.

    Federico Krutwig , experto en más de 20 idiomas -latín, árabe, húngaro, neerlander, inglés, ruso, hebreo, persa, copto, sánscrito, chino y georgiano entro otros-, en su obra acepta parte de la teoría de Woelfel de que el pre-indoeuropeo fue desplazado de Europa y Asia, del centro hacia sus extremos, donde más se conserva (halbinseleuropa: Europa de las penínsulas; Garaldea: región de montañas).
    Toda esta Halbinsel-Europa parece que ha tenido desde muy antiguo una estrecha relación con la región de Sumeria, país que forma parte hoy de Iraq, pero cuya población, no teniendo un origen semita, era de tipo mediterráneo, según las estatuas y dibujos. La lengua de los sumerios ofrece bastantes coincidencias con el vasco, aunque no tantas como las del Cáucaso del noroeste (ubykh, abkhazio y circasiano).

    En todo caso tiene suma importancia esta coincidencia vasco-sumeria, porque ha sido el sumerio el pueblo que efectuó quizás el más importante de todos los descubrimientos realizados por la humanidad, el de la escritura, de suerte que los hombres, al poder plasmar en un material resistente sus conocimientos, pudieron desarrollar la ciencia, que de esta forma quedaba desligada de la retransmisión oral y de la memorización, cosa que hubiera imposibilitado una evolución como la de hoy en día.
    Con ello llegaríamos a la parte más interesante de la teoría de Woelfel en la que habla del “substrato mico-vasco en las lenguas itálicas y griego”. En este sentido habla de una «Wortgemeinschaft” (comunidad) vasco-líbico-italo-griega en cuatro ámbito: la arquitectura, el regadío y cultura arbórea (ewásserung), la flora, fauna y ganadería y, finalmente, culto y sociedad.
    En el capítulo 14 habla de la existencia de ese sustrato vasco-líbico en las lenguas celtas y germánicas y afirma igualmente una Wortgemeinschaft (comunidad), pero esta vez en tres ámbitos: fauna y flora, culto y sociedad, y ganadería y arboricultura. Aquí se refiere al idioma de los pictos (Die Sprache der Pikten) del que, como veremos, H. Guiter ha demostrado su índole vascoide. Pero la parte más interesante hubiera sido la que indicaba bajo el capítulo 15 al afirmar “La couche (capa) lingüística atlanto-líbica y el Megalítico”:
    § 154: Nueva explicación de las coincidencias lingüísticas italo-celta-germánicas.
    § 155: La lengua atlanto-líbica y la Europa pre-indoeuropea.
    § 156: El sustrato se limita a la Europa de las Penínsulas (Halbinsel-Europa).
    §157: La extensión de la couche lingüística atlanto-líbica y la cultura megalítica coinciden: coincidencia en el espacio.
    §158: Los términos correspondientes a los elementos de la cultura megalítica corresponden al atlanto-libico: coincidencia en el tiempo.
    § 159: El atlanto-líbico puede ser considerado como la lengua de los megalíticos.
    § 160: Los indoeuropeos occidentales tomaron los términos para los animales domésticos y la ganadería de la lengua atlanto-libica.
    §161: Los indoeuropeos occidentales tomaron los términos correspondientes a las plantas cultivadas y de la agricultura de los atlanto-libicos.
    §162: Los indoeuropeos occidentales tomaron los términos correspondientes a la religión y la vida superior política de los atlanto-líbicos.
    §163: Los pueblos megalíticos eran pueblos productores de cultura (kulturellgebende) y formaron parte de la casta social superior.
    § 164: Pueblos indoeuropeos creadores de cultura sobre los territorios donde existía una cultura superior pre-indoeuropea y pueblos indoeuropeos no-creadores de cultura en la tierra intermedia euroasiática.
    § 165: La patria originaria de las lenguas indoeuropeas se encontraba fuera de la Europa de las penínsulas.

    Estas serían las partes principales de lo que pensaba escribir D. Woelfel. Sus revisiones se hallan confirmadas por trabajos antropológicos. La existencia de la Europa de las penínsulas es una realidad objetiva confirmada por la hematología.
    Así esta Europa de las penínsulas no es solamente una realidad objetiva geográfica, sino también lo es serológica: una línea trazada desde Luebeck a Trieste, y que en el Balcán incluiría a Grecia dentro de la halbinseleuropa, separaría a la Europa por excelencia de la de la llanura Euroasiática que está hoy poblada de eslavos que, hematológicamente, no son auténticos europeos.

    También es interesante un examen lingüístico del griego, lengua de la que hoy en día todos los investigadores afirman que tiene desde un 30 a un 60 por ciento de léxico no-indoeuropeo. Estos elementos pre-indoeuropeos en la lengua griega son mucho más extensos que el simple vocabulario, y se refieren en parte a elementos gramaticales, a preposiciones, conjunciones, etc.

    Krutwuig hace referencia a Dumezil quien, en su estudio sobre las lenguas del Cáucaso nororientales -las que más se asemejan al vasco, más que el georgiano- nos da entre los preverbos, que tienen semántica preposicional, un elemento” ka-“, que significa en realidad “cabeza” y que se emplea en el sentido de “hacia arriba”. Si tenemos presente que en sumerio el sufijo -ta significa “desde” vemos que el significado que se da en griego a las palabras compuestas con «kata», que significa « desde arriba», tiene una explicación preindoeuropea.
    Igualmente la preposición “metá” tenemos que considerarla compuesta de un elemento “me”, que se encuentra en el preverbo ubykh “wa“, que significa “en, dentro, desde dentro” y la postposición “-ta”, que es empleada con el sentido de “de, desde” en sumerio. Se ha conservado en vasco en formas unidas a la postposición verbal -la cuando se dice –lata, (que en vascuence algunos, por razones estéticas, lo escriben siempre en foma de “-la ta”), así como en algunos elementos fosilizados como” haniketa” (desde entonces). La forma vasca “-tik”, que equivale a la griega -ek, parece ser una composición de “-ta + ek = tik”.
    En cuanto a la preposición griega “ana”, de la que existe un equivalente en el sánscrito “anu”, también tenemos un equivalente más exacto en el preverbo abkhazio “-na-“, que indica “en sentido opuesto”. En griego, por ejemplo, anábasis era la marcha en sentido opuesto al que se fue. En el caso del viaje relatado por Xenophonte, era la “vuelta” de Babilonia. El preverbo akhazaio “-no-“ se encuentra en circasiano en forma de “-ne-“.
    El elemento vasco “-ke-“, que sirve en el verbo para distinguir la forma subjetiva de la objetiva como en dathorke, frente a dathor, veremos que Homero emplea en dicha semántica el elemento “ke” en vez de la forma “an” empleada generalmente en ático. Este elemento “–ke”, es posible que equivalga al elemento “-qa” con el que Ubykh se forma el aoristo y que en circasiano también aparece en forma de “-gha” para formar el aoristo-perfecto y en ghet (equivalente al ubykho “-qéth”) para formar el pluscuamperfecto.

    La teoría de Woelfel tiene, especialmente para nosotros los vascos, una importancia muy grande, independientemente de que en éste o en aquel punto deba ser corregida o hasta atacada. Su importancia reside en un cambio de actitud.
    En efecto, en la filología, como en toda otra ciencia, incluso en las más abstractas, existe siempre una base ideológica extra-científica que sirve de impulso al investigador (el idioma en que se piensa y escribe). Y esto es así y se puede demostrar claramente aún en aquellos casos en que se presenta una teoría con la aparente máxima imparcialidad. En la Lingüística predomina desde el siglo pasado, y aún antes, una concepción “indoeuropeizante”, de suerte que hasta sesudos investigadores que pretenden atenerse a leyes “objetivas ” científicas, les guste o no, siempre parten de una base extra-científica. Deberían tener la sinceridad de reconocerlo, que no les queremos achacar a ellos ni a nadie nada, porque nos parece que las cosas no pueden ser de otra forma. Pero lo que no queremos admitir es que, teniendo toda teoría necesariamente una base externa en la que se apoya (el idioma que utiliza), se nos persuada de que nuestro punto de vista es el “partidista”, mientras el del contrario, el de la teoría que se expone vis-a-vis, es el químicamente puro.

    No tenemos más que examinar un poco de cerca la teoría científica de la lingüística comparada basada en las lenguas indoeuropeas, para darnos cuenta de la fuerte base extra-científica que está en sus raíces. Nos basta con considerar la forma en que los “lingüistas indoeuropeos” barren en todo momento para casa. In dubis, todo es indoeuropeo, todo aporta una confirmación a su teoría. Por ejemplo, los indoeuropeístas, para establecer su teoría y la continuidad de las lenguas indoeuropeas, se basan mayormente en las similitudes del vocabulario, en comunidad de léxico y, aunque bastante menos, en la gramática (especialmente cuando esto les conviene). Así, por ejemplo, para los indoeuropeístas, las lenguas del Norte de la India (el hindustani, bengalí, pandjabi, marathi, oriya y gudderati) siguen aún hoy en día siendo indoeuropeas, a pesar de que en estas lenguas la gramática es enteramente diferente de la del sánscrito y, en cambio, coincide en su casi totalidad con la de las lenguas dravídicas. Es decir, aquí se juzga por lo que les conviene, -por el vocabulario- que, además, en la mayor parte de ellas -en más de un 40 por ciento-,es de origen colario, es decir, del grupo de lenguas más antiguo de la lndia, como es el santali. Sin embargo, cuando les conviene se deja de lado el vocabulario y se recurre a la gramática, como cuando hay que afirmar que la lengua hetita es indoeuropea: aquí se recurre a la gramática, aunque se admite que casi todas las palabras no son de origen indoeuropeo. Como se ve, en cada caso, barriendo para casa.

    Siguiendo con las tesis expustas en “Garaldea”, la teoría de Woeffel tiene una calidad excepcional para un europeo occidental: la de “rechazar la superioridad indoeuropea”, que ha estado a la base no sólo de las teorías nazis, sino que penetra de forma más callada pero tan profunda como las propias teorías nazis en otras ramas de la “investigación científica objetiva”. Frente a la teoría nazi indoeuropeísta de la superioridad “arya”, que los nazis luego cambiaron en la superioridad de la raza nórdica, Woelfel establece el postulado científico de que la auténtica cultura europea NO ES DEBIDA a los indoeuropeos, sino a la couche pre-indoeuropea existente en los territorios a los que los indoeuropeos inmigraron en Europa Occidental. El término “ur” (agua) está extendido como raíz en muchos nombres de ríos y riachuelos de toda Europa .
    Al norte de la llanura del Éufrates y Tigris se encuentra una región hoy poblada por kurdos (un pueblo de lengua iránica), pero antiguamente poblada por un pueblo de lengua no-indoeuropea. Esta región ha tenido para el desarrollo de la cultura mundial una gran importancia, puesto que parece ser que fue ahí donde se descubrió la “agricultura” y se domesticaron plantas y animales, comenzando el desarrollo el Neolítico. Esta región tenía en el nombre de Urartu. A partir de ella, es decir, del Lago Van, y entre el Éufrates y el Tigris se despliega la llanura de Mesopotamia. Una extraña coincidencia nos dice que esta región se llama hoy en día en árabe “Al- Djezira” que quiere decir “la Isla”, cosa que en vascuence significa justamente Urarte.

    Aunque durante toda la época neolítica llegaron a Europa, una tras otra, invasiones de agricultores neolíticos, que tenían una forma de trabajar la tierra que sí permitía una mayor concentración de población que la que tenían los cazadores mesolíticos que vivían en Garaldea, al cabo de unas décadas tenían que emigrar a roturar nuevas tierras ya que sus técnicas agotaban la tierra
    . Una buena parte de la población que vivía en Garaldea era de origen mesolítico, anterior a los neolíticos, y esta población de cazadores había producido en Occidente algo tan importante como es el arte pictórico. Louis René Nougier, profesor de la Universidad de Toulouse, en su libro ” L’Arte Prehistorique” defiende que todo el arte prehistórico, tanto el naturalista (tipo Altamira) como el más estilizado neolítico, tiene su cuna en la región de los Pirineos, es decir, en el País Vasco y regiones que aún en tiempo muy reciente han estado pobladas por vascos. Se reproduce el mapa que en su obra aparece, en la página 14 del presente texto.
    Como esta población aurignacense era racialmente de tipo Cromañón, lo que constatamos es que esta conjunción entre «artistas cromañon”, que estaban aún en una situación de cazadores, y emigrantes neolíticos, que traían la agricultura, fue una unión fecunda que propició la base de la cultura garaldetana (megalítica) .

    De mi libro “Historia Breve de Navarra”, aún sin publicar

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    1. Los comentarios están sin duda para eso: para que los y las lectoras comentéis. Así que no hace falta que te disculpes por comentar, faltaría más. Sí que pediría en el futuro un poco más de síntesis, porque es un texto muy largo, la verdad, que casi mejor lo publicas como artículo de un blog (el tuyo, si no lo tienes lo puedes crear en cuestión de minutos) y me pones un enlace.

      En cualquier caso, quizá podría estar de acuerdo con mucho de lo que dices hace unos años. Hoy día ya no. Y te voy a remitir a otro artículo (que es también parte de un libro, primariamente de otro autor, en imprenta en estos momentos) porque no quiero extenderme: https://bagaudaberri.wordpress.com/2017/01/18/genesis-de-los-pueblos-de-iberia/

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  6. No sé si me podrás contestar por lo extemporáneo de mi comentario. Pero estaba leyendo muchos artículos sobre todas estas cuestiones y me asalta una duda ‘existencial’ sobre la vinculación entre lengua y genética. Parece muy razonable suponer, como dices en tus artículos, que las poblaciones prehistóricas “euskaldunas” son descendientes de la fusión de los aborígenes cazadores-recolectores europeos occidentales (WHG) y gentes de origen egeo-anatolio –culturas de la cerámica cardial, Sesklo, etc – (EEG); o dicho con otras palabras, de la fusión de poblaciones mesolíticas y neolíticas. Y mayor predominio del azul (WHG) en los protovascos en comparación con la población paleosarda (efecto fundador). Hasta ahí, bien.

    La duda que tengo es cuando concluyes que, por tanto, “la familia lingüística del euskera (a veces llamada “vascónica”) tiene un origen muy concreto en el Neolítico egeo”. ¿En ese sentido qué opinas de Francisco Villar (nuevo vasco-iberismo)? Sus conclusiones son parecidas en el fondo aunque haya diferencias de matiz (?).He visto por ahí comparaciones entre etrusco y vasco pero no veo ninguna referencia en las últimas investigaciones. ¿Hay algo serio publicado al respecto?

    Igual es una chorrada pero la cuestión es que defiendes que los primeros agricultores europeos (EEG) de origen egeo llegaron por vía marítima (mediterránea, claro está). Si esto así, el protovasco e, incluso, la evolución lingüística posterior no deberían indicar la existencia de conceptos y términos “marítimos” no atlánticos o no exclusivamente atlánticos (y, en concreto, más entendibles si son referidos al mar mediterráneo)? ¿Existe algún estudio que hable sobre el particular? Y, si no existieran esos conceptos marítimos, ¿no podría indicar que la familia de lenguas preservada (proto-euskera) sería más bien de origen pre-neolítico? Y, por tanto, las influencias anatolio-egeas serían menores desde el punto de vista lingüístico (lo que explicaría algunas semejanzas con las familias de lenguas tirrénico-egeas pero también su lejanía).

    Por otro lado o al mismo tiempo, estoy muy de acuerdo con la crítica a la exagerada “celtización” que defienden muchos autores y del sesgo a favor de lo indoeuropeo. En Cantabria es terrible. Y me pregunto también si se puede defender el marco paleolítico o pre-neolítico para el conglomerado indoeuropeo (lenguas de cazadores-recolectores). ¿Qué opinas del estudio de Ballester del año 2006?, ¿Y cómo afectaría esa hipótesis a la teoría Kurgán en sus diferentes versiones?

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    1. Aupa Fernando. Entiendo que el íbero y el euskera están relacionados por partida doble: por un origen común en la rama sur (Cardial) del vascónico y por sprachbund (influencia mutua por cercanía geográfica). No controlo mucho a Villar pero sí que me convenció el trabajo de Orduña y Ferrer i Jan, que comenté en mi blog en inglés: http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2014/04/basque-iberian-numerals.html

      También es muy interesante la conexión sarda en la que ha trabajado sobre todo Juan Martin Elexpuru: http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2011/03/paleo-sardinian-language-relative-of.html . Hace un par de meses éste público un libro en euskera sobre el tema “Euskararen aztarnak Sardinian?” (Pamiela 2017), en el que colaboro con un artículo sobre los orígenes de los pueblos europeos desde el punto de vista de la genética. El borrador de mi colaboración (en castellano) es este artículo en el que comentamos. La evidencia que Elexpuru presenta es simplemente brutal: el caso sardo es inconfundible y debieron de hablar algo muy parecido al euskera o al íbero o a ambos hasta bien entrada la conquista romana. Además la cultura nurágica y las motillas manchegas (parte del núcleo ibérico propiamente dicho, junto a El Argar y el Bronce de Levante) tienen paralelos innegables. También hay algún patrilinaje (I2-nosequé) que compartimos casi en exclusiva sardos y pirenaicos (vascos incluidos pero no sólo, también catalanes del norte, altoaragoneses, gascones…). Se trata de un linaje paleoeuropeo pero que debió ser distribuido por el proceso de expansión neolítica. También hay coincidencias vasco-sardas en rasgos culturales como los carnavales tradicionales (con ejemplos dispersos también en otras geografías, incluyendo algunos lugares de Castilla y Galicia pero también la Alta Alemania, etc.), que deben ser tradiciones de raíz neolítica.

      El caso sardo es muy importante porque son casi idénticos a los primeros o segundos agricultores europeos (grupo principal de raíz egea) en términos genéticos. Si los sardos antiguos hablaban vascónico es que el vascónico era la lengua de los primeros agricultores europeos casi sin lugar a duda alguna. Y creo que hay muchas otras razones para pensar así pero no quiero enrollarme.

      “Si esto así, el protovasco e, incluso, la evolución lingüística posterior no deberían indicar la existencia de conceptos y términos “marítimos” no atlánticos o no exclusivamente atlánticos (y, en concreto, más entendibles si son referidos al mar mediterráneo)?”

      Decía que no quería enrollarme pero ya que preguntas te respondo: cuál es el orígen de la palabra “sardina”? Pues a mi entender es sarda-(e)gina=sardagina>sardina, es decir: “sarda” (banco de peces, entre otros significados en euskera) + egina (el/la/lo que hace..), es decir: “la que hace banco”. Muy probablemente Cerdeña (Sardigna, Sardinna, Sardhigna y Saldigna en los varios dialectos del sardo romance) deriva de este pez, sería “la isla de la sardina” seguramente aunque podría tener alguna otra explicación. Sigo porque hay miga: qué es “sarda”? Hemos dicho que “banco de peces” pero en tierra es también la horca de agricultor o tridente/bidente/tenedor gigante (que en el Mediterráneo al menos se asociaba con los pescadores sobre todo). Por qué coinciden los nombres? Porque ambas derivarían de sar(-tu): entrar, penetrar. También deriva der sar-, sare, la red con que se captura a las sardas (bancos) de sardinas (peces que forman banco). En la alta Catalunya encontramos otros restos de la misma raíz: probablemente el mismísimo baile de la sardana (“sar dana” = “entrad todos”?, igual demasiado simple pero en verdad el baile va de eso) y topónimos como Cerdanya, que seguramente se refieren a “entradas” del terreno (lo cual podría dar lugar a una interpretación alternativa del nombre de Sardigna (Cerdeña) pero a saber!)

      Más allá de esto, no sé lo bastante pero sin duda el euskera tiene cierto vocabulario marítimo propio (y también una riquísima historia documentada de navegación pionera). De todas formas, ten en cuenta que los primeros agricultores vascos llegaron desde el Mediterráneo pero tierra a través, por el itsmo (Ebro, Garona, las mismísimas estribaciones de los Pirineos) y tardaron entre siete y cinco siglos en llegar de acuerdo a la evidencia arqueológica.

      “si se puede defender el marco paleolítico o pre-neolítico para el conglomerado indoeuropeo (lenguas de cazadores-recolectores).”

      No. El indoeuropeo viene sin duda de la parte de Rusia y todas las teorías de continuidad paleolítica a nivel etno-lingüistico han saltado por los aires a fecha de hoy. Hay cierto grado de continuidad genética, compleja y mal entendida en el detalle en todas partes, pero el impacto tanto de la oleada neolítica/vascónica primero, como de la indoeuropea después es demasiado grande. Sí que podemos hablar seguramente de grupos más mestizos sobre todo en la vertiente atlántica europea y probablemente con gran importancia en la formación genética de la modernidad europea-occidental (en torno al calcolítico medio y final sobre todo pero es muy complejo y confuso a fecha de hoy por falta de muestreos sistemáticos y de calidad en occidente) pero a nivel cultural y por lo tanto lingúístico sin duda predominan estos dos grupos de forma apabullante, con un importantísimo impacto genético sin duda. Seguramente habrá vocabulario tanto en la capa vascónica como en la indoeuropea que se origine en lo paleolítico pero, por falta de referencias directas es casi imposible de discernir.

      “¿Qué opinas del estudio de Ballester del año 2006?”

      Pues no me acuerdo pero a estas alturas tiene que estar más obsoleto que el dodo. La genética de poblaciones es una disciplina joven y muy dinámica: las cosas cambian muy pero que muy rápido.

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      1. Muchas gracias por tu pronta respuesta y los enlaces. El estudio sobre el paleosardo y el vasco es muy interesante. Aunque lo de la “sardina” no sé yo (he seguido el ‘debate” con el linguista, permíteme la broma). ¿Cómo valoras la clásica historia de las tres tribus paleosardas? Me refiero a los ilienses (origen anatolio-egeo), balaros (vasco-íberos) y corsos (ligures). ¿Tiene base, hablarían variantes del mismo idioma de raíz “vascónica”?, Entiendo que los ligures, un pueblo clásico entre los clásicos (me acuerdo de Rafael Lapesa), se consideran parte de esa familia lingüística, no?

        Y ya que estamos, he leído el estudio de Patricia Villaescusa y cols. en tu web: http://forwhattheywereweare.blogspot.com.es/2017/02/the-patrilineage-r1b-df27-in-north.html. El origen en Europa del R1b (R1b-M269) se encuentra según el mapa en el norte de Grecia o sur de la antigua Yugoslavia-Macedonia. Yo me hago un poco de lío con los haplogrupos cromosoma Y (mucho follón). ¿Paleoindoeuropeo?, ¿Vascónico? Todo se me complica y amontona en mi cerebro. No he podido leer el artículo completo, que hay que palmar pasta.

        En cuanto a Villar se basa precisamente en el estudio de los numerales para la comparación vasco vs. íbero. Otra cosa es que se haya utilizado por determinados medios para propaganda política al criticar o intentar refutar (no valora bien los datos genéticos) la continuidad del linaje vasco desde el paleolítico y, sobre todo, al formular que las tribus occidentales (Autrigones, Caristios y Bárdulos) serían de estirpe indoeuropea en el plano genético y linguístico: Por ejemplo, niega la existencia de topónimos preindoeuropeos (vascos) en la actual Euskadi (tengo dudas razonables y no sabría posicionarme) e incluso también los menosprecia en el antiguo territorio vascón y aquitano (ahí se le va la pinza y si tengo dudas se refieren a su “imparcialidad” científica). Pensaba que lo conocías más por ese último motivo.

        Hay que tener en cuenta que es linguista y no genetista, y, en parte por ello sus anteojos son como son, menospreciando las diferencias y ampliando las similitudes. En cuanto a Ballester, también linguista, lo interesante de inicio, que también he leído en otros, es que en el (paleo)indoeuropeo faltarían las referencias lingüísticas a aspectos básicos del ganado (se supone que eran en un principio pastores nómadas). Es cierto que a los linguistas a veces se exceden en sus interpretaciones en un conocimiento tan multidisciplinar a día de hoy porque he leído teorías muy locas.

        Por cierto, ¿te parece fundamentada la teoría de la inundación del Mar Negro sobre la salida abrupta de los indoeuropeos de la zona?

        Ya sé que me estoy pasando pero… el saber no ocupaba lugar hasta la llegada de la genética de poblaciones.

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      2. Parece que el teclado ya responde con cierta normalidad. Vamos a ver:

        “¿Cómo valoras la clásica historia de las tres tribus paleosardas? Me refiero a los ilienses (origen anatolio-egeo), balaros (vasco-íberos) y corsos (ligures)”.

        No tengo ni idea. Lo que yo sé de la prehistoria de Cerdeña no incluye a estas tribus (míticas?). De dónde lo has sacado?

        Por lo que yo sé, Cerdeña muestra algún indicio de habitamiento paleolítico tardío, seguido de la colonización neolítica (cultura de la cerámica impreso-cardial) con origen en Italia central. Lo mismo se aplica a Córcega que yo sepa. A partir de c. 1800 AEC (inicio de la Edad de Bronce) se desarrolla la civilización nurágica, que construye las famosas torres “nuraghe” que usan el mismo esquema arquitectónico que lo que luego serían las “motillas” manchegas (d. c. 1500 AEC creo pero con afinidad al Bronce de Levante, es decir: valenciano o proto-íbero septentrional, en la cultura material), es el mismo principio arquitectónico de los “tholoi” o tumbas de falsa cúpula que ya existían en el calcolítico en el sur de Iberia (Los Millares, culturas del suroeste) y que se extendió a Grecia (de donde viene el nombre) en la Edad de Bronce, sin duda a través de los contactos que los proto-íberos de El Argar y el Bronce de Levante mantenían con los griegos micénicos — lo que se puede relacionar con las dos leyendas de Hércules en el lejano occidente e incluso con la de la Atlántida, que en mi opinión se correspondería con la civilización calcolítica de la Estremadura portuguesa conocida como Vila Nova de Sao Pedro, VNSP, o más específicamente su ciudad principal de “Castro de Zambujal”, Torres Vedras, que debía controlar el tráfico marítimo a las minas de estaño gallegas. Hay precursores de los tholoi (aunque como vivienda, no tumbas) en Chipre y Siria pero son mil años más antiguos que los de Andalucía y Portugal, así que relacionarlos es difícil.

        La civilización nurágica siguió en Cerdeña hasta la conquista romana. Mi impresión es que las motillas copian el estilo nurágico pero no veo evidencia de colonización en ninguna de las dos direcciones. Respecto a los ligures, los considero otro pueblo vascónico, aunque influido crecientemente por los celtas que les fueron rodeando por el oeste primero y por el este después. Quizá influyeron en Córcega con un megalitismo tardío pero no sé demasiado de los detalles.

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      3. “El origen en Europa del R1b (R1b-M269) se encuentra según el mapa en el norte de Grecia o sur de la antigua Yugoslavia-Macedonia.”

        El mapa es de mi creación y basado en otros estudios anteriores, que al parecer no menciono (mi fallo) en ese artículo en concreto. Serían: Morelli 2010 (discutido en: http://leherensuge.blogspot.com/2010/05/finally-some-good-research-on-r1b1b2.html ) y Myres 2010 (vide: http://leherensuge.blogspot.com/2010/08/r1b1b2a1-is-almost-unique-of-west.html). Podría haberse originado en los Balcanes pero también podría haberse originado en Asia Occidental (pero tendría que ser entonces Kurdistán o Irán, no Turquía).

        El mapa clave (basado en Myres) es ÉSTE. Fíjate en el segmento de color rojo oscuro, que corresponde a R1b-M269*, que es muy escaso en Turquía pero más común (dentro de la fracción R1b, no se consideran otros linajes) en torno a ella. Siempre hay duda hasta que alguien mira con lupa, dejémoslo por cautela en “esa zona”.

        Pero creo que es mucho más importante considerar los dos haplogrupos dominantes en Europa Occidental: R1b-S116 y R1b-U106. Y en todo caso sus precursores directos M412 y L11 (que son raros pero se encuentran en la categoría “otros” o “asterisco” mucho más hacia el oeste: en Italia, Iberia y la zona de Hungría/Eslovaquia.

        “¿Paleoindoeuropeo?, ¿Vascónico?”

        Está por determinar: hacen falta estudios arqueogenéticos serios en Europa Occidental, que, lo creas o no, está muy mal estudiada (al menos en comparación con la Europa Central y Oriental, donde hay más interés). Lo que sabemos de momento es que R1b-S116 se detecta por vez primera en gentes del campaniforme de Alemania e Irlanda (pero no sabemos prácticamente nada de más al sur y oeste) y que no estaba presente entre los primeros indoeuropeos, ni en Europa Oriental (otro sublinaje de R1b, pariente horizontal de M269, aún común en la zona del Volga) ni Central.(todo R1a). Sin embargo la primera instancia de R1b-U106 (propio de la zona del Mar del Norte, con máxima densidad en Holanda) se observa en los primeros indoeuropeos de Suecia (cultura de la cerámica de cuerdas o de tumbas individuales).

        A mí lo que me gustaría es tener unas cuantas muestras de esas épocas de Francia Occidental, Iberia, Inglanterra, Dinamarca, Alemania Occidental incluso. No las hay o las hay anteriores y posteriores a la época clave (caso alemán occidental). Sigo esperando a que las universidades inviertan en este tema tan importante pero ya llevo así varios años.

        Mi opinión por lo tanto se basa en lo que sí conocemos de esta zona, que es sobre todo ADNmt y algo de ADN autosómico (nuclear recombinable). Estos indican MUCHA continuidad en algunas zonas y algo más ajetreo en otras (y me refiero sobre todo a Iberia que es lo más estudiado de toda Europa Occidental). Dos yacimientos en particular, Paternabidea en Nabarra y Gurgy en Borgoña, muestran una modernidad sorprendente (en ADNmt) desde el mismísimo Neolítico Inicial. Y de lo que hay en medio no sabemos nada de nada. Otro yacimiento interesante es Blatterhöhle en Westfalia, que tiene altísimas frecuencias de ADNmt H, “hiper-modernas” por decirlo así, y que sabemos que se trata de un yacimiento con altísima mezcla de la parte de los paleoeuropeos WHG. En Portugal se aprecian cambios desde una “hiper-modernidad” mitocondrial (mucho H) en el Epipaleolítico y primer Neolítico a una “modernidad local” (con H por debajo de la media europea) en el Neolítico medio, que bien puede ser continua hasta el día de hoy a grandes rasgos. Todo esto me sugiere un área de “temprana modernidad” en la Europa Atlántica, incluyendo probablemente R1b (tipo occidental, al menos R1b-S116) pero falta la prueba definitiva.

        Hay una serie de culturas pre-indoeuropeas que pudieron ser vectores de esta “modernidad” genética:

        1. el Vaso de Embudo en general (origen en Dinamarca) y Michelsberg/SOM en particular, que desde el bajo Rin se expandió a toda Alemania Occidental, la Suiza germánica y el norte de Francia reemplazando a la cerámica lineal (LBK) del Neolítico inicial (sobre la que se posan todos los ojos pero que fue barrida en un segundo momento por gentes “más atlánticas” aún sin estudiar)

        2. el Artenaciense, precursor del campaniforme en el uso extensivo del arco y la flecha, que se expandió desde Aquitania hacia el norte, llegando hasta el Rin.

        3. el complejo fenómeno del Vaso Campaniforme que es tres siglos más antiguo en Iberia (y algunas otras pequeñas regiones mediterráneas como Italia del Norte) que en el resto de Europa, luego que, a rasgos generales se expandió de sur a norte. Este fue probablemente decisivo en Irlanda y quizá en otras regiones como Gran Bretaña o Occitania (pero por aclarar), pero no parece que cause muchos cambios en Iberia o Francia Occidental y que sabemos que en Bohemia muestra clara continuidad genética entre dos culturas claramente indoeuropeas (cerámica de cuerdas y Unetice). Luego hay mucha complejidad en el campaniforme y “more research is needed”.

        Para mí, si se quiere buscar el R1b-S116 temprano hay que buscar en estas zonas más o menos “atlánticas” y en estas culturas-vector pre-indoeuropeas. Es perfectamente posible que R1b-U106 se expandiera con el Vaso de Embudo por ejemplo. Nos faltan datos para concretar a fecha de hoy, simplemente me parece lo más razonable.

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      4. “Por ejemplo, niega la existencia de topónimos preindoeuropeos (vascos) en la actual Euskadi (tengo dudas razonables y no sabría posicionarme)”…

        Un patinaje total. Está lleno, y no sólo Euskal Herria sino que cualquiera que sepa algo de euskera y sea un poco observador los puede ver en los letreros de las carreteras de toda Iberia (y también en otros lugares, por supuesto).

        Es fanatismo celtista de lo más gilipollas, no lo aguanto!

        “en el (paleo)indoeuropeo faltarían las referencias lingüísticas a aspectos básicos del ganado (se supone que eran en un principio pastores nómadas).”

        No sé. Lo que pasa es que al extenderse adoptaron palabras de otros idiomas sustrato, p.e. del vascónico. P.e. “vaca” se puede considerar cognato del britónico “bugh” y ésta del vasco “behi”. Estoy improvisando sobre un diccionario (no dedico demasiado tiempo al pantanal lingüístico) pero es fácil ver que este grupo de nombres no es cognato del grupo que sí que forman el inglés “cow”, el ruso “korova” o el hindi “gay”, que probablemente sea el de verdadera raíz indoeuropea. El animal más característico de los indoeuropeos sin duda es el caballo, y efectivamente “equus”, “hippos” y “horse” son cognatos pero el ibero-romance “caballo” no. Si “equus” pudo misteriosamente ser reemplazado por “caballo” (quizá céltico, vía latín vulgar, pero no de raíz indoeuropea) en pocos siglos, imagina lo que pasó en milenios de expansión.

        Un tema clásico que he debatido extensamente con una amiga mía, la lingüista estadounidense Roslyn Frank, es la terminología para “oso” en indoeuropeo. Al parecer en el norte de Europa era un nombre tabú y fue reemplazado por “el comedor de miel” (eslavo y céltico) y por “el pardo” o “el marrón” (germánico), por contra en los dialectos indoeuropeos del sur, tanto en Europa como en Asia usan palabras sin duda relacionadas con el eusk. “hartz” pero a través de una raíz proto-indoeuropea *hrktos (> arktos, ursus, etc.) Esta y otras coincidencias vasco-indoeuropeas sugieren que el vascónico antiguo y el proto-indoeuropeo estuvieron en contacto o mamaron de una misma fuente (fuera en Europa, “paleoeuropeo”, o en Asia Occidental).

        >> http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2010/11/linguistics-more-on-shared-ie-basque.html

        Pero en mi modesto entender, el vascónico tiene tanta o más relación con el Nubio o Sudánico Oriental, lo que sugiere que esta familia lingüística, probablemente fue hablada por los natufienses y luego por los agricultores del PPN de Oriente Próximo antes de ser reemplazada por el semítico.

        >> http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2015/09/vasco-nubian.html

        Es un tema amplísimo y muy complejo y yo me he limitado a hacer algunas investigaciones muy preliminares y muy esporádicas. Que trabajen los lingüistas profesionales, que yo no cobro por esto.

        El principal problema que tienen los lingüistas europeos de todas maneras es que no suelen saber prácticamente nada de euskera, sólo de indoeuropeo, y ya se sabe: si todo lo que tienes es un martillo, todos los problemas parecen clavos.

        “¿te parece fundamentada la teoría de la inundación del Mar Negro sobre la salida abrupta de los indoeuropeos de la zona?”,

        No, son dos momentos separados en el tiempo. La inundación del Mar Negro se produjo (si se produjo, porque es una hipótesis polémica) c. 5600 AEC, aprox cuando los vascónicos llegaban a occidente, la expansión indoeuropea es muy posterior (vide: http://forwhattheywereweare.blogspot.com/p/blog-page.html).

        Lo más probable es que fueran generando “fenómeno horda” varias veces. A Atila o a Gengis Kan no les hizo falta ninguna catástrofe para motivarse a sus conquistas, no? Sí que les motivaría la posibilidad de saqueo, en particular sería muy atractiva la gran civilización de Karanovo-Gumelnita en la zona de Bulgaria, que estaba en la Edad de Bronce mil años de que ésta empezara “oficialmente” en Mesopotamia (vide: http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2014/01/first-ever-bronze-was-smelt-in-balcans.html).

        Lo que vemos que se genera a partir de este período es una sociedad cada vez más “feudal”, con clases o castas guerrera (élite) y servil. No es un proceso exclusivo de los indoeuropeos en cualquier caso (lo vemos también en los proto-íberos de El Azuer, etc.) pero sí que parecen haber abrazado la idea con particular entusiasmo. Un autor, I. Hartsuaga, que escribía en euskera sobre la contraposición entre la religión vasca y la indoeuropea, consideraba que ésta es una religión de vencedores e incluso de tramposos, mientras que la religión antigua vasca era de responsabilidad social. Puede ser un factor “ideológico” que influya decisivamente, porque caballo doméstico había en Iberia tan pronto como en la estepa (de hecho Iberia es una de las dos fuentes genéticas del caballo moderno) pero eso no impulsó a los íberos a expandirse de forma tan agresiva como hicieron los indoeuropeos.

        Espero que te resulte de interés.

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  7. El calor es malo para todo. Esperaré. Por cierto, lo de la “ausencia de topónimos preindoeuropeos” de Villar me refería, claro está, a los dos últimos siglos antes de nuestra era o los dos siglos posteriores. Es decir, estaba hablando de la teoría del poblamiento tardío. Que he visto que me explicaba mal.

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    1. “¿Cómo valoras la clásica historia de las tres tribus paleosardas? Me refiero a los ilienses (origen anatolio-egeo), balaros (vasco-íberos) y corsos (ligures)’:
      ‘No tengo ni idea. Lo que yo sé de la prehistoria de Cerdeña no incluye a estas tribus (míticas?). De dónde lo has sacado?”

      Lo conocía de haber leído hace tiempo algo, pero son fuentes clásicas: Tolomeo, Estrabón, Plinio el viejo, Pausanías, Tucídides… unos cuantos. Aquí tienes un artículo en castellano del 2016 sobre el siglo II aec:
      http://gladius.revistas.csic.es/index.php/gladius/article/viewFile/289/292

      En italiano hay bastante en Internet:
      http://eprints.uniss.it/4589/1/Bonello_M_Territorio__Siniscola_et%C3%A0_romana.pdf
      http://www.bollettinodiarcheologiaonline.beniculturali.it/documenti/generale/3_STIGLITZ.pdf

      Hay referencias al origen íbero de las tribus clásicas y también mencionan la influencia rasena. En la wikipedia en italiano e inglés hay buena info dentro de lo razonable (lo que hay en castellano es pobre):
      https://it.wikipedia.org/wiki/Balari
      https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_ancient_Corsican_and_Sardinian_tribes
      https://en.wikipedia.org/wiki/Ilienses
      https://en.wikipedia.org/wiki/Paleo-Sardinian_language

      Los bálaros se vinculan a la cultura del vaso campaniforme, las mismas fuentes mencionan su origen en Iberia y se mencionan en las guerras púnicas. Los ilienses tiene un origen mítico (Troya, si fueran ciertos todos los orígenes troyanos de pueblos mediterráneos, sería como una segunda cuna de la humanidad), como creo recordar, también los élimos de Sicilia. Supongo que era la forma de contar que venían del Egeo-Anatolia. La cultura nurágica se vincula a estos dos pueblos.

      Es interesante que las fuentes clásicas hablen de un origen similar en Cerdeña y Sicilia: neolítico protoíberos desde el neolítico (vaso campaniforme), que serían los bálaros y sicanos (también teoría ligures); egeo-anatolios (cerámica cardial), como los ilienses y élimos; y ligures e IE, que serían los últimos, como corsos y sículos (más probablemente itálicos IE estos últimos).

      https://it.wikipedia.org/wiki/Sicani
      https://it.wikipedia.org/wiki/Lingua_sicana

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      1. No puedo opinar demasiado, improviso asumiendo el riesgo de equivocarme: parecería quizá que los sardos más genuinos serían los ilienses, que prácticamente ocupaban toda la isla, mientras que los corsi y los balari corresponderían con áreas costeras del norte y noroeste respectivamente, curiosamente muy parecidas a donde hoy día (o recientemente al menos) se habla corso y catalán respectivamente. Iliense significa “los de ili”, es decir “los de la ciudad”, qué ciudad en concreto?

        Nora y Sulci parecen de fundación fenicia, Olbia (uli bia? dos ciudades?) parece demasiado norteña para ser el centro de nada, aunque es nativa, yo diría que es Caralis (Cagliari, KRLY en abjad fenicio) la mejor candidata y hasta sugeriría la etimología karra-ili: ciudad de la roca, usando el pre-indoeuropeo genérico “*k(h)arr-” (roca, peña), cognato del vasco “harri” (piedra), así como del alto-alemán “karst” y el wanderwort internacional “ili” (ciudad), en una forma común tanto en Iberia como el Egeo. La ciudad está efectivamente sobre una colina desde tiempos neolíticos, dominando desde ahí tanto la llanura circundante como el puerto.

        Si fuera así, el nombre “ilienses” sugeriría que los isleños en general reconocían la supremacía política de Caralis, que fue capital bajo los fenicios, bajo los romanos y también ahora. Como los otros dos grupos tienen presencia muy limitada, básicamente “sardos” e “ilienses” sería lo mismo.

        Otra posibilidad en cambio sería que fuera Nuoro, el centro más importante de la cultura nurágica y la zona de máxima concentración de toponimia vascónica, de acuerdo con Elexpuru. Extrañamente no la mencionan los romanos, al parecer.

        Puede ser interesante considerar las siguientes culturas calcolíticas pre-nurágicas:
        >> https://en.wikipedia.org/wiki/Ozieri_culture
        >> https://en.wikipedia.org/wiki/Arzachena_culture

        Los primeros, agrícolas y “más civilizados”, enterraban a su gente “hipogeos” de tipo dolménico y sus ídolos parecen intermedios entre lo cicládico y lo millarense, los segundos, concentrados en el nordeste y en partes de Córcega, eran ganaderos y usaban tumbas circulares “individualistas” (no-clánicas) parecidas pero no idénticas a los llamados “cromlechs” o “harrezpilak” pirenaicos (estos son de la Edad de Hierro y usan cremación pero sí que corresponderían al parecer con pastoralismo, ya que se limitan a las zonas montañosas típicamente usadas por los pastores en verano). Seguramente se pueden encontrar otros parecidos como las tumbas circulares micénicas, en general todas las tumbas individualistas en “cista” (p.e. en el Bronce de Catalunya o del Suroeste ibérico, etc.), así que muy inconclusivo pero interesante en cualquier caso.

        Arzachena por cierto parece un topónimo vascónico, con la raíz (h)artz- (oso) muy clara, compárese con el apellido del famoso cocinero Arzak (lit. “los osos”, pero sin conocer posibles pistas etimológicas ni genealógicas que pudieran modificar esta traducción quizá “simplista”).

        En cualquier caso los más interesantes parecen quizá los de Ozieri (otz-erri = pueblo frío?, osin-erri = pueblo del lago?), ya que enlazarían lo cicládico y con el calcolítico del sur de Iberia quizá, al menos en los idólos de la (supuesta) Diosa Madre. El uso del megalitismo en cualquier caso más bien indica flujo cultural de oeste a este, ya que el dolmenismo es más antiguo en el sur de Portugal y fue desde allí desde donde se expandió primero por el Atlántico y después por el Mediterráneo Occidental. Por cierto que el ámbito de lo dolménico-megalítico es lo que mejor coincide con la descripción geográfica que Platón da del supuesto Imperio Atlante (que en mi interpretación más que “imperio” sería una zona muy difusa de influencia cultural o identidad macro-étnica, red de alianzas a lo sumo). Pero, claro, si adoptáramos una interpretación más literalista, entonces “ili” sería la ciudad por antonomasia de esa gente, lo que Platón llamaba Atlantis (atari andi = gran portal?) y que yo creo que se refiere al Castro de Zambujal (Torres Vedras), aún sólo excavado en una pequeña parte.

        “Los ilienses tiene un origen mítico”…

        He estado leyendo sobre esos orígenes míticos y no parecen muy creíbles, la verdad.

        “(Troya, si fueran ciertos todos los orígenes troyanos de pueblos mediterráneos, sería como una segunda cuna de la humanidad)”

        El mito de Eneas, que es el que adoptaron los romanos, es a mi entender una variante de algún mito etrusco. Éstos si que podrían (deberían incluso) ser de origen aproximadamente “troyano” (tauresi, teresh, tyrsenoi) y deberían también, entiendo, ser parte del difuso grupo “pelásgico” que correspondería con las culturas de Vinca, Dimini y Rakhmani en los Balcanes y que parece enraizar con Tell Halaf en la región macro-kurda. Estos pueblos se expandieron c. 5000 AEC sobre un sustrato neolítico de tipo Sesklo-Otzaki (seguramente vascónico inicial) y sospecho que hablaban lenguas de tipo tirreno (etrusco). Persistieron en la zona egea hasta las conquistas indoeuropeas (griegos, frigios, lidios) de la Edad de Bronce y la continua mención a “pelasgoi” en la Ilíada y a “peleset” (filisteos) entre los pueblos del mar parece indicar que todavía existían, aunque bajo creciente influencia griega y de otros indoeuropeos, al final de la Edad de Bronce, que es cuando se lía gorda en todo el Mediterráneo (colapso de la Edad de Bronce Final, que también tiene impacto en el oeste, aunque aquí sólo podamos basarnos en la arqueología y algunas leyendas).

        Más allá de eso, el mito de Eneas u orígenes troyanos nos llega a través de Roma, que buscaba ensalzar sus oscuros orígenes (claramente bárbaros y norteños, no mediterráneos). Lo que sí que es potencialmente interesante es la coincidencia del nombre vasco Eneko (íñigo en castellano) y escocés Angus (originalmente Oenegus) con el micénico, quizá minoico o pelásgico, Wanaka (rey), que seguramente deriva por línea separada en Eneas. Sospecho que lo mismo que César se convierte en Kaiser y Zar, o que Reina es un nombre propio en castellano, el concepto de Wanaka llega a Occidente seguramente en la Edad de Bronce, en la que los contactos con los griegos micénicos son muy claros (sobre todo en El Argar B), y de alguna forma persiste en estos nombres de naciones periféricas, que curiosamente son nombres de reyes semi-míticos en algunos casos.

        “Es interesante que las fuentes clásicas hablen de un origen similar en Cerdeña y Sicilia: neolítico protoíberos desde el neolítico (vaso campaniforme), que serían los bálaros y sicanos (también teoría ligures); egeo-anatolios (cerámica cardial), como los ilienses y élimos; y ligures e IE, que serían los últimos, como corsos y sículos (más probablemente itálicos IE estos últimos).”

        Yo no lo interpretaría así. Honestamente no lo interpretaría en absoluto pero en cualquier caso creo que es imposible que permaneciera un mito relativo a la Cerámica Cardial, ya que sus descendientes serían para entonces los “aborígenes” y no los recién llegados. Fijándome en lo arqueológico, está medianamente claro que desde el Calcolítico existen algunos contactos entre el Mediterráneo Occidental post-cardial (vascónico) y el Oriental, en concreto Chipre (más que el Egeo, cuya influencia es posible pero menos clara y en todo caso más tardía, me parece). No simpatizo aquí con las teorías inmigracionistas pero demuéstrame que me equivoco, lo que requiere más investigación, en particular arqueogenética. Los únicos sitios donde se aprecia una influencia oriental mediterránea clara son Toscana (débil) y Sicilia (muy fuerte), en el resto no es apreciable. Esto encaja mejor con mi teoría de una migración hacia Italia por parte de algunos Pueblos del Mar, en concreto de los Teresh (Tirsenos o Etruscos) y los Shekelesh (Siculi, quizás tb. Sicels), seguramente en alianza con los Sardos (Sherden) frente a la penetración indoeuropea itálica de esa misma época.

        La relación de Iberia con el fenómeno campaniforme sardo es muy probable pero también lo es la relación con el fenómeno dolménico-megalítico, más antiguo y mucho más extendido. Respecto a que los Corsi fueran de afinidad ligur, puede ser: el megalitismo corso, tardío, parece derivar de Provenza. En cualquier caso sería otra nación “epicardial” y por lo tanto seguramente vascónica.

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  8. “El origen en Europa del R1b (R1b-M269) se encuentra según el mapa en el norte de Grecia o sur de la antigua Yugoslavia-Macedonia…
    ‘Todo esto me sugiere un área de “temprana modernidad” en la Europa Atlántica, incluyendo probablemente R1b (tipo occidental, al menos R1b-S116) pero falta la prueba definitiva…”.

    Muy interesante tu explicación. Entiendo que R1b-S116 sería “la madre” de todos los cromosomas Y atlánticos. Otros sustratos, incluyendo el paleolítico, habría que buscarlos en el ADNmt y nuclear. Cuando hablaba de la localización del R1b-M269 pensaba en culturas neolíticas balcánicas de la zona… Lo que comentas complica todo mucho (la lupa es mucha lupa) pero sería coherente con los estudios de adn nuclear. La cuestión es que el Rb1-S116 se habría comido a lo largo del tiempo a otros haplogrupos posiblemente vinculados al neolítico mediterráneo como J2 o T (aunque ya me dices que no hay demasiados estudios archeogenéticos).

    Muchas gracias por la información.

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    1. “Entiendo que R1b-S116 sería “la madre” de todos los cromosomas Y atlánticos.”

      No exactamente: R-S116 es el haplogrupo más importante, con tres ramas principales: la ibérica (vascos incl.), la alpina y la noroccidental o “irlandesa” (que en realidad va de Francia Occidental y Bretaña hasta Irlanda pasando por Gran Bretaña, etc.) Las tres parecen converger en una zona cercana a la actual Gascuña pero necesitamos más datos del estado francés para estar seguros. Además existe R-S116* (donde el asterisco significa “otros”) que hasta el momento se ha hallado en frecuencias considerables sólo entre vascos e irlandeses (p.e. no entre los bretones ni entre otros pueblos de Iberia, pero de nuevo Francia es una zona medio en blanco, con pocos datos). Con la cautela necesaria, este dato sugiere un origen más bien hacia la zona atlántica pero a ver que dicen los datos de Francia y otras regiones cuando aparezcan. Yo de momento me inclino por un origen de R-S116 en la actual región de Aquitania o algún lugar muy cercano.

      PERO además existe su haplogrupo “hermano” (hermano pequeño, ya que es menos numeroso) R-U106, que es importante en toda la zona del Mar del Norte (más denso en Holanda) e incluso toda la zona de habla alemana en Europa Central. Es un linaje bastante “germánico” en su distribución actual pero no sabemos gran cosa de sus orígenes, sólo que el primero detectado hasta la fecha corresponde con la cultura de la Cerámica de Cuerdas sueca (pero no con la continental). Mi hipótesis de trabajo es que debió de expandirse primero con el Vaso de Embudo, en particular Michelsberg, y más tarde reexpandirse con las expansiones indoeuropeas a través del Mar del Norte (sajones, vikingos, quizá incluso celtas en algún grado). Pero en este caso no podemos aún afirmar que no sea un linaje de expansión específicamente indoeuropea desde el primer momento, lo que es imposible es asociarlo con precursores indoeuropeos anteriores, ya que éstos estaban dominados por R1a (Cerámica Cordada) y R1b-Volga, que es sólo un pariente lejano del R1b occidental, en la zona del Volga o esteparia.

      Se necesita más investigación.

      “La cuestión es que el Rb1-S116 se habría comido a lo largo del tiempo a otros haplogrupos posiblemente vinculados al neolítico mediterráneo como J2 o T (aunque ya me dices que no hay demasiados estudios archeogenéticos).”

      Tiene pinta pero nos faltan datos. De todas formas J2 y T no aparecen tampoco en los estudios arqueogenéticos (que yo recuerde) del Neolítico europeo: los que sí que aparecen son G2a (muy dominante) y E1b-V13, así como I2 y R1b (pero en forma bastante “poco evolucionada” respecto a R1b-S116, podría ser precursor o no). J2 y T se presumen Neolíticos pero no han sido detectados de momento hasta fechas más tardías (ver p.e.. http://www.eupedia.com/europe/Haplogroup_J2_Y-DNA.shtml — pero no te creas todo lo que especulan, sólo los datos objetivos). Así que hay muchos misterios, no sólo el de R1b. Y probablemente no sea sólo una cuestión de paleoeuropeos, vascónicos e indoeuropeos, sino de una gran diversidad y complejidad difícil de sintetizar en unos pocos párrafos.

      De hecho a fecha de hoy no soy capaz de descartar que J2 en Iberia no sea una firma de una colonización romana-italiana que no es visible de ninguna otra manera. Pero también podría ser más antiguo. Datos, datos, datos: dame datos!, sin ellos sólo podemos especular y seguramente equivocarnos. Usando los datos (ADN moderno) de Adams 2008 (que creo que sigue siendo el mejor estudio del ADN-Y ibérico, vide: http://dienekes.blogspot.com/2008/12/major-study-of-iberian-y-chromosomes.html), J2 está concentrado en torno al sudoeste: Portugal Sur, Andalucía Occidental, Extremadura, Andalucía Oriental, en este orden, y luego tiene presencia sobre todo en el Noroeste, Aragón y Mallorca. A mí no me parece que corresponda con lo romano, que debería estar más concentrado también en la costa de la Tarraconense, creo, y menos en las tierras “bárbaras” de Lusitania y Gallaecia. Por contra podría quizá corresponder con migraciones de la Edad de Bronce (los “horizontes” del suroeste podrían ser inmigratorios, es en el Bronce cuando Galicia despierta a la paleohistoria realmente) o con fenómenos más antiguos, del Neolítico-Calcolítico.

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  9. “Por ejemplo, niega la existencia de topónimos preindoeuropeos (vascos) en la actual Euskadi (tengo dudas razonables y no sabría posicionarme)’…
    “Un patinaje total. Está lleno, y no sólo Euskal Herria sino que cualquiera que sepa algo de euskera y sea un poco observador los puede ver en los letreros de las carreteras de toda Iberia (y también en otros lugares, por supuesto).
    Es fanatismo celtista de lo más gilipollas, no lo aguanto!”

    Creo que algo de eso hay pero tengo dudas sobre lo que dice Villar, y otros, sobre el poblamiento o repoblamiento tardío (época romana, más o menos) de la actual Euskadi.

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    1. En mi no tan modesta opinión es un mito colonialista celto-castellano que no tiene base alguna. Se lleva oyendo desde época franquista y tiene mucha circulación en los medios burgueses, sobre todo El Correo, periódico fundado por Franco.

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  10. “Pero en mi modesto entender, el vascónico tiene tanta o más relación con el Nubio o Sudánico Oriental, lo que sugiere que esta familia lingüística, probablemente fue hablada por los natufienses y luego por los agricultores del PPN de Oriente Próximo antes de ser reemplazada por el semítico…>> http://forwhattheywereweare.blogspot.com/2015/09/vasco-nubian.html”

    Joder, con lo que me gustaba hace tiempo la hipótesis vasco-sumeria. La lengua de los sagiga podría ser descendiente del protoidioma natufiense y…

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    1. Yo el vasco-sumerio no lo veo en cambio, de hecho sospecho que el sumerio estaría relacionado con el caucásico oriental (checheno, etc.) y el hurro-urarteo, aunque de manera distante. Pero no es un tema que he estudiado a fondo en cualquier caso.

      Hay algunas palabras que sí que podían estar conectadas: “aba” = vaca (sumerio), “abere” = ganado (eusk.), de donde “aberatz” = rico, acaudalado, pero pueden perfectamente ser contactos tipo wanderwort, “palabras viajeras”, aunque seguramente serían “viajeras” en el contexto del Neolítico del Creciente Fértil, es decir: muy antiguas. Otra palabra viajera muy interesante es el continuo (h)iri-ili-uri-uli-uru para significar “ciudad”, que lo mismo encontramos en el euskera, en el íbero, en sumerio y en (elamo-)drávida, pero también como sustrato en toda la región intermedia: Iriko (Jericó), Irisalem (Jerusalén), Ur, Uruk, Eridu, Ilión, Elis, “urbs” (Latín), etc. Pero es un caso claro de wanderwort, de tranmisión por contacto y no de identidad “genética” entre las lenguas involucradas.

      El Neolítico de Asia Occidental tiene cierta complejidad y por lo menos hay que distinguir dos polos: el palestino y el kurdo (o como quieras llamarlos). El primero es sobre todo agricultor, el segundo sobre todo ganadero (la oveja y la cabra se domestican en los Zagros, la vaca más al oeste probablemente, en Anatolia sureste, zona de Çatal Höyuk, donde parece que ambos grupos se mezclaron, a juzgar por la genética). Pero incluso dentro de estos dos polos tiene que haber cierta complejidad étnica que aún no entendemos bien (sólo por la arqueología material si se indaga en profundidad).

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  11. Es importante entender que “lo vasco” no es “lo vascón” pre-romano, que probablemente la identidad nacional o étnica vasca sólo era difusa antes de la conquista romana y por eso se puede entender que los ilergetes son a la vez íberos y vascos, o que los cántabros lucharan una y otra vez aliados a los aquitanos, lo que César interpreta en términos de “parentesco”, parentesco que el sólo describe como “íbero” (en oposición a “galo” o céltico). Probablemente la identidad nacional vasca surge con la bagauda del siglo V, que consolida una zona, poco conocida pero claramente independiente de soberanía nativa anti-fedual, que deja un legado inconfundible en el derecho vasco, pirenaico o navarro (o “foral”) y en la historia posterior. Esta gente libre no se llamaban aún “vascos” o “vascones”, que es un exónimo: los visigodos les llamaban cántabros y crearon contra ellos el Ducado de Cantabria (un precursor de Castilla sin duda), mientras que eran los francos merovingios quienes les llamaron “vascones” y crearon en la zona de Burdeos el Ducado de Vasconia. Éste se expandió y conquistó todo el país, pero décadas después, con el colapso de la Francia merovingia, el Ducado de Vasconia se independiza en unión personal (mismo duque) con el Ducado de Aquitania (tierras romances entre el Garona y el Loire). Es en esa época cuando se empieza a hablar de vascones o vascos como lo hacemos ahora pero con una geografía más amplia, aprox. entre el Garona y el Alto Ebro o incluso al sur de éste).

    A este período de casi dos siglos de independencia en formato ducado, sigue la conquista musulmana, que apenas encontró resistencia en el Reino Godo, pero sí que la encontró en Vasconia-Aquitania. A pesar de ello, reunieron un gran ejército y consiguieron por fin penetrar a través de Pamplona, llegando hasta Poitiers, donde por fin los vasco-aquitanos recibieron la ayuda interesada de Carlos Martel, Mayordomo del Reino Franco, resultando en una victoria aplastante, aunque difícil, por parte de los europeos. El resultado es que Francia (ahora carolingia) restablece su dominio sobre Aquitania-Vasconia, resultando en complejos y largos conflictos, incluyendo la rebelión de los vascones frente al duque aquitano y el nombramiento de una dinastía propia, que culminan en las tres batallas de Orreaga/Roncesvalles y la independencia del Reino de Pamplona (más tarde llamado Nabarra). El resto creo que es bastante conocido.

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